

Día 2 de mayo de
2008, a las 10 de la mañana lugar
de encuentro previsto, en el
aparcamiento del Albergue de
montaña del puerto de la Ragüa, nos
encontrábamos los cuatro héroes
“sevillanos” del día anterior en la
Sagra, con Jose Antonio Montenegro
venido desde La Línea de la
Concepción y con Enrique F.
Bobadilla, que desde Jerez de
Frontera, se estrenaba en su primera
ruta montañera como socio de Pasos
Largos.
El objetivo en este
caso era ascender al punto más
elevado de la provincia de
Almería, El Chullo, última de las
ocho cumbres andaluzas que restaba
al triangulo Renault, Pepe el Makis,
Ignacio Montaraz del Aneto y yo, el
Vendaval del Moncayo.


El Chullo es el pico
más alto de la provincia de Almería,
con 2.610 metros de altitud,
encontrándose la cima en la frontera
entre esta provincia y la de
Granada. Esta excursión estaba
prevista en un principio para el mes
de febrero pero por inclemencias de
la meteorología hubo que posponerla,
y efectivamente la fecha inicial era
la época ideal efectuar la
ascensión, pues cuando no tiene
nieve ofrece escaso interés. Es
además una cumbre muy apropiada para
los que se inician en el mundo de la
montaña invernal, ya que no tiene
dificultades técnicas, al tratarse
de una pendiente no muy pronunciada
aunque exigente, no obstante como
cumbre de Sierra Nevada la vista
sobre la Alpujarra almeriense y
sobre el cordal que va desde el
Morrón hasta el Mulhacén merece la
pena y compensa con creces la
subida, incluso con la poquita nieve
que en estas fechas queda y que la
bruma limitaba los amplios
horizontes que podrían verse.


Iniciamos la marcha
por un camino que sale de detrás del
albergue, bordeando una zona
repoblada de pinos, siguiendo el
camino permite la subida directa
hasta la cuerda de la montaña. Ya
no hay más que seguir la loma hasta
llegar a la cumbre. Un agradable
levante nos acompaña en todo el
trayecto evitándonos la sensación de
calor.
Después de un
descanso, alguna barrita
energética, y las fotos en la
cumbre, donde echamos en falta los
estandartes de Pasos Largos, nos
dirigimos en dirección este,
cresteando hacia la Laguna Seca.
Pasado el Morrón del Chullo a mitad
de la loma de bajada a la Laguna,
que a pesar de la últimas lluvias
hacía honor a su nombre, Seca, y
dado el cansancio del día anterior y
que íbamos cortos de provisiones,
decidimos regresar pero sin
descender al camino de vuelta ya que
a la subida habíamos visto dos
pequeños neveros en la ladera norte
y queríamos tocar la ultima nieve
del Chullo de esta temporada, como
así lo hicimos.


Más foticos con el
contraste del blanco nival, y
bajada al punto de inicio.
Subida para el
currilum vital montañero, y a partir
de ahora temblad resto de España,
vamos a por vosotras.
Crónica: Ildefonso
Ruiz "El Vendaval del Moncayo"
Fotos: Pepe macarro
"El Makis"

