Punto Partida: Cuevas
de Nerja 150 m.
Cumbre del Cielo:
1.506 m.
Punto finalización:
Camping de Maro 115 m.
Desnivel: 1.426 m.
Distancia aproximada:
22 km.
Dificultad: Alta.
Emotiva jornada
montañera donde nos juntamos 20
compañeros de aventura que en
algunos casos, no coincidíamos desde
mucho antes del verano. Y es que la
ocasión bien merecía la pena, por
tratarse de todo un clásico de
Sierra Almijara, como es la
ascensión al pico del Cielo que tan
sólo unos cuantos habían realizado
anteriormente. Iniciando la caminata
desde el mismo aparcamiento de las
famosas cuevas de Nerja, donde nos
hacíamos la protocolaria foto de
inicio de ruta, mientras las
ardillas correteaban por los troncos
de los pinos a escasos metros de
nosotros.

Este recorrido puede
iniciarse a pie desde distintos
puntos partiendo: desde el mismo
núcleo urbano de Nerja, desde el
área recreativa de la Fuente del
Esparto a través de la cuesta de la
Luna, desde el Camping de Maro a
través del arroyo de los
Colmenarejos , desde Maro a través
del arroyo Romero, tomando como
referencia el lugar conocido como el
Nacimiento donde existe una generosa
fuente a la que acuden muchos
vecinos a llenar sus garrafas,
desde el arroyo Sanguino que sería
nuestro camino de regreso, desde la
cumbre del Navachica como tenemos
previsto realizar en 2009 en una
gran ruta circular nocturna, a
través de la crestaría que la une al
Cielo, ó desde el parking de las
Cuevas de Nerja a través de la pista
que fue por donde iniciamos la
marcha, si bien hubiéramos preferido
ir por la senda del barranco de la
Coladilla que discurre paralela a la
pista por la que íbamos y que
hubiera sido una buena alternativa
pasando a través de un estrecho
desfiladero de paredes verticales no
muy altas, donde son frecuentes las
cuevas y oquedades en la piedra, que
en otros tiempos sirvieron de
vivienda a pastores y familias de
recursos limitados. Existiendo
además, una vegetación que nada
tiene que ver con las agrestes
laderas de las zonas altas. Y es que
dada la mayor frescura que se
mantiene entre estas paredes,
abundan los enebros, durillos,
madreselvas, bojes, aladiernos,
encinas, cantuesos y otras especies
más difíciles de encontrar en plena
sierra. Pero dado que el acceso al
barranco se encontraba mas abajo del
punto de partida, resultando muy
escarpada la bajada al mismo durante
los tres primeros kilómetros de
pista, decidimos no complicarnos la
vida y ganar tiempo por esta,
cubriendo en pocos minutos esos tres
kilómetros que nos llevaron hasta el
cruce donde se puede leer: Área
recreativa el Pinarillo 2 km a
la izquierda y sendero a la
derecha, que en realidad se trata de
la pista que viene a morir junto a
las ruinas del cortijo de la Civila
por donde continuamos la ascensión.

Pero antes de
reanudar la marcha, durante la
primera parada de reagrupamiento en
dicho cruce, el zoologo Manolo
Manzanares, mas conocido como el
Tritón de la Chorrera, que una vez
mas ejercía como guía de lujo para
el grupo, nos daba una breve charla
para recordarnos que en este cruce
había acabado la primera parte de la
ruta: Cuevas de Nerja 150 m – Cruce
pistas, aprox. 300 m. Comenzando
aquí la 2ª parte del camino de otros
3 km que nos llevaría hasta los 750
m de altitud, donde muere la pista
junto a las ruinas del cortijo de la
Civila, a la que llegamos de forma
compacta y a un ritmo buenísimo, a
pesar de alguna breve pausa para
asomarnos a los balcones naturales
que nos íbamos encontrando junto al
canino. Haciendo uso de las
empinadas sendas que acortan las
pronunciadas curvas de la pista
donde supuestamente estaban
trabajando numerosos operarios de
medio ambiente entre escaqueo y
escaqueo, para limpiar el monte y de
camino, alguno que otro haciendo el
agosto, apilando troncos de pino en
su coche particular para la chimenea
de su casa.
Cabe destacar que el mítico cortijo
de La Civila que queda a unos 100 m.
a la izquierda del lugar donde muere
la pista, debió ser casi una pequeña
aldea a juzgar por su tamaño, si
bien la alineación de viviendas y
corralones aparece hoy semi
derruida. Sin embargo, justo donde
acaba la pista están construyendo
actualmente una especie de barracón
que amén de anti estético, no
sabemos si utilizarán como casa para
guardias forestales, agentes del
medio ambiente ó un albergue de
montaña explotado por los
responsables del parque. Quien venga
en plan safari con un 4x4 puede
llegar hasta el mismo Cortijo de la
Civila, aunque eso sería una
mariconada ya que lo bonito es
hacerlo desde abajo, como mínimo
desde el cruce de pistas
anteriormente mencionado, siendo
abundantes en este 2º tramo de
ascensión: la coscoja, el cantueso
rizado, losenebros, las genistas los
aladiernos y el romero macho que fue
el gran protagonista de la jornada
con luciendo sus flores violetas en
su máximo apogeo.

El día había amanecido completamente
cubierto, de hecho aquella jornada
llovió copiosamente en numerosos
puntos de Andalucía, sin embargo,
conforme nos acercábamos al mediodía
parecía que las nubes se podrían
llegar a disipar, conforme íbamos
ganando altura bajo las luces
cambiantes del sol que nos permitía
divisar la línea de costa con
bastante calima en la distancia y
las sombras a merced de las nubes
que avanzaban por encima y por
debajo nuestra.
Al final de la pista
forestal, en inmediaciones del
cortijo de la Civila, km. 6 de ruta,
a 750 m de altitud, tuvo lugar la 2ª
pausa de reagrupamiento, donde se
volvió a dar otra charla sobre este
último tramo que estábamos a punto
de comenzar y que nos llevaría desde
el cartel que teníamos junto a
nosotros: sendero pico del Cielo
hasta la cumbre, recomendando
dosificar esfuerzos, bebidas y no
perder el contacto visual en ningún
momento con los compañeros que
vinieran detrás nuestra. Nada mas
reemprender la marcha comenzaron a
formarse pequeños grupos donde cada
uno escogió el que mejor le venía
según su ritmo habitual y su manera
de subir. Caminando a partir de aquí
por un sendero
perfectamente marcado por pinturas
verdes, azules y no pocos hitos de
piedra aquí y allá, que nos llevan
en dirección N a través de altos
matorrales hasta la cuesta de El
Cielo donde el camino toma dirección
NE, justo en una curva donde a pocos
metros, a nuestra derecha podemos
asomarnos a un espectacular mirador
que da vistas a la playa de la
Herradura ya en territorio granadino
y al llamativo cerro de la Cabeza
del Caballo que podemos ver ante
nosotros en dirección E. Ni que
decir tiene que las vistas que
tenemos a partir de aquí con Nerja
allí abajo, Frigiliana al pie del
cerro del Fuerte, el Almendrón, el
Almendrillo, Pandera Garzón ó Alto
de la Garza, cerro Cisne y otros
colosos de sierra Almijara son cada
vez mas espectaculares conforme
vamos ganando mas y mas altura. La
primera parte de este último tramo
discurre por un terreno arcilloso,
donde han proliferado el tomillo, el
romero, la aulaga y el esparto.
Según dicen, en primavera la
vegetación suele estar tan alta que
a veces llega a cerrar el camino,
pero nosotros pasamos sin problemas
incluidos los que íbamos en pantalón
corto. Con la cumbre parcialmente
cubierta por una nube nos
acercábamos a un saliente de la
misma cuerda del Cielo que rodeamos
por la izquierda O, pasando junto a
algunos ejemplares de pino carrasco
retorcidos y de porte singular.
Mientras que las magníficas
panorámicas que teníamos sobre el
mar, comenzaban a perderse bajo el
frente de nubes que a modo de
tsunami entraba desde la costa,
cubriendo los profundos barrancos de
sierra Almijara que ahora veíamos
desde arriba. Todo un espectáculo
visual, tan solo superado por los
mares de nubes que se pueden
observar desde el Roque de los
Muchachos en la isla de La Palma,
otras zonas de Las Canarias y
lugares muy puntuales de la
península ibérica.

.
Conforme nos
aproximábamos hacia la cumbre la
pendiente se iba haciendo mas dura.
A pesar de lo cual Chuky no dudo en
poner a prueba la punta de velocidad
de un grupo de cabras montesas que
segundos antes pastaban
tranquilamente por la ladera de
enfrente, ante la atenta mira de su
jefe Chiki. Entrábamos en el terreno
de los grandes escaladores donde los
grandes favoritos daban una
auténtica exhibición, haciendo
cumbre en primer lugar, con un
tiempo de 3 horas, 25 minutos: El
Tritón de la Chorrera,
acompañado por José Antonio
Montenegro, mas conocido como Mr.
Fantástico, seguidos muy de
cerca por Valentín, también conocido
como Séneca, que a sus 74
años, realizó una ascensión y
posterior descenso espectacular como
muy pocos chavales de 18 años serían
capaces de hacer y por supuesto el
resto de compañeros que íbamos
detrás y eso que se paraba de vez en
cuando a animar a los pocos que
fueron capaces de aguantar su ritmo,
en este caso y por este orden: Juan
Carlos el Portador del Anillo,
Paqui, la Reina del Chocolate,
que coronaba en compañía de Ilde el
Vendaval del Moncayo,
seguidos a duras penas por Encarni,
la Corresponsal de la Bota
Viajera, que a pesar de ser una
magnífica andarina, se encontraba en
bajo estado de forma, según quienes
la conocieron en otros tiempos y
segundos mas tarde Miguel, el
Hombre que sabía demasiado. A
partir del cual el resto del grupo
fue llegando como el rosario de la
aurora, si bien manteniendo el
contacto visual en todo momento
entre los compañeros de adelante y
atrás, aún así el resto de
compañeros superaron su mejor marca
personal. A excepción de Guille,
la Astrónoma, que habiendo hecho
ya esta cumbre anteriormente nos
anunció en la última parada que se
tomaría la ascensión con mucha
calma, disfrutando de las vistas y
del camino, pero sin centrarse
especialmente en coronar la cumbre.

Así que poniendo a
prueba los gemelo fuimos llegando a
la cumbre rodeando la misma por una
corta pedrera de unos 100 m. que
queda a la izquierda (oeste),
evitando así el farallón rocoso que
nos encontramos de frente y que da
al sur, pero por el cual se puede
acceder en una cómoda y fácil
trepada si se llega bien de fuerza.
A pesar de la abundancia de piedras
sueltas en la pedrera, el tramo se
realiza con relativa comodidad por
ser corto y poder caminar de forma
intermitente sobre rocas grandes
bien asentadas o poniendo en
práctica el viejo truco de ir
haciendo zigzags con los pies de
lado, cosa fundamental para
descender sin ningún resbalón. No
obstante, en ningún momento existe
algún paso peligroso ni vertiginoso
con peligro de caída mortal ya que
la cumbre del pico Cielo, aunque no
demasiado grande es mas bien
redondeada y muy dócil. Por cierto,
que esta cumbre de 1.506 m es de la
mas peculiares de la provincia por
estar coronada por una gran cruz de
espejos, alrededor de la cual
disfrutamos de un reconfortante
almuerzo montañero. Parece ser que
la cruz fue colocada por un marinero
alemán hace unos 350 años, como
agradecimiento por haber sobrevivido
a un terrible naufragio, gracias a
esta cumbre que le sirvió como
referencia para divisar la costa. Y
es que otra de sus peculiaridades es
que con sus 1.506 m de altitud el
pico del Cielo es la montaña mas
alta de toda la franja litoral que
rodea a la península ibérica, no
existiendo ninguna mas alta a menos
de 6 km de la orilla del mar como es
el caso de esta bonita montaña que
dada su situación y altitud es un
mirador impresionante sobre el
Mediterráneo.

En un día claro hubiésemos
disfrutado con las vistas del
litoral malagueño desde la punta de
Calaburra, Mijas Costa, hasta la
granadina playa de La Herradura,
Almuñecar, la Hoya del Guadalfeo que
desemboca en Motril, e incluso
tramos de costa del poniente
almeriense, así como una magnífica
panorámica de todo el eje montañoso
de Tejeda, Almijara y Alhama, con
los picos anteriormente mencionados
además del Lucero en Cómpeta,
Albucaz en Canillas de Albaida y la
Maroma, donde convergen Alhama de
Granada, Canillas de Aceituno y
Sedella ó la redondeada cumbre del
Navachica y la cuerda que la une al
Cielo. Sin embargo, el mar de nubes
que como un tsunami llegaba desde la
costa, ya había invadido
definitivamente los intrincados
barrancos e incluso de forma
intermitente la línea de cumbres de
Sierra Almijara, sin permitirnos en
ningún momento disfrutar de todo el
conjunto en su totalidad. Lo que
mejor pudimos contemplar fue la Loma
de la Encina a nuestros pies, por
donde habíamos realizado la
ascensión y el Barranco del Pino,
donde aún se conservan un magnífico
encinar y un espectacular pinar
donde son frecuentes ejemplares
naturales de pino carrasco y pino
negral con más de cien años. Así
como del llamativo cerro de la
Cabeza del Caballo hacia el sureste
por cuyos pies discurre el río de la
Miel, abriéndose paso hacia el
Mediterráneo.

Justo antes de
abandonar la cumbre, tras la foto de
rigor y para no perder la costumbre,
Carlitos, el poeta matemático, con
el que no coincidíamos desde la ruta
de hermandad sendérica con Batolitos
en el peñón de Zaframagón a
principios de mayo, recitaba sobre
el mismo punto geodésico el poema
Ama Tu Ritm,o de Rubén Darío,
siendo inmortalizado el momento
gracias al video que grabó Miguel,
El Hombre que sabía demasiado:
Ama tu ritmo y ritma
tus acciones
bajo su ley, así como tus versos;
eres un universo de universos
y tu alma una fuente de canciones.
La celeste unidad que
presupones
hará brotar en ti mundos diversos,
y al resonar tus números dispersos
pitagoriza en tus constelaciones.
Escucha la retórica
divina
del pájaro, del aire y la nocturna
irradiación geométrica adivina;
mata la indiferencia
taciturna
y engarza perla y perla cristalina
en donde la verdad vuelca su urna.

El descenso lo iniciamos con
preciosos jirones de nube, que en
constante movimiento flotaban a
escasos metros de nosotros, formando
curiosas figuras, pero el inestable
tramo de la pedrera nos impedía
recrearnos demasiado, teniendo que
estar atentos a elegir bien el lugar
que íbamos pisando por cada paso
dado, realizándose de forma lenta
para evitar posibles accidentes.
Afortunadamente nos volvimos a
reagrupar todos sin ningún
incidente, una vez alcanzados los
primeros metros de senda, ya en
terreno estable y bien asentado,
pero curiosamente cuando parecía que
lo mas difícil había quedado atrás y
que el descenso sería coser y
cantar. A Carlitos se le
sobrecargaron los cuádriceps y
gemelos por el sobre esfuerzo
acumulado en la subida y a penas era
capaz de caminar, diciendo aquello
de: ¡Dios mío, no me siento las
piernas!. El grupo fue bastante
solidario, esperando pacientemente a
que se recuperara recibiendo unos
masajes que acompañados de la
milagrosa pomada deep heat,
lo reanimaron rápidamente,
reanudando la marcha aunque a un
ritmo algo mas lento. Llegando al
cortijo de la Civila, con una hora
de retraso respecto al Tritón que a
nuestra llegada se encontraba
durmiendo la siesta oculto tras unos
matorrales.
Tal vez por la
proliferación de nubes o por
casualidad, ni en la subida, ni en
la bajada pudimos contemplar el
majestuoso vuelo de la gran águila
real, ó hermanas menores como la
perdicera, culebrera o la calzada
que habitan en sierra Almijara. Lo
que sí nos encontramos bajando por
las inmediaciones del camino fueron
numerosas marcas y huellas de
jabalí, especialmente activos en
otoño e invierno tal vez a la espera
de encontrar algunos restos de
comida tras nuestro paso en la
ascensión hacia la cumbre.

Si bien desde el inicio ó según se
mire, desde el final de la pista
junto a las ruinas de la Civila
existe una pequeña senda que
desciende hasta el arroyo
Colmenarejos, dirección SE,
llevándonos a través de un sinuoso
recorrido que acaba en el camping de
Maro. Continuamos según el plan
previsto unos 800 m. pista abajo,
hasta llegar a una caseta, desde
donde tomamos la senda que debería
llevarnos hasta el arroyo Sanguino.
Nada mas reiniciar la marcha por
esta senda, nos vimos inmersos en un
mar de nubes y quedamos un tanto
desconcertados cuando comenzábamos a
subir de nuevo, teniendo en cuenta
que en teoría todo lo que quedaba
era en descenso. Pero ya se sabe que
en todo recorrido que se precie,
siempre aparecen algunos toboganes,
llegando a un collado desde el que
bajamos hasta el arroyo Sanguino,
que tan sólo atravesamos para
continuar ascendiendo por una ladera
entre tupidos bosques de pinos, que
nos llevaron a un collado donde nos
encontramos con un cruce de sendas.
Siendo el camino correcto el de la
izquierda que fue el que tomamos,
cada vez mas inmersos en aquel mar
de nubes que a penas nos permitía
ver mas allá de 10 m. alrededor.
Llegando en escasos minutos a un
segundo cruce, marcado por tres
colores, que en teoría señalaban
tres rutas diferentes. El que seguía
de frente nos hubiera llevado por un
cómodo y bien marcado sendero a
través del arroyo Romero
hasta el Nacimiento, donde
habíamos dejado los coches. Sin
embargo, tomamos el de la derecha,
que era el que descendía por un
escuálido sendero zigzagueante entre
abundante matorral hasta el arroyo
Sanguino, por ser este arroyo el que
teníamos previsto desde un principio
hacer de camino de regreso, en la
creencia de haber dejado
estacionados los coches en sus
proximidades a la altura de la
carretera de Maro.
En el descenso hasta
el arroyo Sanguino, Carlitos a años
luz de aquel compañero que siempre
solía ir en cabeza de grupo, comenzó
a quedarse otra vez bloqueado sin
que le respondieran las piernas. Una
vez mas los compañeros que iban con
él, en este caso Celia, mas conocida
como la Hechicera du Sao Paulo y
Maribel, también conocida como
Selene o la Sirenita del río
Cebollón uno de los fichajes mas
caros del verano 2008 en Pasos
Largos, le ayudaron a bajar hasta el
arroyo donde volvió a ponerse la
milagrosa crema deep heat. Ya
sólo quedaba cubrir los dos últimos
kilómetros de ruta a través de su
seco y arenoso cauce, que a pesar de
la ausencia de agua, rezumaba
frescor en cada uno de los meandros
donde íbamos pasando entre
encajonadas paredes de roca, con la
presencia de algunas covachas que
sistemáticamente fueron utilizadas
en sierra Almijara durante siglos
para el pastoreo, hasta que estos
tiempos modernos y las nuevas formas
de vida han provocado el abandono
masivo de la vida en el campo,
formando parte del pasado, aquellos
tiempos mas civilizados donde el
hombre rural convivía en perfecta
armonía con la naturaleza.

La tarde languidecía
en aquel paisaje de por sí oscuro y
sombrío que caracteriza a la mayoría
de barrancos de sierra Almijara,
encajonados entre rocas y abundante
vegetación, regalándonos rincones de
gran belleza. Pero con las nubes
cada vez mas oscuras y las fuerzas
cada vez mas mermadas por el
largísimo descenso, de unos 1.400 m
de desnivel, hicieron que con el
cansancio acumulado y el pesado
caminar sobre este terreno arenoso,
a mas de un compañero/a que iba
justo de fuerzas se le hiciera
eterno el final de la ruta. De hecho
en el descenso se tardó bastante mas
que en la subida. Provocando cierta
desesperación entre los compañeros
que sobrados de fuerza podrían haber
finalizado muchísimo, pero esta es
una situación que resulta
prácticamente inevitable en todas
las rutas de montaña con gran
desnivel. Siendo una posible
solución, una vez conquistada la
cumbre la creación de dos grupos
para realizar el descenso: el mas
rápido y el menos rápido. Divididos
en varios subgrupos, pero esperando
siempre a los compañeros que venían
por detrás en cada cruce o lugar
susceptible de confusión,
finalizamos la ruta directamente en
la localidad de Maro, a unos 400 m.
de donde habíamos dejado los coches.
Disfrutando de la copa de despedida
en el hotel Playa de Maro.
Otros compañeros que
participaron en esta ruta fueron: mi
paisano y vecino de barrio Pepe
Makis de Sevilla e Ignacio, El
Montaraz del Aneto, inseparables
compeñeros de Ilde, el Vendaval del
Moncayo, que acudían con la
indumentaria de gala, a pesar de
estar convalecientes de su última
ascensión al cerro Almanzor, techo
de Ávila, en su programa de los
techos provinciales de España,
haciendo una ascensión y posterior
descenso dignos de elogio dadas las
circunstancias. Darío el Magnífico,
al igual que Ana, la Venus de
Boticelli, también realizaron una
magnífica ascensión, si bien a
ambos, todavía desentrenados tras el
verano, el regreso se le hizo
eterno. Un caso distinto es el de
Vicky la Botánica, que como toda
Princesa Druida, se demora en su
caminar aún yendo sobrada de fuerzas
por recrearse en sus queridas
plantas y las pequeñas maravillas
del camino, estando acompañada en
casi todo momento por Juan Antonio,
mas conocido por el Elfo de la
Malagueta, que aún siendo uno de los
mejores montañeros de la costa,
prefiere caminar tranquilo junto a
su dulce princesa de la boca de
fresa. Patri, la Chica que miraba a
las estrellas estuvo en su línea,
sabiendo dosificarse a la perfección
y amoldándose perfectamente al ritmo
del grupo en cada momento.Y un
servidor que mas pendiente de las
fotos y animar a quienes van
quedando rezagados rara vez apareció
por los puestos de cabeza.
Crónica y fotos: Juan
Ignacio Amador
PARA
LLEGAR AL CIELO (Silvio Rodríguez)
Madre:
Quiero coger ese halón,
quiero tocar esa estrella
roja del amanecer.
Subo al techo
perno llego allá.
El cielo está más lejos
que el mar.
Dime cómo llegaré.
Para llegar al cielo
lo que yo necesito
son dos ojos nuevos
para ver.
¡Ay! Para ver.
Para tocar el fuego
precioso de una estrella
sin quemarme un dedo
he de saber.
He de saber.
Si siembro un jardín nuevo
veré crecer promesas,
flores, estrellas,
fuego, amanecer.
Para tocar el sueño,
para tocar la vida
con toda su enorme
humanidad
he de estudiar.
Si siembro un jardín nuevo
veré crecer promesas,
flores, estrellas,
fuego, amanecer.