Si bien esta ruta se
puede iniciar desde el mismo núcleo
urbano de Güejar-Sierra, nosotros
llegaremos en coche hasta “El
Barranco de San Juan” por una
carreterilla que baja hasta la cola
del pantano de Canales y continua
paralela al cauce del Genil,
sirviéndose en parte del trazado por
donde estaba prevista que
discurriera la red ferroviaria que
se ideó en los años 20 (del siglo
anterior) para unir los pueblos de
este lado de Sierra nevada con la
capital Granadina, pasando por una
serie de túneles excavados en roca
viva que de por sí ya convierten en
un espectáculo visual la llegada al
“Barranco de San Juan”, improvisado
aparcamiento sobre la antigua
estación Terminal del
ferrocarril-tranvía que dista 5 km.
de Güejar Sierra.


No podría continuar
esta crónica sin antes mencionar,
que cuando los mas de 60 senderistas
que nos dimos cita aquella
inolvidable jornada, ya estábamos a
punto de echar a andar, cruzando el
puente sobre el río Genil, me llevé
una de las mayores sorpresas de mi
vida, cuando el compañero Ángel “El
Guía del Desfiladero” y “El Mago
Gandalf”, se subieron a un
improvisado púlpito dirigiéndose a
todo el grupo, con sus voces
amortiguada por la corriente del
Genil. Y en un improvisado y emotivo
discurso, me hicieron entrega de un
“GPS” con todos sus complementos en
nombre de todos los compañeros que
habían sido partícipes de convertir
el que durante mucho tiempo había
sido un sueño en una realidad. Desde
estas líneas escritas al día
siguiente, todavía no encuentro
palabras de agradecimiento para
expresaros lo feliz que me habéis
hecho, si bien quiero dejar
constancia, que no cambiaría el GPS
mas sofisticado por la amistad de
ninguno de ustedes, mis queridos
hermanos de Pasos Largos, que os
habéis convertido en mi segunda
familia. Como hermano y maestro es
mi gran amigo Rafa Márquez, que
quiso sumarse a la fiesta haciéndome
entrega de una magnífica guía del
excursionista del Parque Nacional
del Teide con mas de 50 rutas
descritas y un mapa espectacular con
toda la red de senderos, homologado
por el "Ministerio de Fomento y
Medio Ambiente", aprovechando su
reciente viaje a Tenerife, en una de
sus conferencias como catedrático de
“Filosofía” por distintas
universidades de nuestra geografía.

Una vez finalizada
esta emotiva ceremonia de entrega en
el “Barranco de San Juan”,
encontrándonos a 1.180 m.
sobre el nivel del mar. Comenzamos
la caminata, incluido el pequeño
Dani de 3 añitos, con sus papás,”Los
Dues de Juanar”, una extraordinaria
representación de personajes míticos
de Pasos Largos y fichajes
multmillonarios del Mercado de
Invierno, que recién llegados Pasos
Largos, habían escogido esta ruta
para debutar como nuevos socios,
atravesando en fila india, el puente
sobre el río Genil, que durante todo
el primer tramo de la ruta nos va a
acompañar quedando a nuestra
izquierda, mientras que nosotros
dejamos a nuestra derecha la “Vereda
del barranco de San Juan” y tomamos
la famosa “Vereda de la Estrella”
por la que rápidamente comenzamos a
entrar en calor subiendo una serie
de zig-zags que en unos minutos nos
ponen a casi 100 m. por encima del
nivel del río. Mientras que a la
derecha comenzamos a ver en paralelo
a nosotros unas lomas peladas que
habían sido coronadas dos meses
antes por los “Senescales de la
Bahía” en otra de sus famosas
escapadas a “El Calar de Güejar y
Miguelejos” como podemos ver en:
http://www.telefonica.net/web2/picobarro/2008/18a%20Calar-Miguelejos.htm


Poco después de
superar esos primeros zig-zags, la
senda comienza a discurrir por un
falso llano, que por otra parte
caracteriza la mayor parte de su
trazado y en unos 40 minutos del
comienzo, a un ritmo muy vivo,
llegamos con el pelotón muy estirado
al “Abuelo” (1.360 m.) ,
cariñoso apodo con el que se conoce
al enorme castaño centenario que nos
encontramos a la derecha de la
senda, donde se hicieron numerosas
fotos, mientras aprovechábamos para
hacer la primera parada de
reagrupamiento.
El siguiente hito es
el “Desvío del Vadillo” a 1.410 m.
(a 1 h. 15 min. del comienzo), si
bien recientemente se ha cambiado su
denominación añadiéndose ahora el de
“Peña Partida ó Quebrada”. En
cualquier caso es el único desvío
señalizado que nos vamos a encontrar
en todo el recorrido que desciende
al río Genil. Una vez aquí tenemos
la opción de continuar por la senda
que llevamos que es “La Vereda de la
Estrella” propiamente dicha, ó bien
la opción circular, que lógicamente
fue la que escogimos, no ya sólo por
ser siempre la mas entretenida,
recomendable y completa, sino porque
además en este caso, al discurrir
por la vertiente derecha del río
Genil, nos proporciona panorámicas
mas amplias sobre los grandes
colosos de Sierra Nevada, de los que
sólo se puede disfrutar de forma
parcial e intermitente en la versión
lineal-clásica.




Eso sí, una vez
escogida la opción circular, lo mas
recomendable es hacer la ida bajando
por el “Desvío del Vadillo”,
llegando en unos instantes al “Refugio
del Vadillo” que queda a la
izquierda de la senda justo antes
cruzar el río, por “El Puente del
Burro” (1.342 m.), y
comenzar a subir desde el cauce del
Genil, por la temida “Cuesta de
Los Presidiarios”, este es el
único tramo duro del recorrido ya
que nos espera una prolongada sesión
de zig-zags que conviene tomarse con
calma mientras vamos subiendo entre
enormes cipreses y pinos, por los
que cada uno fue superando los mas
de 400 m. de desnivel sin tregua
como mejor pudo, a excepción de La
Rosa de Casarbonela, La Hechicera du
Sao Pailo, Mari Luz Pies de Gato, La
Hormiga Atómica, La Gacela de
Villamartín, La Dalia Negra, La
Reina del Chocolate, La Chica de la
Cruz Roja, La niña que miraba a las
Estrellas, La Ninfa del Pisuerga y
La Princesa de La Patagonia que
subieron a un ritmo espectacular en
una sana pugna mantenida contra “Las
Super Nenas”: Atiana y Jen (ya que
Saskia estaba convaleciente tras su
accidentado descenso por La Sima del
Diablo). Como bien quedó recogido en
la video cámara de Rafa Ríos “El
hombre que balizaba los caminos”.



Hasta que por fin
llegamos a una sucesión de collados
del que a veces partían dos ramales,
siendo siempre nuestra opción, la de
la derecha, que continua dirección
sureste, faldeando la ladera siempre
en paralelo al valle, que cada vez
va quedando mas abajo, mientras que
al otro lado vemos “La Vereda de la
Estrella” con algunos senderistas
caminando como hormiguitas y así
seguimos en una sucesión de
toboganes con el sol de frente
dificultándonos la labor de
conseguir hacer la foto soñada de
los grandes colosos de Sierra Nevada
que ya tenemos en frente, hasta
llegar al “Refugio del Calvario”
popularmente conocido como “La
Cucaracha”, (por su forma
alargada y de color oscuro), situado
a unos 1.800 m. y unas 2h. 45
minutos del comienzo. Donde se llegó
a superar el margen de una hora de
espera entre la llegada de los
primeros compañeros y el grupo de
rezagados formado por un matrimonio
que debutaba ese día con Pasos
Largos y que a pesar de estar
escoltados por un compañero que les
llevaba las mochilas y José Manuel
Dorado (nuestro “Webmaster”) con el
que teníamos permanente contacto con
los “walkies” nos vimos pedir al
grupo que reanudara el largo camino
que aún quedaba, quedándonos un
pequeño grupo a la espera de los
rezagados que una vez llegados al
refugio, entre jadeos, con la cara
como un tomate y con la respiración
entre cortada, decidieron
prudentemente quedarse allí a comer
tranquilamente y regresar por donde
habían venido.


No obstante,
aprovechamos para recordarles que
estábamos justo a la altura de la
confluencia del río Guarnón cuyo
caudal baja en alegres saltos desde
la cara norte del Veleta entre las
lomas de “San Juan” y “El Lanchar”
para unirse al río Real y formar
oficialmente el “Nacimiento del río
Genil”.
Y que sin duda la
ubicación del “Refugio del Calvario
ó de la Cucaracha” se encuentra en
uno de los miradores mas
privilegiados de Sierra Nevada por
la espectacular panorámica de la que
se puede disfrutar sobre los grandes
colosos, entre los que destacan de
izquierda a derecha: “Puntal de
Vacares” (3.136 m.) al que podemos
llegar directamente por la senda que
sale desde el mismo refugio en
permanente ascensión por la Loma del
Calvario, Puntal del Goterón (3.064
m.), Alcazaba (3.371 m.), Mulhacén
(3.482 m.), Juego Bolos (3.019 m.),
“Cerro de Los Machos” (3.329 m.) y
“Veleta” (3. 394 m.) con su
inconfundible silueta picuda, eterno
logotipo de la botella de “agua
Lanjarón”.


Con estas
impresionantes vistas frente a
nosotros y nada mas abandonar el
“Refugio de La Cucaracha” pasando
junto a unos toros, continuaremos
faldeando por suaves toboganes,
atravesando poco después una valla
metálica por una angarilla que nos
conducirá hasta el “Refugio del
Aceral” (1.810 m. y unas 3 horas 20
minutos desde el comienzo),
situado junto al barranco del mismo
nombre, que nada mas atravesar nos
obliga a ascender por la senda que
nos lleva a través de un bosque de
pinos, hasta llegar a un collado
tras el que continúa una sesión de
prolongados toboganes por donde las
piernas ya se empiezan a resentir,
parando de vez en cuando para
fotografiar la impresionante
panorámica que tenemos ante nosotros
y que tan bien captó con su cámara
Carlos Tapia “El retratista de
atardeceres y amaneceres”. Hasta que
tras dejar atrás algunos tramos de
senda muy aéreos, iniciamos un
prolongado y a veces pronunciadísimo
descenso por el “Barranco de Lucía”
hasta la confluencia de los arroyos
“Valdecasillas y Valdeinfiernos” que
forman el río Real, donde ya veíamos
desde arriba a los primera mitad del
grupo que ya estaba congregada en
tan idílico lugar, también conocido
como “Majada del Palo” aprovechando
los últimos rayos de sol
encontrándonos a unos 1.680 m.
y a unas tres horas y media de
iniciada la ruta.

Una vez que
atravesada la confluencia de los
arroyos por el puentecillo que allí
se encuentra, la mayoría de los
compañeros que querían acercarse a
visitar “Cueva Secreta” dejamos allí
las mochilas y remontamos un
`pequeño trecho del arroyo
Valdeinfierno, del que todavía se
puede beber sin ningún problema y en
poco mas de 15 minutos llegamos al
lugar popularmente conocido como
“Cueva Secreta” (1.730 m. aprox.),
si bien el auténtico “Refugio
Natural de Cueva Secreta” se
encuentra a 1.830 m. a poco
mas de cinco minutos de empinada
senda a la que llegaron un puñado de
compañeros del cuerpo de élite entre
los que se encontraban: “El Alférez
Don Jesús”, “El Indomable Jaime”,
“El Vendabal del Moncayo”, “Ignacio
el Madrile” ó “El Elfo de La
Malagueta”, encontrándose cerca de
esa loma dos árboles solitarios que
al sol del medio día parecen estar
brillando como “la llama de Moisés”.
Normalmente aquí ó en alguna zona
cercana del arroyo Valdeinfierno es
donde solemos hacer la comida al
calorcito del sol del mediodía. Si
bien con la larga espera tras “La
Cuesta de Los Presidiarios” la
mayoría de los compañeros terminamos
almorzando en “El Refugio de La
Cucaracha”.


El
CAMINO DE VUELTA:
Una vez reagrupados
en la confluencia de los tres
arroyos tras la visita a “Cueva
Secreta”, siempre en suave y casi
permanente descenso llegamos sin
dificultad en poco mas de una hora y
cuarto al Puente sobre el río
Guarnón, otra de las fotos
clásicas de “La Vereda de La
Estrella” como bien plasmaron
“Andrés CSI” y “Geyperman Salvador”
no siendo difícil encontrarnos con
el mirlo acuático, la lavandera
amarilla ó el acendor alpino
posándose tranquilamente a pocos
metros del senderista, si bien aquel
día éramos tantos los compañeros
reunidos que ni siquiera vimos las
típicas cabras montesas que suelen
frecuentar la confluencia de los
tres arroyos al igual que los
jabalíes, muy frecuentes por aquella
zona.


Inmediatamente
después, pasamos junto a las ruinas
de la “Mina de la Estrella”
de donde en su día se extraía la
“pirita de cobre” y la “serpentina”.
Ni que decir tiene que el nombre de
esta famosísima vereda le viene por
la mina, por cuya entrada principal
hicimos una pequeña incursión
acompañados por “La Pimentonera de
Águila” y su prometido “El Lince de
Rocigalgo”, lástima que no
disponíamos de mucho tiempo y a
penas estuvimos mas de 5 minutos
llegando a entrar hasta unos 40 m
mas allá de la entrada con nuestros
frontales.


A unos 15 minutos
llegamos a las ruinas de la “Mina
de La Probadora” que queda a la
izquierda de la vereda (en el camino
de vuelta) de donde se extraía el
mismo tipo de mineral y cuyo nombre
se debe a una de las primeras
máquinas que se utilizaron para su
explotación. Dos horas después de
iniciado el camino de regreso
llegamos al “Desvío del Vadillo”
por donde iniciamos el recorrido
circular y a partir de aquí ya sólo
nos queda desandar el primer tramo
que realizamos esa mañana volviendo
a pasar junto al castaño centenario
conocido como “El Abuelo” donde los
del grupo de cola aprovechamos para
hacer las últimas fotos antes del
atardecer destacando el aparato de
“Don Fernando el Diácono” y la
osadía del “Aristóteles de La Senda”
asomándose a un vertiginoso espolón
al filo de lo imposible en el último
tramo del camino, poco antes de
iniciar el descenso final al
“Barranco de San Juan” donde ya nos
esperaban todos los compañeros dando
cuenta de unas impresionantes jarras
de cervezas, acompañadas de
abundantes raciones de chacina de la
sierra ó cola-cao en el caso de los
mas precavidos, unas tres horas y
media después de haber comenzado el
regreso desde “Cueva Secreta”.

Finalizando así esta
versión circular de “La Vereda de La
Estrella” de 25 km. correspondientes
a la suma de los 13 km. del trazado
circular y a los 6 km. x 2 (del
trazado líneal entre “El Barranco de
San Juan y el desvío del Vadillo),
con un desnivel acumulado, superior
a os 800 m. No habiendo encontrado
ni un solo tramo de nieve en todo el
recorrido, salvo alguna pequeña
placa de hielo en zonas de umbría,
estando la cota de nieve por encima
de los 2.400 m. Por otra parte
comentar que la mítica “Vereda de la
Estrella” es una meritoria obra de
ingeniería diseñada con los mas
rudimentarios métodos, hace ya mas
de un siglo, encontrándonos a lo
largo de su recorrido con terrazas,
diques de piedra para la sujeción de
las laderas, puentes artesanos,
refugios forestales, etc… y como
bien señalaron en su día el “Capitán
de Fragata” ó el “Serpa Carmona”
ofreciéndonos sensaciones similares
a las que se experimentan al
realizar las rutas de aproximación
de los míticos caminos de Alta
Montaña repartidos por las mas
espectaculares cordilleras del
Planeta. No obstante, el desolador
aspecto del “Pantano de Canales” y
las erosionadas laderas que
circundan el paisaje, con tan poca
agua en esta época del año, es todo
un llamamiento a la reflexión sobre
el cambio climático que ya se deja
sentir incluso en los lugares donde
nunca ha faltado el agua y mucho
menos en esta época del año.
El día anterior
aparecía esta noticia en el “20
minutos”:
Fallece un montañero
en Sierra Nevada al resbalar con una
placa de hielo y despeñarse
http://www.20minutos.es/noticia/200701/0/montanero/muerto/mulhacen/
RAQUEL RUIZ. 11.02.2007 El accidente
se produjo cuando iban por la Vereda
de la Estrella, en el paraje
conocido como el Collado del Ciervo.
La Guardia Civil trabaja en la zona
para rescatar el cadáver.
Un montañero ha fallecido tras
despeñarse cuando se encontraba
ascendiendo al Mulhacén.
Un compañero de la víctima que iba
con él fue el que alertó al servicio
de emergencias del 112 sobre las
14.30 horas.
El accidente se produjo cuando iban
por la Vereda de la Estrella, en el
paraje conocido como el Collado del
Ciervo, junto al pico del Mulhacén.
Se desconoce cuando se podrá
rescatar su cadáver. Según un
portavoz del 112, el amigo del
montañero muerto relató que éste
había resbalado con una placa de
hielo y se había despeñado.
El 112 dio aviso al servicio de
rescate de la Guardia Civil, que
desde entonces trabaja en la zona
para rescatar el cadáver, aunque aún
no se sabe cuando podrán hacerlo ya
que se trata de un terreno bastante
complicado.
De momento se desconoce la edad de
la víctima que presumiblemente,
podría tratarse de un varón.
Crónica: Juan Ignacio Amador
Fotos:Rafa Flores, Carlos Tapia,
Juan Antonio Mena y Juan I. Amador