Existen dos variantes lo
suficientemente interesantes como para alargar
el itinerario del Roteiro da Picaraña:
1º) En primer lugar el
Castillo de Sobroso o “Villasobroso” al que
tenemos dos opciones para llegar:
a) Si
estamos realizando la ruta “PR G-30 Roteiro da
Picaraña” cuando vayamos rodeando la
cumbre del Monte Picaraña, por su ladera
suroeste (siempre con la cumbre a nuestra
derecha), nos encontraremos con una pequeña
carreterilla que si la tomamos a nuestra
izquierda, dirección sudeste nos dejará en las
proximidades del Castillo de Villasobroso,
distante a unos 3 km (sólo ida)y situado en
una pequeña colina a la que se accede por un
lienzo de muralla porticada, ascendiendo a
continuación por las rampas que nos llevarán a
través de grandes árboles centenarios hasta
las mismas puertas del Castillo donde
accederemos por su trampilla original.
b) Si vamos
en coche, tomamos como referencia el mismo
camino que utilizamos para acceder al “PR G-30
Roteiro da Picaraña” y al llegar a la pequeña
nave industrial con el logo de “Neumáticos
Perez-Pardo MICHELÍN”, continuamos por la
carretera por la que vamos en dirección
Ourense y a unos 2,7 km. mas allá veremos, ya
las indicaciones para llegar al Castillo.

Una vez dentro nos agradará
comprobar su buen estado de conservación desde
la pequeña ermita que encontraremos en su
interior, hasta su sala dedicada a souvenirs y
atención al visitantes y otras estancias del
castillo en la que podemos ver desde una
muestra de los antiguos artilugios propios de
la pequeña industria textil y agrícola que se
producía en la zona hasta bien entrado el
siglo XX, como exposiciones itinerantes de
pintura o fotografía entre otras. Así como la
capilla o el salón principal del castillo e
incluso la recreación de algunas habitaciones,
todo ello rodeado por grandes lienzos de
muralla recubiertos a su vez, por ese musgo y
verdín tan característico en todas las
regiones celtas, donde las abundantes lluvias
han teñido de verde los valles y las montañas
de los que se componen sus paisajes.


Ni que decir tiene que uno de
los grandes alicientes de esta visita son las
extraordinarias vistas que se obtienen desde
cualquier parte del Castillo, obviamente, como
siempre, la mejor, desde la torre del
homenaje, donde disfrutaremos de la mejor
panorámica posible sobre los concellos de
Ponteareas, A Cañiza por donde veremos
perderse un amplio tramo recto de la carretera
en dirección Ourense y como, no de Mondariz y
la localidad de Mondariz Balneario, una de las
localidades pioneras en esta modalidad turismo
termal, que aún hoy, gracias a las mejores
cadenas hoteleras y a su impresionante
balneario victoriano, mantiene ese carácter
elitista y aristocrático, a modo de oasis de
relax en medio de la Galicia rural.


Referente a la historia del
Castillo-Fortaleza de Villasobroso, podríamos
destacar que fue escenario de importantes
conflictos bélicos durante la Edad Media, que
a punto estuvieron de cambiar el rumbo de la
Historia de España.
Los
orígenes de esta fortaleza se remontan al
siglo IX, cuando Bermudo II se refugió en ella
durante la batalla de Portela Arenaria (hoy
Vilasobroso) entre sus partidarios y las
tropas de Ramiro II, rey de León. En tiempos
de Alfonso V fue conquistado y saqueado por
Almanzor. En el año 1095 los Condes de
Galicia, doña Urraca y don Raimundo de
Borgoña, concedieron el señorío de Sobroso al
obispo de Tuy, Aderico. La misma doña Urraca
fue recluida en este castillo por los nobles
gallegos después de su segundo matrimonio con
Alfonso I de Aragón, y logró huir por un
pasadizo hasta el río Tea. A la muerte de la
reina, los nobles gallegos proclamaron rey de
Galicia en el Sobroso a su hijo Alfonso, que
más tarde será coronado emperador como Alfonso
VII en el el año 1135.


También se celebró aquí la boda del rey de
Portugal, don Dinís "El Trovador", con doña
Isabel, hija de Pedro III de Aragón, más tarde
canonizada como Santa Isabel de Portugal. En
1396 don Juan I de Castilla concedió la
jurisdicción a don Pedro Ruiz Sarmiento, señor
de Ribadavia, pasando a ser el castillo cabeza
y señorío del condado de Salvatierra con el
rango de marquesado. En esta época es cuando
se convirtió en una inexpugnable fortaleza. Hasta que
Pedro Madruga, con un poderoso
ejército, lo sometió a un terrible asedio
para dar muerte a uno de los sucesores, Diego
Sarmiento, y fue en la revolución irmandiña,
entre los años 1467 y 1468 cuando se derriba
buena parte del castillo, que posteriormente
sería reconstruido por Pedro Álvarez de
Soutomaior.
El castillo tiene un laberinto
de estancias, fosos y pasadizos, y está
compuesto por tres elementos arquitectónicos:
la clásica cerca exterior, cuerpo residencial
y torre del homenaje desde donde disfrutaremos
de las excelentes panorámicas anteriormente
mencionadas.
Desde el siglo XVIII, al igual
que otros muchos de nuestro pais, el castillo
queda abandonado a su suerte. En el año 1923 lo adquirió
Alejo Carrera Muñoz y lo restauró con su
propia fortuna. No sería hasta 1981,
cuando el ayuntamiento de Ponteareas,
consciente de salvaguardar nuestro patrimonio
histórico-artístico, se lo compró al
ayuntamiento de Mondariz con el propósito de
convertirlo en museo histórico y etnográfico
del condadok, a la vez que reserva natural.
2º) La 2ª opción y no por ello
menos interesante, consiste en la visita al
Castro de Troña, donde también tenemos la
doble alternativa:
a)
Si vamos andando
por el “PR G-30 Roteiro da Picaraña” y lo que
queremos es tomar la variante hacia el “Castro
de Troña”, bastará con que sigamos la pequeña
y solitaria carretera que parte en dirección
norte, desde el área recreativa y campamento
juvenil. Desde este punto, la distancia es de
unos 4 km. (sólo ida).
b)
Para llegar en
coche, se puede tomar como referencia la
localidad de Ponteareas y tomar dirección
Mondariz, a unos 6 km una vez que dejamos a
nuestra derecha la parroquia de Pías, veremos
la indicación del "Castro de Troña" a donde se
llega en poco mas de 5 minutos por una
solitaria pista asfaltada.
