Esta ruta circular de unos 25 km, nos
ofrece la posibilidad de conocer lugares de gran interés histórico,
monumental y cultural, como la ciudad de Tuí, de gran importancia en la
historia de Galicia, así como unas magníficas vistas sobre el Miño y
gran parte de la orilla portuguesa, atravesando a lo largo de su
recorrido espacios protegidos de alto valor ecológico.

El trazado apenas tiene desnivel, sus
25 km se pueden cubrir fácilmente en 6/7 horas. Pero si no disponemos de
tanto tiempo ó hemos dedicado la mañana a otra visita, como fue mi caso
con la subida al "Monte Santa Tecla", existe una alternativa muy
recomendable, como es dirigirse directamente a Tui para conocer su
interesante casco histórico y posteriormente, desplazarse con el coche,
hasta el Balneario de "Caldelas de Tui", donde existe un itinerario
circular de unos 5,5 km aprovechando el mismo trazado del "PR. G-19 Tui-
Caldelas de Tui" justo donde ya hace el giro para retornar al punto de
partida, atravesando zonas muy interesantes de la ruta oficial, junto a
la orilla del Miño llevándonos por diferentes hábitats fluviales y
tierras del interior donde predominan los paisajes de cultivo del Baixo
Miño, con el telón de fondo casi permanente del río y la orilla
portuguesa al fondo.


En cualquier caso lo que sí es de
obligado cumplimiento es la visita a Tuí y concretamente a su caso
histórico, fácilmente visible en la distancia, por ocupar la zona mas
alta del pueblo, coronada por su impresionante "Catedral-Fortaleza" que
es la joya de su interesantísimo caso histórico, que hará las delicias
de cualquier amante de la historia y del arte. Demostrándonos una vez
mas que Galicia no es sólo "El Camino de Santiago", Santiago de
Compostela, sus capitales de provincia, su mariscos y sus vinos, sino
mucho, muchísimo mas.


Volviendo a la ruta, si lo que
queremos es realizar la "oficial" (PR. G-19 Tui- Caldelas de Tui), nos
tenemos que dirigir directamente al "Paseo Fluvial" y no como indican
algunas guías, junto a la antigua aduana del "puente de hierro" (aún hoy
en activo), que nos llevaría a una zona de huertas sin salida donde unos
perros "Pittsburg" me hicieron poner pies en polvorosa, pegándome
patadas en el culo. A partir del "Paseo Fluvial" de Tui, la ida se
realiza siempre paralela al río, todavía en Tui, pasaremos por las
playas fluviales de "A Metralla" y "As Areeiras", posteriormente nos
adentraremos un poco hacia el interior para cruzar el "río Louro" por el
puente romano de "A Veiga" y a partir de ahí seguiremos la pista hasta
devolvernos a la orilla del Miño, unos kilómetros mas adelante en la
misma orilla del Miño, ya enlaza, con la pequeña ruta circular de unos
5,5 km. que nos lleva hasta una bonita área recreativa, con sus
correspondientes zonas de merenderos, bares y parques infantiles, en la
parroquia de "Os Baños", donde muchas familias acuden para refrescarse
en este tramo del río en el que se desdobla con una gran isla en medio y
baja con las aguas muy tranquilas y poco profundas, hasta poderlo
atravesar andando sin problemas hasta la mencionada isla, del otro lado,
la corriente ya es mucho mas fuerte y profunda.


En "Os Baños" abandonamos
definitivamente la orilla del Miño, poco después pasaremos junto al
balneario de "Caldelas de Tui" y el retorno se hace por el interior,
continuaremos por la iglesia románica de San Bartolomé, y el siguiente
hito será un cruceiro con impresionantes relieves. Atravesaremos
pequeñas aldeas y parroquias, costándonos distinguir donde termina la
anterior y donde comienza la siguiente, intercalando el paisaje de
viñedos del "Baixo Miño" con pequeños bosques de robles, sauces, chopos,
pinos y fresnos y así hasta regresar al casco urbano de Tui, con el
único "pero" de tener que atravesar varias carreteras en el camino de
vuelta. Para compensar la larga caminata, este itinerario nos brinda
algunas fuentes y numerosos bares, restaurantes y áreas de recreo e
incluso zonas de acampada, que nos harán la ruta mucho mas llevadera.


La presencia del Miño y dada la
importancia estratégica que durante tantos siglos tuvo y aún hoy, sigue
teniendo esta zona, no podríamos finalizar esta crónica sin dedicar
alguna mención a algunos de los acontecimientos que aquí tuvieron lugar
a lo largo de la historia, al menos desde los tiempos en que los romanos
ya eran dueños de la mayor parte del mundo conocido.
Cuando Europa ya estaba romanizada,
Galicia permanecía aún sin conquistar, gracias a sus peculiaridades
geográficas, rodeada por el Atlántico en su flanco norte y oeste los
marineros romanos reuían de navegar por aquellos mares del fín del mundo
para evitar caer al abismo, al este, los montañosos espacios repletos de
bosque de castaños, robles, hayas y otras especies impedían que las
legiones romanas pudiesen avanzar a su manera tradicional y al sur. Tan
sólo quedaba abierta la vía sur, la única que les permitía entrar a
Galicia a través de Portugal (Lusitania), pero allí acechaba otro
peligro aún mayor el Miño y otro río muy temido, el "Flumen Obliviones",
el río del olvido, el Leteo, conocido hoy como río Limia., en las
inmediaciones de lo que hasta hace poco era el "Lagoa de Antela" existe
una fantástica ciudad sumergida en el fondo de sus aguas. También se le
conocía como el "río del límite" aquel que era preciso atravesar para
conquistar Galicia, pero cuyas aguas hacían perder la memoria a quien se
adentrase en ellas.
En el siglo II a.C. "Decimo Junio
Bruto" desde entonces apodado "Gallaecus" ("El Galaico"), se atrvió a
atravesar el río y llamar a cada uno de sus hombres desde la otra
orilla, recordándoles sus momentos de gloria y sus miserias, para
demostrarle, que el río no le quitaba la memoria a nadie.
Cuenta Estrabón, famoso geógrafo e
historiador griego que eran temibles aquellos guerreros galaicos:
bebedores de cerveza y amigos de cantar en coros armoniosos, que
avanzaban en carros de caballos, lanzando venabos contra las legiones
romanas. Pero que mucho mas temibles aún eran sus mujeres, que corrían
junto a los carros, profiriendo desgarradores gritos que sobrecogían a
las legiones y lanzando piedra con mortífera puntería contra ellos,
convirtiendo en un infierno cada intento de incursión de las legiones
romanas.
Conquistada y romanizada Galicia, se
dividió en tres provincias, atravesadas por vías romanas que todavía se
conservan en gran medida: "Lucus Augusta" (la actual Lugo), "Artúrica
Augusta" (la actual Astorga) y "Bracara Augusta" (la actual ciudad
portuguesa de Braga).

Resumen de la Historia de Tui:
En el año 137 a.C. pasado ya el susto
de tener que atravesar el "Flumen Obliviones" y tras no pocos
enfrentamientos con guerreros galaicos, una expedición romana encabezada
por Décimo Junio Bruto "El Galaico", llegaba a la zona del Río Miño.
Después de varias expediciones consiguen el total dominio del noroeste,
culminando estas de la mano de Augusto entre al año 29 y el 19 a.C. La
antigua Tude (actual Tui), se convierte en el centro administrativo y
militar de la zona. Su posición geográfica es clave y se refuerza su
importancia con el avance de la cristianización que la convierte en sede
episcopal.
Debido a la crisis y posterior desaparición del imperio romano,
comenzaron las sucesivas invasiones, y el pueblo suevo ejerció su
dominio y administró la zona desde principios del siglo V.
Posteriormente, se integró al reino visigodo en el año 585, reino que se
mantendrá hasta la ocupación musulmana.
En el siglo IX se produce la recuperación del territorio de manos de una
potente clase nobiliar gallega que durante varios siglos imponen el
derecho de pernada, constituyendo condados que controlan Galicia hasta
el Miño. Tui en este momento es repoblada con población cristiana y su
sede episcopal es restaurada. Continuará sufriendo ataques y saqueos
durante los siglos siguientes de manos de los musulmanes y los temidos
vikingos del norte que durante siglos mantuvieron en jaque a todas las
poblaciones del litoral gallego y zonas próximas del interior. En el año
1015, Tui, es saqueada y destruida por los normandos. A pesar de ello,
mantendrá su sede episcopal y continuará siendo punto estratégico,
produciéndose un auge de la villa debido a las donaciones y privilegios
reales que adquiere y la recuperación de sus actividades económicas.
Este periodo próspero se extiende durante los siglos XI, XII y XIII,
teniendo lugar en este momento la construcción de numerosas iglesias
románicas y la de la propia catedral con un marcado carácter de
fortaleza medieval, de la que dan buena fe sus almenas afiladas como
cuchillos.
En la primera mitad del siglo XII se produce un hecho trascendental, el
nacimiento de Portugal como reino independiente de Galicia y Castilla.
En esta época el Rio Miño adquiere su carácter de frontera natural que
todavía hoy perdura.
En el año 1623 la ciudad de Tui recibe el título de Muy Noble y Muy
Leal, al que en el año 1885 se le añade el de Excelentísimo
Ayuntamiento.
El sistema de foros continúa manteniéndose durante la Edad media hasta
el siglo XIX. Debido a ello era imposible la transformación a la
agricultura capitalista. Los contratos de foros terminaron en el año
1926 con la aprobación de una ley que permite a los campesinos acceder a
la propiedad de la tierra que trabajaban tras un pago de una
indemnización a los denominados "adorantes".
Otro fenómeno trascendente durante los siglos XIX y XX es la emigración
hacia América primero y a Europa después.
En la actualidad, Tui y la comarca del Baixo Miño están realizando un
proceso de modernización en el ámbito de la industria y la agricultura,
a la que se le une el turismo de una gente que busca conocer su historia
y disfrutar de la tranquilidad de esta hermosa zona de Galicia.
Crónica y fotos: Juan Ignacio Amador