Dicinueve “Pasos Largos” nos
dábamos cita para disfrutar de una
interesante y reconfortante jornada
de Kayak, que tendría como punto de
encuentro y salida la famosa “Playa
de Burriana” y como destino la “Cala
de Maro”.


Magnífico escenario la localidad de
Nerja, que no sólo es uno de los
pueblos costeros mas bonitos de la
provincia de Málaga, sino de todo el
Mediterráneo español y que al igual
que otras zonas ahora se debate
entre el lucrativo negocio de la
gran expansión urbanística, al mas
puro estilo “Torremolinos años 70”,
ó al denominado desarrollo sostenido
que apuesta por un turismo de
calidad. Construyendo con la máxima
del respeto al medio ambiente y a la
arquitectura tradicional, tal y como
se viene haciendo durante décadas en
la famosa “Urbanización del
Capistrano”.
Una vez repartidos los obligatorios
chalecos salvavidas y los remos,
recibimos la charla de uno de los
dos monitores que nos acompañarían
durante el recorrido, recordándonos
unas nociones básicas de cómo
colocarse, remar, girar, etc…para el
buen desarrollo de la travesía. A
renglón seguido, nos fuimos para la
orilla donde ya nos esperaban los “kayaks”,
pudiéndose escoger entre
individuales, triples y dobles que
finalmente fue la opción que
escogimos todos. Mientras cada uno
escogía su “kayak” hacían acto de
presencia nuestros compañeros:
Hector “El Caimán de Puente Genil” y
Mª Luisa “El Duendecillo de Sierra
Horconera”, que a su vez venían
acompañados por sus dos hijas y una
tercera niña, (en este caso “de
acogida” que estaba pasando el
verano con ellos). Si bien, sólo
venían a pasar el día de playa en
plan tranquilo.


Tras el breve saludo ya estábamos
todos abandonando la playa en
nuestras embarcaciones, algunos
todavía pillándole el tranquillo a
la técnica de remeda, otros ya
remando a buen ritmo desde el
principio, como pronto haría todo el
mundo. Remando en dirección Maro
(hacia levante), con el “guía de
cabeza” por delante y el “guía de
cola” cerrando el grupo. El mar
estaba prácticamente en calma, las
fuerzas todavía intactas y una suave
brisa de poniente favorecía remar
avanzando a un ritmo mas que
razonable, de manera que antes de
darnos cuenta ya estábamos bordeando
la costa, entre Nerja y Maro, donde
el fondo del mar es tan transparente
como la piscina mas limpia que
podáis imaginar, tal y como tuvimos
la oportunidad de comprobar cada vez
que pasámaos por zonas poco profunda
o atravesábamos estrechos pasillos
entre las rocas al pie de los
acantilados, donde Paqui “La Reina
del Chocolate” y Juan Carlos “El
Portador del Anillo” demostraban una
increíble pericia al igual que
Fernando y Ana “Los Duques de Juanar”
con quienes se disputaban la primera
posición.
Uno de los hitos mas curiosos de
este tramo de costa que se bordea a
lo largo de esta bonita travesía es
una imponente mole desprendida desde
un acantilado, que ha caído al mar,
quedando ahora a modo de islote y
que me recordó por unos instantes a
esas curiosas y espectaculares
formaciones de la famosa “Playa das
Catedrais” (en “Ribadeo”, Lugo).
Delante de este bloque desprendido
tras unas lluvias torrenciales en el
año 2000, el guía aprovechaba para
recordarnos el constante proceso de
erosión y modificación que sufre
esta franja de costa, teniendo en
cuenta que estos acantilados están
compuestos en su mayoría por la
siempre frágil “arenisca”. Frente a
dicho lugar se hizo una pausa de
reagrupamiento donde muchos
compañeros aprovecharon para darse
un reconfortante baño, lanzándose a
las cristalinas aguas por las que
navegábamos.


Algo mas adelante se llega a una
preciosa cascada que cae
directamente al mar, abriéndose paso
entre los abundantes cañaverales y
las tobas calcáreas que podemos ver
dibujadas y esculpidas sobre los
acantilados de Maro. Pero que por
encontrarnos a finales de agosto y
acumulando ya mas de tres meses
consecutivos sin una sola gota de
lluvia, se encontraba seca. Y es que
a pesar de ello habría que recordad,
que Nerja, al igual que otros
pueblos de la provincia de Málaga es
muy rica en aguas subterráneas, de
ahí viene precisamente el nombre
original con el que los “fenicios”
bautizaron a esta localidad: “Narixa”.


El punto donde se da la media
vuelta es justamente frente a “La
Cala de Maro” desde donde ya
podíamos ver frente a nosotros la
“Torre de Maro” dominando el
paisaje, como punto mas elevado de
la bonita ruta costera que hicimos a
finales de julio. Y al fondo la
imponente silueta del “Cielo” que
con sus 1.501 m., se eleva como un
auténtico “Titán Almijaraco”, muy
próximo a la línea de mar, cual
coloso a la espera de la llamada de
“Poseidón” desafiándonos para esa
gran ascensión que nos espera, Dios
mediante, el próximo sábado 18 de
octubre.

Nada mas cambiar de dirección para
emprender el camino de regreso,
notamos rápidamente en nuestros
brazos el esfuerzo que supone remar
contra corriente y es que el viento
de poniente y la mar levemente
picada, eran mas que suficientes,
para obligarnos a redoblar los
esfuerzos cada poco espacio que
avanzábamos ahora en sentido
contrario. No obstante, se hizo una
parada para darnos un generoso baño
en una playa, donde curiosamente
cada uno estaba como “Dios lo trajo
al mundo”. Aunque a decir verdad, un
tío al que le llegaba “el órgano”
hizo que a mas que uno se nos
quitaran las ganas de quitarnos el
bañador para no hacer el ridículo,
obligándonos a la mayoría a
permanecer dentro del agua ó “en
pompa” la mayor parte del tiempo de
parada…Y es que aquello no era
normal, mas que un órgano era “la
tercera pierna”, de manera que tal y
como el tío caminaba tranquila y
despreocupadamente por la orilla con
aquel bicharraco entre las piernas,
iba golpeando una rodilla y otra
alternativamente con el “badajo”…¡cuñaaaaaaaaaaaaao…!¿lo
has pillao, Jesús?.
Una vez que abandonamos la playita
nudista, el resto de la travesía
hasta Nerja se convirtió en una
auténtica competición sin tregua,
remando siempre contra el viento de
poniente que venía hacia nosotros e
incluso con pequeñas olas que se
elevaban por la proa a cada golpe de
remo, salpicando con frecuencia al
compañero de delante que iba
marcando el ritmo. A mas de uno el
último tramo se le hizo eterno y la
“Playa de Burriana” en vez de verse
cada vez mas cerca, parecía cada vez
mas lejana. Por el contrario en un
pletórico final al mas puro estilo
“David Cal”: Paco Leal “El Tejón del
Pico Mijas” y señora, hicieron un
final memorable e incontestable,
manteniéndose de principio a fin en
la primera posición, si bien la
embarcación de Angus “La Dalia
Negra” y Paco “El Tiburón de Maro”
(que jugaba en casa) realizó una
remontada espectacular terminando en
tercera posición, por detrás de la
embarcación donde remaban con
impecable sincronización Juan
Antonio “El Elfo de la Malagueta” y
“Vicky la Botánica-Druida”, que con
Ana “La Sirenita de Maro” haciendo
de timonel, terminaron en segunda
posición, consiguiendo la medalla de
plata. Y a partir de ahí el resto
del pelotón fue llegando como el
“Rosario de la Aurora” tal y como
pudo ir recogiendo Hector “El Caimán
de Puente Genil” que fue
fotografiando nuestra llegada tal y
como iba llegando cada embarcación.
Especialmente significativas fueron
las lágrimas de Ana “La Venus de
Boticcelli” que no pudo reprimir su
rabia, tras largos años de
entrenamiento para terminar en una
mas que discreta última posición y
es que el último tramo fue durísimo
incluso para “palistas” con tanta
experiencia como ella.
Tras el desembarco y posterior
devolución de remos y chalecos
salvavidas y reconfortante ducha de
agua fría. Por sugerencia de nuestro
anfitrión y organizador de tan
interesante aventura, Juan Antonio
Mena “El Elfo de la Malagueta”,
renunciamos a nuestros bocatas, para
darnos un buen homenaje de paella en
el chiringuito que presidido por una
pequeña pirámide, se encontraba
justo al lado del local de los “kayaks”.
Pudiendo repetir paella todo aquel
que quisiera y saliendo bebida y
ensalada incluida a unos 12 € por
persona. Lo dicho una auténtica
gozada de día, una vez mas difícil
de olvidar para todos aquellos que
tuvimos la suerte de participar.
¡Enhorabuena y muchas gracias, Juan
Antonio!.
Crónica:
Juan
Ignacio
Amador
Fotos:
Juan
Ignacio
Amador
y
Angustias
Pendón