Aunque
hoy en día es una utopía hablar de
terrenos inexplorados, en nuestra
geografía y mucho mas tan próximo a la
masificada Costa del Sol, la zona alta del
Chillar (mucho menos transitada que la
baja) es un auténtico remanso de paz,
donde rara vez nos encontraremos con
alguien, sobre todo a partir de “las casas
de la presa”, a excepción de unos cuantos
hitos de piedra, no se percibe ni una sola
señal de la mal llamada civilización.
Tras los aprox. 5 km. de carril tipo
“Paris-Dakar” que distan desde el Parking
de Las Cuevas de Nerja (donde todos
llegamos puntualmente antes de las 10.00
am.)hasta el área recreativa de “La
Fuente del Esparto” (punto de partida
de esta ruta, situado a 454 m.
sobre el nivel del mar), nos pusimos en
marcha: Jon Webster “El Huracán de
Sheffield”, Sean “El Canadiense Herrante”,
“El Serpa Carmona”, Fernando y Ana “Los
Vigilantes de Juanar” y Juani tambien
conocido como“el reportero de la senda”.
Sin olvidarnos de la notable ausencia del
“Marqués del Calamorro” y sus huestes, que
en esta ocasión no pudieron acudir a la
cita por “Las malas Artes de Sáruman”.
Digna de mención fué la incursión que
habían hecho el día anterior por el Bajo
Chillar: “El Montaraz de Sierra Bermeja” y
“La Elfa de Sierra Crestellina” con unos
amigos alemanes, comunicándonos días antes
su intención de dejarnos alguna señal de
su paso en la inmensidad de La Sierra
Almijara.
Nada
mas comenzar a caminar el ritmo frenético
impuesto por Jon, Sean y el Serpa Carmona
era tan rápido que cuando nos dimos
cuenta, ya estábamos a mitad de camino
entre las áreas recreativas de “La Fuente
del Esparto” y “El Pinarillo” unos 2 km.
mas hacia el Norte, habiéndonos dejado
atrás el accidentado carril que atraviesa
el “Barranco de la Coladilla” y que nos
hubiera dejado en muy poco tiempo en el
“Collado de Los Galgos” justamente en una
curva del carril desde donde parten
claramente las sendas del “Barranco de
La Coladilla” y la que va por la misma
cresta que separa a este barranco del
Valle del Chillar, con espectaculares
vistas sobre el mismo y que viene a parar
justamente a la altura de “La Fábrica
de Luz”, ofreciendo la posibilidad de
convertir la famosa ruta del bajo chillar
en un recorrido circular con unas vistas
espectaculares sobre todo el Valle por el
camino de vuelta, que muy pocos conocen.
A
pesar del pequeño rodeo que dimos para
llegar hasta el “Collado de Los Galgos”
(510 m. km. 1,4)a penas
perdimos unos minutos, ya que el ritmo era
muy vivo y la espectacularidad del Paisaje
presidido por la imponente mole del
“Pico del Cielo” (1.508 m.), junto con
el amplio Valle del Barranco de la
Coladilla” teñido por el Verde de los
pinos con el Mediterráneo al fondo nos
transmitía una sensación de éxtasis, que
llegó a su punto álgido cuando desde el
borde del carril por el que transitábamos
contemplamos uno de los tramos mas
espectaculares y amplios del Valle del
Chillar, presidido en esa zona por una
imponente montaña conocida como “El
Alto de La Garza” ó “Pandera
Garzón” que con sus 1.160 m.
preside el paisaje que contemplamos
permanentemente al otro lado del Valle,
mientras bajamos por la serpenteante
“Cuesta de Los galgos” salvando unos
210 m. de desnivel en poco mas de 1 km.
pasando muy cerca de un antiguo cortijo,
al que se dirige un ramal de nuestra
senda, que tal y como bajamos queda a
nuestra izquierda. Al llegar al río,
(320 m. Km. 2,5), cuya melodía
acuática ya nos deleita desde el comienzo
de la bajada, cruzamos su cauce, entrando
por primera vez en contacto con el agua
(donde ya nos esperaban pacientemente Jon,
Sean y el Serpa Carmona que bajarona tumba
abierta) y unos 20 m. mas arriba por la
orilla contraria, nos encontramos con la
senda que sube por la cara sureste del
“Alto de la Garza” salvando mas de
300m. en poco mas de 1 km y medio para
dirigirse hacia el río Higuerón y
poco después a Frigiliana, es la
denominada “Ruta de La Sierra de
Enmedio” (una subsierra de la Almijara
con la que se denomina a la cadena de
montañas que separan al “Chillar” de su
río hermano “El Higuerón”). Siendo su
cumbre mas alta el imponente cerro
“Cisne” que a pesar de no superar los
1.500 m. está considerado el “K-2” de la
Almijara, por la tremenda dureza de las
pendientes que tienen que salvar quienes
quieren llegar a su cumbre.
Diez
minutos mas tarde, siempre caminando por
una senda, por la que remontábamos el
Chillar, llegamos a “las casas de la
presa”, actualmente en ruinas (400
m. Km 3,5), precisamente allí es donde
comienza la famosa acequia del Chillar que
llega hasta Nerja, esta acequia condiciona
bastante el caudal del río, al que salvo
en épocas de lluvias, le roban la
totalidad del agua desde “la fábrica de
luz” eso explica la ausencia total del
liquido elemento al comienzo de la ruta
del bajo Chillar que se realiza a pie
desde la cantera. Detrás de las casas de
la presa, justo al comienzo de la acequia
hay una zona ancha donde nos dimos un
inolvidable baño en unas aguas tan limpias
frescas y cristalinas que pudimos beber y
reponer nuestras cantimploras, al tiempo
que nadábamos en ellas También hubo un
improvisado concurso de saltos en el que
España quedó en tercer lugar, siendo tres
las nacionalidades que había en el grupo.
De tal manera que el oro fue para Canada
con Sean, plata para Inglaterra con Jon y
el bronce compartido entre Fernando y
Carmona. Pero aún quedaba por recoger el
“diploma olímpico” que nos llegó en forma
de nota…¡si señor!, la nota que encontró
Jon, (también conocido como “La Rata del
Desierto”) y que estaba colgada
estratégicamente en una rama de adelfa,
por la que había que pasar para cruzar de
nuevo el cauce del río y continuar río
arriba por la senda que continúa
justamente en la orilla contraria a las
casas de la presa.
A
partir de aquí el terreno se iba haciendo
paulatinamente mas hostil, la senda cada
vez mas difuminada y dispersa, iba
quedando oculta por enormes ejemplares de
juncos, adelfas, zarzas y otros matorrales
de espino que fueron tatuando nuestro
cuerpo a lo largo de la jornada a base de
arañazos y pinchazos, que tuvimos que
pagar a modo de tributo para explorar
aquellos parajes tan agrestes por los que
teníamos que atravesar entre abundante
vegetación de rivera de tamaño record, con
la única tregua de un pequeño bosquete de
pinos, donde hay restos de una fogata
(controlada).
En
pocos minutos llegamos al lugar conocido
como “El Barranco de Pradillos” (440
m., km 4,1) que aparece a nuestra
izquierda para unirse al Chillar. Pocos
metros después llegamos al único punto de
la ruta, donde casi estamos obligados a
abandonar el cauce del río, teniendo que
hacer un poco de trepada por una zona de
abundantes rocas y vegetación por la que
nos volvimos a llevar mas de un arañazo,
retomando el cauce del Chillar unos 30 m.
después, convirtiéndose en esta ocasión en
la única vía posible, dada la
abundantísima vegetación que lo rodea,
llegando muy pronto a la único tramo ancho
del Valle, donde el cauce del río en
épocas de crecida ha logrado conseguir
unas dimensiones inusuales de las que da
testimonio, una amplia zona del Valle
repleta de guijarros por todas partes,
conocida como “Los Llanos de Pradillo”
(468 m. Km 4,5) que está presidida por
las imponentes siluetas de “Los Tajos
de la Puerta” y el coloso
“Almendrón” cuyas dimensiones nos
hacen sentirnos como hormigas y que
podemos contemplar de frente a nuestra
derecha dirección “NORDESTE”. Esta zona
pedregosa, nos permite caminar mas
rápidamente, pero pronto el río vuelve a
encajonarse, a través de un túnel de
adelfas, que se va adentrando sutilmente
en un Valle cada vez mas angosto, a lo
largo de una prolongada curva que se
dirige hacia el “NORDESTE” formando “El
Cahorro del Imán” (565 m., Km. 5,7)
donde nos encontramos una gran cavidad
rocosa, repleta de “misticismo tolkiano”
donde la constante musicalidad del agua se
confunde con el canto de los elfos, (que
en su idioma denominan al Chillar como “El
río que habla”). Encontrándonos en este
paraje con diversas afloraciones de agua
que dan lugar a una especie de lluvia
perpetua, favoreciendo el hecho de que sus
paredes estén repletas de helechos,
musgos, líquenes y varios tipos de plantas
muy exóticas, intercaladas con
estalactitas que invitaban a la
contemplación y al reposo, dejándonos a
todos extasiados.
Dado
que ya comenzaba a hacerse tarde (siempre
pensando en el camino de vuelta) decidimos
avanzar mas rápido en busca de “La
Cascada final” (700 m., Km. 7,1), pero
debido a la sucesión de pozas y cascadas
que venían a continuación obligándonos una
vez mas a ralentizar la marcha, decidimos
tomárnoslo con filosofía y disfrutar, ya
sin prisas de unos baños, en esos “jacuzis
naturales” que forman las sucesiones de
cascadas, (marca de la casa) antes de
regresar a aquel mágico paraje del
“Cahorro del Imán” que decidimos catalogar
como “Santuario Natural”, mientras
disfrutábamos del almuerzo con el
constante sonido del agua, aunque con la
agridulce sensación de no haber llegado al
final, pero de haber conocido unos
paisajes espectaculares repletos de
agreste belleza.
Siendo
las 16.00 horas y una vez finalizado el
almuerzo, tras la foto de rigor, decidimos
que cada uno hiciera el camino de vuelta
según su ritmo: ya que éramos tres parejas
(de senderistas) cada uno con su coche y
con ritmos de marcha muy distintos, de tal
modo que Jon “El Huracán de Sheffield” y
Sean “El Canadiense Herrante” regresaron
en el tiempo record de 2 horas (al menos
eso es lo que nos dejaron escrito en los
polvorientos parabrisas de los coches,
aparcados en “La Fuente del Esparto”:
“Hemos llegado a las 18.00”. Mientras
tanto, Fernando y Ana “Los Vigilantes de
Juanar” hicieron también una fantástica
crono en el descenso del río, mientras el
“Serpa Carmona” y “El Reportero de la
senda” iban haciendo honor a su nombre
para inmortalizar los paisajes. El
problema para Ana llegó en “La Cuesta de
Los Galgos” cuya temible subida se hace
durísima, teniendo que remontando los 200
m. de rigor en poco mas de 1 km. que sus
cargadas pantorrillas no olvidarán tan
fácilmente, bajo el abrasador Sol de
Julio, sin un metro de sombra a lo largo
de la interminable subida. Mientras
Fernando veía impotente como peligraba la
2ª posición (por parejas), y fué
precisamente en el obligado descanso del
final de la temible cuesta, donde “El
Serpa Carmona” y Juani, consiguieron
enlazar con Ana y Fernando, llegando
juntos hasta la “Fuente del Esparto” sobre
las 18,50 horas.
NOTA:
Comenzando a andar desde el área
recreativa de “La Fuente del Esparto”
sobre las 9,00 horas, no hay ningún
problema para realizar esta preciosa ruta
en su totalidad, que nos premia con
preciosos paisajes y parajes, como la
cascada final “La Tierra Prometida” a
donde no pudimos llegar, quedando
pendiente de finalizar esta ruta que se
nos resiste por segundo año consecutivo.
Fdo:
Juan Ignacio Amador “El reportero de la
senda”


