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Salidas del "Comando Preston" - Temporada 2004-2005 |
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Nacimiento
del río Verde - Barranco de las Chorreras Fecha: 4 de septiembre de 2005 |
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Tras reunirnos a la hora prevista en el punto de encuentro, entrada a la playa de La Herradura, nos dirigimos hacia Almuñecar, situada a 73 kilómetros de Málaga: Diego, Isabel, Cristina, Marta, Paco, Ani, Oscar, Pablo, Fernando, Ana, Juanma, Juani, Sean (El Canadiense Errante), Jon (El Huracán de Sheffield) y como colofón y en representación del grupo senderista Patín Levatán de Sevilla, Isi (El Profeta del Aljarafe) y Macu (La de los Ojos Esmeralda). Al poco de entrar en el núcleo urbano de Almuñecar se llega a un cruce semáforo donde podemos ver el cartel hacia Otivar (pueblo de referencia para nuestra ruta), cuyo comienzo nos introduce brevemente por calles de Almuñecar y que tras describir un círculo vuelve a pasar por debajo de la N-340, para dirigirse, por la carretera A7106, a la localidad de Jete, distante 8 kilómetros y situada a 120 metros, para llegar 4 kilómetros después a Otivar (266 metros) y seguir, siempre subiendo, por esta precaria carretera que si bien tiene preciosas vistas de la parte mas oriental de La Almijara a nuestra izquierda, también nos transmite la desolada imagen de unas sierras muy castigadas por el fuego. La carretera, cada vez con mas precipicios a nuestra izquierda y mas curvas cerradas, rara vez nos permite pasar de tercera y nos exige conducir con los 5 sentidos al volante, hasta que, a unos 5 kilómetros más allá, vemos a nuestra izquierda el desvío hacia la casa rural Palacete de Cázulas (por donde no tomaremos) y 800 metros carretera arriba y siempre a nuestra izquierda, casi a pie de carretera, nos encontramos con la famosa verja verde (575 metros) eternamente custodiada y cortando el paso de acceso al carril que nos lleva hasta el mismo nacimiento del río Verde.
Cooperativa de Cázulas Obviamente aquí nos tuvimos que parar todos y saliéndonos al paso una señora nos preguntó cuántos éramos para hacer sus cuentas, recordándonos que había que pagar 5 € por persona y 5€ más por cada coche. Como ya íbamos avisados y habíamos hecho algunas averiguaciones los días previos, le recordamos que la construcción y mantenimiento del carril de acceso al río Verde, por el que nos pretendía cobrar el peaje señalado, se había efectuado con dinero procedente de distintos organismos públicos, además tanto el Ayuntamiento de Otivar como la Consejería de Medio Ambiente tienen interpuestas sendas demandas por el proceder, entendemos que injusto e ilegal, de la Cooperativa de Cázulas. Tras la discusión de rigor, al final accedió a repercutirnos el que ellos llaman “precio de empresa”, esto es, 3€ por persona (excepto niños menores de 12 años) y 5€ por coche, recordándonos que debíamos estar de regreso antes de las 19 horas ya que después la reja se cerraba. Con la sensación de haber pagado un precio indebido, pero habiendo sido testigos de que no éramos los únicos, iniciamos el descenso al río por un carril que deja mucho que desear para lo que cobran, aunque asequible para cualquier vehículo. Tras del obligado peaje, 2,5 kilómetros después, se llega a otra verja (esta vez abierta) y 600 metros más adelante, siempre bajando por el polvoriento carril, dejamos a nuestra izquierda las ruinas de un antiguo cortijo, mientras contemplamos los impresionantes farallones rocosos del Pico Grajillas por cuya base se adivina el cauce del río Verde, y por fin, 4,3 kilómetros mas allá de la puerta del peaje se nos une a nuestra izquierda otro carril, lugar que escogimos para aparcar (400 metros) y comenzar a disfrutar de la belleza que nos rodeaba, casii una hora después de dejar atrás Almuñecar, ya que, entre la carreterita “tipo Beeper Screepers” que sube desde la costa y el carril de la Cooperativa de Cázulas, el sentido común nos exigió mucha prudencia y moderación al volante. La Ruta: Tras desperezarnos, estirar las piernas y colocarnos mochilas, sombreros, bastones y cámaras en ristre, echamos a andar siguiendo el carril que traíamos con las impresionantes paredes del Pico de los Charquitos (903 m.) frente a nosotros, al igual que el Pico Grajillas (1.027 m.) a nuestra izquierda, del que tan sólo nos separaba el cauce del río verde unos 30 m. por debajo de nosotros, como pudimos apreciar a nuestro paso por el puente de hierro, 100 m. mas allá de donde dejamos los coches, extasiados por el impresionante cañón a través del cual estábamos a punto de adentrarnos, caminando entre las espectaculares paredes de los dos picos anteriormente mencionados.
Unos 500 m. después de haber comenzado a andar siempre por el mismo carril y en paralelo al cauce del río, nos encontramos a nuestra derecha con las ruinas de una antigua “fábrica de luz” casi camuflada entre la abundante vegetación que crece a lo largo de todo el cauce. Las afloraciones de agua por estas paredes han dado lugar a lo que se conoce como “TOBAS CALCAREAS” que a lo largo de la ruta nos acompañan a derecha e izquierda, originando en algunas paredes y oquedades rocosas una gran cantidad de estalactitas y formaciones rocosas inverosímiles que a poco de usar la imaginación podríamos identificar como la figura de algún animal, vegetal, cara o cualquier tipo de objeto.
El carril nos permite caminar cómodamente junto al río al cual nos asomamos cada poco para contemplar sus abundantes pozas y cascadas, hasta que 2 Km. después de iniciada la caminata se llega a la presa, estamos ante el nacimiento del río Verde (490 m.), que nace de la unión del Río Nacimiento (a nuestra izquierda) y el Barranco de Las Chorreras que se le une por la derecha. Esta zona es de gran belleza, ya que el cañón por el que íbamos caminando se abre dando lugar a un amplio espacio custodiado por las impresionantes picos que lo rodean. A pesar de que hay algunas piedras colocadas estratégicamente es casi obligado caminar por el agua, para atravesar en primer lugar las aguas del Río Nacimiento, que viene por el este y a renglón seguido las del Barranco de las Chorreras que se le une por el norte y que ya no dejaremos en todo el recorrido.
A partir de aquí ya nos adentramos por el cañón que forman las paredes del barranco de Las Chorreras. A un par de minutos del comienzo ya nos encontramos con una magnífica poza de aguas turquesas con una zona muy profunda al pie de una cascada donde nos dimos el primer baño de los muchos que tuvieron lugar aquel día.
Donde se iniciaron varias sesiones de saltos que llegaron a superar los 15 metros de altura por parte del “Canadiense Errante” y “El Huracán de Sheffield” (las armas secretas del COMANDO PRESTON).
Mientras el personal iba saliendo del agua, Juanma de La Comarca y Juani, protagonizaban la primera escapada del día, atravesando el primero de los cuatro puentes colgantes de tablillas que en esta ocasión salva una altura sobre el río superior a los 20 m. de altura. Ya en el otro lado del puente el sendero supera un desnivel de unos 75 metros en permanente zig-zag, hasta que llegamos a una antigua era, junto a la que se ha construido un bonito mirador con sus barandillas de madera, que tiene su hermano gemelo 100 m. después de un falso llano al borde de otra magnífica atalaya que vuelve a asomarse al barranco de Las Chorreras. Para poco después iniciar el correspondiente descenso empinado por este recorrido comparable a una “montaña rusa acuática”, el retorno al cauce del río con sus pozas de color turquesa volvían a invitarnos al baño, de manera que cada uno iba a su ritmo dándonos un baño cada vez que estimábamos oportunos o reclinándonos sobre las pulidas rocas, mientras las cascadas masajeaban nuestros cuerpos, como si de un masaje “tipo jacuzzi” se tratara. Otros como Isi, Diego, Paco o Fernando se detenían mas en los interesantísimos aspectos científicos de la ruta, como las estalactitas y tobas calcáreas sobre las paredes, la existencia de especies como el boj, el acebo, el algarrobo o bosquetes de helechos en lugares inverosímiles y naturalmente el aspecto faunístico, llegando a encontrarnos con la emblemática presencia de la cabra montés y gran variedad de aves de rivera.
Antes de llegar a La Poza Central (560 m.), objetivo final de nuestra ruta, a tan sólo 3, 2 Km. del comienzo volveremos a encontrarnos con otra fuerte subida, salvando un desnivel de unos 60 m. a través de unas escaleras excavadas en la roca viva, cuyas barandillas se encuentran en estado muy precario, asomándose en algunos tramos al filo del Barranco de las Chorreras, transmitiendo una emocionante sensación de vértigo, pero que también encuentra en la bajada su momento de sosiego junto a un precioso manantial que brota de una sombría cavidad rocosa y que inspira una gran sensación de sosiego. Tras esta bajada, ya no volvemos a separarnos del cauce del río, teniendo que atravesar dos puentecitos mas para darle ese toque de emoción que con tanta intensidad vivió Isabel, rezando a su tambaleante paso por cada uno de los cuatro puentes que tuvimos que atravesar para llegar al final del itinerario, mientras Pablo, Juanma, Oscar, Cristina o Marta se lo pasaban en grande cada vez que atravesábamos alguno.
Y finalmente llegamos a La Poza Central (punto final de esta ruta), donde confluyen los otros dos itinerarios diseñados por la Consejería de Medio Ambiente, de ahí que sea el lugar donde coinciden mayor número de barranquistas a lo largo de estos parajes, como tuvimos oportunidad de comprobar, mientras saltábamos, nos zambullíamos y almorzábamos, deleitándonos con la belleza de la doble poza, con sus dos generosas cascadas, la sobrecogedora majestuosidad del paraje, el constante sonido de las aguas color turquesa y en definitiva la belleza y la pureza del entorno que nos rodeo de principio a fin a lo largo de esta ruta verdaderamente inolvidable y que posiblemente se convierta en una de nuestras etapas clásicas para nuestro calendario anual de rutas acuáticos.
Ya en el camino de regreso, paramos en Otivar para tomar algo fresquito que nos sirvieron con unos pinchitos de tortilla y de jamón que nos supieron a gloria, mientras comentábamos las fantásticas sensaciones de otra jornada verdaderamente inolvidable. ¿Sabías que… la mayoría de las veces que buscas en internet cualquier información sobre el río Verde las fotos que aparecen como tal, corresponden a los barrancos de Los Chortales, La Cueva de Funes, Lagarto o Las Chorreras y que tras unirse al río Nacimiento forman el río Verde?. Consultar mapa adjunto para salir de dudas: La Ruta azul fue la que hicimos nosotros, sin duda la mas asequible para hacer con niños y disfrutar del contacto con el agua, de su exótica vegetación y de sus impresionantes cañones, con un desnivel de tan sólo unos 350 m. La ruta señalada en el plano como verde es la mas transitada por los barranquistas, con un descenso muy pronunciado en algunos puntos y un desnivel acumulado de unos 650 m. Finalmente, la ruta marcada en rosa, también muy frecuentada por senderistas y barranquistas y al igual que la verde ofrece magníficas vistas desde los 1.100 metros de donde parte, así como a lo largo de distintos puntos del itinerario, siendo también un recorrido muy interesante. A la hora de elegir qué ruta hacer hay que tener en cuenta que estas dos últimas rutas (rosa y verde) son bastante mas largas que la primera, tienen muchos tramos de montaña y en consecuencia de zonas mas expuestas al sol y con menos presencia de agua que la ruta azul que permanentemente va en paralelo al cauce del río Verde y barranco de las Chorreras. BIBLIOGRAFIA CONSULTADA: Las principales referencias para realizar esta ruta fueron tomadas del libro “Disfrutar Caminando por los Ríos y Costas del P. N. Tejeda y Almijara” (Editorial Arguval), una obra imprescindible para los amantes de este parque natural, a caballo entre las provincias de Málaga y Granada. JUAN IGNACIO AMADOR
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