Turismo rural y cultural en el Valle del Genal - Serrania de Ronda

Salidas del "Comando Preston" - Temporada 2005-2006


Media Maratón: Descenso del Guadalmina
Fecha: 24 de junio de 2006


Dicen por ahí que ya no queda ningún lugar por descubrir, sin embargo, afortunadamente todavía existen algunos parajes, donde la Madre Naturaleza, nos brinda la oportunidad de disfrutar de recónditos lugares llenos de encanto, donde uno tiene la sensación de ser la primera persona que pasa por allí, la primera en pisar aquellas piedras, la primera que se bañas en aquellas pozas… Uno de estos lugares es la cabecera del río Guadalmina, un auténtico Santuario Natural, del que no me parece oportuno dar demasiadas indicaciones de cómo llegar en estas líneas, para evitar que los descerebrados de turno profanen el lugar con sus basuras o sus grafities.

Como en toda travesía donde no existe transporte público que te devuelva al punto de partida, hay que quedar en el final previsto de la ruta, que en esta ocasión fué la rotonda de entrada a Benahavis, donde  puntualmente fueron apareciendo antes de las 7,00 am.: directamente desde Toronto: Sean “El Canadiense Herrante”, desde Fuengirola: Juani “Comandante Preston”, desde San Pedro: Orzo Wei  Javi , desde Ronda: Rafa Flores “El Mago Gandalf de la Serranía”, desde Málaga capital: Juan Antonio “El Elfo”,  desde Sevilla, saliendo a las 4:00 am. Isi “El Coleccionista de Paisajes”, desde Sevilla, pasando la noche antes en Savinillas: El “Serpa” Carmona, Fran “El Zorro”, Francisco Javier “El Huevo” y saliendo el día antes desde Madrid: José Manuel “Waldo”. Ningún regalo de cumpleaños podría haberle hecho mas ilusión a quien escribe estas líneas, que disfrutar de la compañía de estos grandes amigos que se desplazaron desde puntos tan dispares para compartir lo que a la postre se convertiría en otra jornada memorable.

Habiendo dejado tres coches estratégicamente aparcados junto al paseo fluvial de Benahavis, partimos todos juntos en los otros tres por la carretera San Pedro-Ronda, hasta llegar al “Puerto del Madroño”, situado a 1.060 m. sobre el nivel del mar, desde donde descendimos unos 200 m. hasta llegar a la cabecera del río Guadalmina, tras recorrer 3,7 km. por el camino secreto. Normalmente determinar el nacimiento de un río es un tanto arbitrario, ya que por lo general, todos están formados por pequeños arroyos que al unirse en un cauce común dan origen el río propiamente dicho, que a su vez puede resultar el afluente de otro río aún mayor y así sucesivamente hasta llegar al mar. Sin embargo, existe un punto perfectamente definido en este caso, donde nos encontramos un cauce que atraviesa la pista por donde vamos caminando. En la atmósfera se percibe que estás en un “lugar de poder” y aquí fue precisamente donde comenzamos el descenso, tal y como hiciera dos años antes con aquella chica llamada Noelia, de la que nunca mas volví a saber.

                              

 Bajo las primeras luces del día, comenzamos a caminar por un cauce arenoso y seco, pero como por arte de magia, el agua iba brotando aquí y allá, dando lugar a pequeños charquitos aislados, que poco a poco se fueron uniendo, a cada paso íbamos siendo testigos de ese gran milagro que es la formación de un curso acuático, al principio es sólo un hilillo de agua, que a veces incluso parece cortarse, pero unos metros mas adelante vuele a salir con mas fuerza, abriéndose pasó a través de algunos saltos de agua, que en ocasiones nos obligaron a descender trepando por escarpadas paredes en las que teníamos que poner los 5 sentidos a cada paso que dábamos, asegurando las manos con todas las fuerzas en cada grieta, en cada saliente. No muy lejos de allí, nos encontramos con unos “morteretes” denominación con la que se conoce, una especie de oquedades circulares creadas artificialmente por los romanos sobre las grandes piedras del cauce, para limpiar el mineral de metal, con el agua del río.

          

 Al superar uno de los primeros tramos de dificultad hicimos la primera parada del día, en la que el “Maestro Gandalf” nos deleitó con algunas pinceladas de su sabiduría montañera. Una vez reanudada la marcha, no tardamos en llegar a “El Gran Salto” una cascada de mas de 18 m. de altura, que cae a extraplomo, de tal manera que cuando te asomas al borde, ni siquiera puedes ver el punto donde cae la cascada, porque está por debajo de tus pies y hacia atrás. LLegados a este vertiginoso “balcón”, resultó de gran utilidad la experiencia vivida dos años antes con Noelia, abriéndonos pasos por un mar de jaras de mas de 2 m. de altura y ahulagas, donde nos introducimos, poco antes de llegar al borde de la cascada a la derecha (siempre en el sentido de la corriente del río), es un tramo de no mas de 100 m. donde te tienes que ir abriendo paso entre mil ramas y arañazos por todas partes, cada paso es una pequeña conquista, hasta que por fín se llega a un terraplén de piedras sueltas, que como por arte de magia, te conduce a un bosque de helechos, un ecosistema único e insólito a lo largo del cauce del río Guadalmina, una vez que retomamos el cauce, nos fuimos reagrupando los compañeros que habían probado fortuna por otras vías alternativas en aquella auténtica batalla que libramos contra jaras y ahulagas descomunales. Todos flipamos cuando Sean nos comentó, con toda la naturalidad del mundo, que él había bajado trepando por la cascada, cosa que me creo perfectamente porque en otras rutas lo he visto trepando por lugares imposibles, por algo es el arma secreta del “COMANDO PRESTON” (junto Jon Webster, “El Huracán de Sheffield”).

                         

 Pero aún quedaba mucho camino por recorrer y muchas pozas por saltar, y sin mayor dilación nos pusimos en marcha por un terreno cada vez mas pedregoso, donde nuestro amigo “Waldo” comenzaba a arrepentirse de no haberse traído unas botas de trecking o unas resistentes zapatillas de deporte. Llegó un momento en que guardar el equilibrio se iba a convertir en una constante a lo largo de la ruta, exigiendo de nuestra mayor concentración, eligiendo con sumo cuidado el lugar donde apoyábamos los pies en cada momento, saltando de roca en roca, mientras escogíamos instintivamente entre: rocas resbaladizas, afiladas, redondeadas o lisas y consistentes, intentado evitar las rocas movibles o las resbaladizas piedras bajo las aguas del Guadalmina, donde casi todo el mundo cayó en varias ocasiones.

                               

 Tras el gran salto que dejamos atrás, el siguiente hito que nos esperaba eran las ruinas del “horno de miera” uno de los grandes símbolos de la serranía, que en su día se utilizaba para producir “La miera”, una especie de resina multiusos, que antaño se utilizaba para la cubierta de los barcos, para purgar al ganado o incluso para cicatrizar heridas. Este horno se encuentra en la margen izquierda del río, a mitad del primer gran tramo recto del río, donde el caudal se ensancha muchísimo mostrándonos un enorme pedregal, que cruza el mar de pinos que lo rodea. Habría que recordar que uno de los “hornos de miera” mejor conservados de la provincia se encuentra en la Sierra Bermeja, justo antes de llegar al “Puerto de peñas Blancas”.

                                

 Unos metros mas abajo, nos encontramos con la primera de las numerosas tortugas que habitan en este río y poco después llegamos a la primera poza con salto obligatorio, fácilmente reconocible por dos enormes troncos de pino que se han quedado atravesados a modo siniestros puentes que cruzan el cauce de una punta a otra a la salida de esta poza. Donde una vez mas, nuestro amigo “Sean” tuvo la genial idea de tirarse desde la piedra mas alta con las gafas en la mano, de tal modo, que al entrar en contacto con el agua a toda velocidad se le escurrieron, hasta el rincón mas insospechado del fondo de la poza, donde a pesar de las muchísimas inmersiones que hicimos buceando, palpando y peinando el fondo una y otra vez no fuimos capaces de encontrarlas. Este hecho supuso un antes y un después para nuestro compañero “Sean” que pocos minutos después de reiniciar la marcha protagonizó el resbalón mas espectacular del día, cayendo de espaldas sobre unas rocas resbaladizas entre la última lumbal y el coxis, a mí que me tocó verlo en primera línea se me pusieron los bellos de punta, menos mal que la “crema del tigre-Deep Heat” (siempre a mano) lo cura todo. A partir de aquel momento, pasó de ir en cabeza del grupo abriendo la marcha junto a Rafa Flores, Isi y Orzo Wei Javi, a cerrar el grupo junto con Juani y “Waldo”, uno con las fotos y otro echándole toda la voluntad del mundo para no perder contacto con el “pelotón” iban haciendo la goma como podían.

                                

 El gran susto de la jornada se lo llevó “Rafa Flores” que iba en cabeza de pelotón tan rápido, mirando para abajo escogiendo a cada paso la piedra mas idónea, que cuando de repente miró para arriba, se encontró un toro justo delante suya, y pegó tal carrera para atrás que en unos segundos pasó de la cabeza a la cola del pelotón, mientras el toro, mas asustado que nosotros, salió corriendo ladera arriba, para dejarnos libre el tramo del río donde se encontraba pastando tranquilamente. A todo esto, de vez en cuando nos íbamos encontrando a derecha e izquierda con pequeños arroyos tributarios, que vertían sus cristalinas aguas al Guadalmina, formando preciosas cascadas donde pudimos beber y reponer nuestras cantimploras sin ningún problema.

                                 

 Después de llegar al final del segundo tramo recto del río, donde se pasa por debajo de otros dos grandes troncos de pino que nos cortan el paso, no se tarda en llegar a una especie de carril abandonado. En la parte derechade éste (siempre en el sentido de la marcha), nos encontramos con un espectacular manantial en cascada y a partir de aquí, siempre por el mismo cauce del río, llegamos a un tramo, donde estamos muy protegidos por la sombra de los pinos, atravesando numerosas pozas y cascadas, que cada vez se iban agradeciendo mas, conforme iba aumentando la temperatura del medio día. Una vez mas asistimos a un nuevo festival de saltos, donde destacaron: “El Huevo”, Juan  Antonio “El Elfo”, “El Zorro”, “Serpa Carmona”, Isi y “Orzo Wei-Javi”. Con el grupo fragmentado en dos, llegamos a una zona, donde el cauce describe grandes curvas a la derecha, abriéndose paso entre grandes rocas con forma cúbica, de un tamaño ciclópeo que son la antesala del último tramo recto y llano de mas de 200 m. de longitud, donde el cauce se vuelve a ensanchar. Este fué precisamente el lugar donde nos rescató la Guardia Civil, con la ayuda de Rafa Flores, a Noelia y a mí, a la 1:00 am. de la madrugada del 11 agosto 2004, cuando mi compañera ya no podía dar un paso mas, sin imaginarnos que el carril que transita paralelo al río y que nos conduce a Benahavis, empezaba justamente al final de este tramo recto, tras una suave curva a la derecha, donde ya dejamos de caminar definitivamente por el lecho del río y donde el grupo volvió a reagruparse para disfrutar de la gran comida del día, tras los aprox. 15 km. que llevábamos desde el comienzo.

                                

 Mientras los demás iban terminando el almuerzo entre bromas, risas y apuntes montañeros, los que habíamos caminado casi toda la jornada en último lugar, fuimos los primeros en reanudar la marcha, con la convicción de que quienes habían ido en cabeza casi todo el tiempo, no tardarían en alcanzarnos. Pero sin darnos cuenta impusimos tal ritmo, que la llegada a Benahavis, por el carril que transita paralelo al Guadalmina a lo largo de 6 km., con el río acompañándonos en todo momento a nuestra izquierda, se convirtió en una auténtica contra-reloj, que dejó muy atrás a Rafa Flores, Isi y Juan Antonio, a pesar de las pausas que hicimos para recrearnos en las magníficas panorámicas que nos ofrece el carril, sobre el cauce del Guadamina con el Pico Encinetas al norte, el encanto de los dos pequeños afluentes que cruzan el carril, el pantano que nos encontramos un kilómetro antes de llegar al pueblo y naturalmente las perspectivas del pueblo tal y como nos íbamos aproximando al mismo. Cabe destacar que benahavis cuenta con uno de los ayuntamientos mas ricos de la provincia de Málaga, dispone de magníficas instalaciones deportivas, hotel de 5 Estrellas, algunos de los mejores restaurantes de Málaga y unas calles tan bonitas, que incluso te hacen olvidar las barbaridades urbanísticas que se están perpetrando en los alrededores del pueblo, aunque ya mas que un pueblo, parece una urbanización de villas y adosadas de lujo, que se han tragado al pueblo propiamente dicho.

                                

 Poco antes de las 18:00 pm. llegábamos a Benahavis, y justo a la entrada (como mandan los cánones del buen senderista) nos quedamos esperando por espacio de unos diez minutos para el reagrupamiento general, pero teniendo en cuenta que existían algunos carriles alternativos, nos dio por pensar que tal vez, para ganar tiempo los tres compañeros que venían detrás habían cogido una ruta alternativa y nos fuimos hacia la salida por la carretera principal en la convicción de que allí nos encontraríamos. Craso error, puesto que ellos fueron por el paseo fluvial hasta llegar al “Charco de las Mozas” donde se quedaron esperando, mientras nosotros no dejamos de apatrullar Benahavis, calle arriba, calle abajo y hasta regresando al carril, o gritando sus nombres por distintos puntos de Las Angosturas, hasta que “Orzo Wei-Javi” dio con ellos en “La Poza de Las Mozas” reagrupándonos minutos después con la impotencia de la absurda confusión y la hora perdida en la que podríamos haber realizado fácilmente las angosturas teniendo en cuenta el trepidante ritmo que llevábamos. Con todo y ello, la sensación de satisfacción por haber compartido otra jornada memorable, fue otro nexo de unión entre los amigos que nos dimos cita aquel inolvidable día de principios de verano 2006. Mas de uno llegó con los pies reventados, incluido alguno que otro que tenía pensado salir de marcha aquella noche y que terminó durmiendo como un bebé durante toda la noche.

 Crónica y fotos: Juan Ignacio Amador, con la colaboración de Isi y Rafa Flores

  


 © Asociación Senderista Pasos Largos (Ronda), 2001-2006 (www.pasoslargos.com)
© Todos los textos e imágenes son propiedad de sus autores. Prohibida su reproducción

¿Quiénes somos? | Aviso legal y Condiciones de Uso | Webmaster
 

                          [ Inicio | Libro de Visitas | Actividades | Rutas | Meteorología ]