El Gastor:
Enclavado en un
magnífico entorno natural, El Gastor
es conocido como “Balcón de los
Pueblos Blancos” debido no sólo a la
blancura de sus calles, sino porque
desde el punto más alto de su t. m.
“El Lagarín” (1.067 m.) se pueden
contemplar vistas increíbles de los
municipios colindantes: Olvera y
Pruna al norte, Agodonales al
noroeste, Zahara, Villamartín y
Espera al oeste, la crestería del
Pinar al sur, Montecorto, Ronda y la
sierra de Las Nieves al sureste y
Setenil, el cerro Malhaver al
nordeste.
Destaca su
arquitectura urbana con casas
repletas de flores y calles
empinadas, la Iglesia de San José
del s.XVIII, el Museo de Artes y
Costumbres Populares dedicado al
famoso bandolero José Mª “El
Tempranillo” e importantes restos
prehistóricos como el dolmen de “El
Charcón”, también conocido como la
Tumba del Gigante (Ruta Prehistórica
de los Pueblos Blancos).

En la mesa podemos
disfrutar de gastronomía tradicional
como las chacinas y también de gran
tradición es su “gaita gastoreña”,
instrumento musical de viento,
autóctono y fabricado artesanalmente
a partir de un cuerno de vaca y
madera.
Declarada de Interés
Turístico Nacional, la Fiesta del
Corpus Christi engalana las fachadas
del El Gastor con ramas y juncias,
también destacan la fiestas de la
Virgen del Rosario, cada 7 de
octubre.
De la
época Romana existen indicios de la
existencia de "Irippo", incluso se
han encontrado monedas acuñadas por
el Emperador Augusto. En algunos
documentos sobre la Serranía nos
dicen que El Gastor era una plaza
militar de Zahara ya en 1369 con el
rey Alfonso XI de Castilla. Durante
los siglos XIV y XV estos pueblos
pasan de manos cristianas a manos
musulmanas y viceversa
sucesivamente. En 1484 fueron
tomados por Don Rodrigo Ponce de
León, marqués de Cádiz. Una vez
finalizada la reconquista, en el
siglo XVI se formaron los núcleos
derivados de otros como es el caso
de El Gastor. En principio se crea
como núcleo agrario y comercial, las
principales actividades eran la
ganadería y el cultivo. Empezando la
construcción de las primeras casas y
el laboreo de las primeras tierras.
La primera calle que se construye se
llama "La Fuente", por la existencia
de una fuente, que era el suministro
del agua para la mayoría de las
viviendas y centro de reunión de las
mujeres para el cotilleo durante el
lavado de las ropas.
En
1834 se independiza de Zahara de la
Sierra y se constituye como pueblo.
Durante la invasión Francesa fue
cuna de bandoleros como José María
"El Tempranillo", cuya novia era de
El Gastor.
En la
Guerra Civil, El Gastor aún carecía
de carreteras y solo se comunicaba
con los demás pueblos por caminos de
herradura. La única carretera de la
Sierra solo llegaba hasta
Algodonales.

Vistas desde Zahara de la Sierra:
"El Lagarín y Las Grajas" se
presenta ante nosotros como una de
las ascensiones mas atractivas de
toda la zona.
Sábado
12 de enero de 2008
Ascensión al Lagarín
y Las Grajas
La ruta se puede iniciar desde la
misma entrada del Gastor, donde a la
derecha podemos ver un cartel que
nos indica a "Los Algarrobales",
siguiendo este carril, se llega al
área recreativa de La Ladera, donde
nos encontramos con el “Grupo
Extremo” prácticamente al completo,
incluyendo los flamantes fichajes de
las “Super Nenas” encabezdas por
nuestra compañera teutona “Saskia
Walschburger”
ó “Tianna la californiana”, formando
finalmente un grupo de 43 homo
sendericus, con algunas caras nuevas
de entre las que ahora me vienen a
la memoria Maribel “la geóloga”,
Antonio “el repoblador”, Vicky “La
bióloga del cuaderno de campo” ó el
mismísimo “Jeff Lyne” de la Electric
Light Orchestra (mi ídolo musical
que sigue con el mismo look de los
70).
Desde el área recreativa comenzamos
la ascensión por un carril que al
pasar junto a una casa-depósito de
aguas que queda a nuestra derecha,
se convierte en senda, dividiéndose
pronto en dos, tomando la de la
izquierda, para pasar entre unas
vallitas de madera, donde
comenzaremos a ver las marcas de
pintura roja que nos acompañarían
durante toda la ruta. Ascendiendo
por un precioso pinar que nos
acompañaró hasta la antecumbre del
Lagarín, llegamos en pocos minutos a
una zona llana donde nos encontramos
con una antigua era. Desde aquí, ya
podemos ver nuestra primera cumbre:
“el Lagarín”. Pero antes de
continuar nos acercamos al mirador
de El Tajillo, orientado al norte,
con vistas del Gastor a nuestros
pies, desde allí se realizó el
primer teste de “toponimia”
localizando al norte
Olvera y justo en la misma
trayectoria Pruna, con la Sierra del
Terril al fondo y el escarpado peñón
de Algámitas asomándose por su
izquierda, y hacia el noroeste, el
imponente Peñón de Zaframagón, como
caído del cielo, presidiendo la
parte central de la famosa “Vía
Verde de La Sierra”.


Regresando sobre nuestros pasos a la
era, tomamos como referencia visual
la cumbre del Lagarín para continuar
ascendiendo por la senda que nos
lleva entre los pinos, en
prolongados y a veces empinados zig-zags
hasta la antecumbre, donde ya acaban
los pinos para situarnos pocos
metros por debajo de las pequeñas,
pero escarpadas paredes que
flanquean su cara norte. Por lo que
nos vimos obligados a rodearlas,
caminando por un pedregal en
dirección este, bajo las paredes de
la pequeña crestería que llevamos a
nuestro costado derecho hasta
alcanzar un collado en la divisoria
de aguas desde donde ya comenzamos a
disfrutar de unas vistas
espectaculares del pantano de Zahara
de la Sierra, mientras volvíamos a
reagruparnos dado lo mucho que se
había estirado el grupo, para
acceder desde aquí sin mayor
dificultad por un terreno algo
pedregoso hasta el cercano punto
geodésico del “Lagarín” (1.067 m.)
por una desdibujada senda que
discurre paralela a la crestería por
la que también se puede llegar
directamente en el caso de los mas
osados, como fueron: “El Indomable
Jaime”, “Mariluz Pies de gato”,
Celia “La Hechicera du Sao Paulo”,
“Darío el Magnífico”, Rafa Ríos “El
Hombre que balizaba los caminos”,
Rafa Flores “El Mago Gandalf”, Paca
“La Gacela de Villamartín”, Mónica
“La Princesa de La Patagonia”,
Guille “La Chica de la Cruz Roja” ó
mi hermana Mª del Mar “Wendy” que
iban sibradísimas.

Desde
la cumbre del “Lagarín” (ó “Algarín”)
tenemos unas vistas impresionantes
sobre el Embalse de Zahara, con el
pueblo que le da su nombre en la
orilla contraria, la Sierra del
Pinar, el San Cristóbal, el Torreón,
máxima altura de Cádiz con sus 1654
m.; la Sierra del Endrinal con el
Simancón y El Reloj, que iba
dibujando atentamente nuestra
compañera Vicky “La bióloga” en su
cuaderno de bitácoras, conforme los
maestros de la toponimia iban
enumerando las cumbres mas
significativas y los pueblos que
desde allí se contemplan y que
además de los mencionados en el
“Mirador del Tajillo” son:
Algodonles al noroeste, Villamartín
y Espera al oeste y al sureste
Montecorto y Ronda parcialmente
oculta por la cercano “Cerro
Malaver”.


Tras recrearnos un buen rato con las
vistas y realizadas las fotos de
rigor, descendimos sobre nuestros
pasos hasta el anterior collado,
prolongando la bajada hasta el
“Puerto de Los Retamales” donde nos
encontramos con una pequeña pradera
por donde pasa el límite
interprovincial Málaga-Cádiz, que
separa a la cumbre de Las Grajas,
hacia la que ya vamos caminando
dirección surdeste, dentro del t.m.
de Ronda (Málaga) y detrás de
nosotros ya fue quedando la cumbre
del “Lagarín”, dentro del t.m.de El
Gastor (Cádiz), mientras nos íbamos
recreando con las imponentes paredes
de su cara sur al tiempo que los
buitres comenzaban a darnos la
bienvenida con su majestuoso vuelo
sobre la altiplanicie de
“Las Grajas” (1.042 m.),
pasando junto a las ruinas del
“Cortijo de la Sierra”, hasta llegar
a la pedregosa cumbre, que al
contrario que “el Lagarín” es muy
plana y extensa. Como suele ocurrir
en estos lugares, la gran exposición
a las inclemencias meteorológicas de
la lluvia, la nieve, el viento, las
tormentas y en general las
temperaturas extremas han dado lugar
a un paisaje karstico, donde abundan
las rocas afiladas.


En los tajos que flanquean las caras
sur, este y oeste de Las Grajas se
refugian una de las mayores
comunidades de buitre en Andalucía.
De hecho mientras disfrutábamos del
almuerzo sobre el mismo filo de los
tajos, recreándonos con tan
espectacular paisaje, nos sorprendió
la tranquilidad con la que algún que
otro buitre seguía volando lenta y
majestuosamente a muy pocos metros
de nosotros, mientras “Chucky” no
les quitaba la vista de encima. Y
cuando éstos se fueron ya con tres
cubatas encima, comenzó el concurso
de cánticos futbolísticos destacando
magníficas estrofas del himno del
Atletico de Madrid por nuestro
ínclito amigo “Carlitos” que
reaparecía tras seis meses de
ausencia a duo con el “Alferez Don
Jesús” que se encontraba pletórico
tras su espectacular ascensión por
la crestería, al igual que Ilde “el
Vendaval del Moncayo” que nos
deleitó con una jota dedicada al
“Real Zaragoza” y por supuesto el
“Himo del Centenario del Sevilla F.C.”
cantado a trío por mi hermana Mª del
Mar “Wendy” mi cuñao Juan Enrique
“El Profeta de Nervión” y un humilde
servidor.




Para completar el recorrido circular
aprovechamos la suavidad de la
ladera nordeste, en dirección al
Cortijo del Charcón, ubicado junto a
una pequeña chopera, a la que
llegamos tras una dócil bajada por
una senda bien marcada rodeada de
abundante matorral. Tal y como
llegamos al cortijo, actualmente
abandonado, nos desviamos unos 200
m. a la derecha (dirección este),
hacia las dos encinas solitarias,
donde se encuentra el “Domen de Los
Gigantes o del Charcón”, en muy buen
estado de conservación, a pesar de
encontrarse sorprendentemente
expuesto, teniendo en cuenta su alto
valor arqueológico, un aliciente mas
para esta interesante ruta, donde
mas de uno aprovecho para hacer sus
exploraciones gastando alguna que
otra broma en este hito funerario.


El
camino de vuelta hacia EL GASTOR, a
poco mas de un kilómetros se realiza
desde allí mismo por un caminito que
se encuentra actualmente flanqueado
por dos hileras de piedras pintadas
de blanco que nos llevan hasta la
misma chopera junto al cortijo y
otra antigua era, donde comienza (ó
termina) la pista que nos comunica
con el pinar que se encuentra justo
por encima de la parte alta del
pueblo y que nos lleva de vuelta al
área recreativa de “La Ladera” ó
bien al pueblo por un ramal de la
pista que desciende a la derecha
para llevarnos inmediatamente a su
genuino casco urbano que fue la
opción que escogimos todos, excepto
los compañeros que tuvieron que
marcharse inmediatamente antes, para
tomarnos la merecida cervecita en la
plaza del pueblo, justo delante del
ayuntamiento con la satisfacción de
haber disfrutado de una preciosa
ruta de montaña con vistas
impresionantes, la contemplación del
cercano vuelo de los buitres, “La
Tumba del Gigante” ó las antiguas
eras y cortijos, de este precioso
itinerario, además del encanto que
tiene este pueblo de “El Gastor”,
todavía hoy, uno de los grandes
desconocidos de la provincia de
Cádiz.
Crónica: Juan I. Amador
Fotos: Rafa Flores,
Severo Gallardo y Juan I. Amador
Mapa: Severo Gallardo