Turismo rural y cultural en el Valle del Genal - Serrania de Ronda

Salidas de "El Grupo" - Temporada 2005-2006
"El Grupo" encuadra las actividades en las que participan miembros de los distintos grupos de Pasos Largos. 
Estas actividades son más esporádicas y suele participar un mayor número de personas.


II Travesía Valle del Guadiaro, homenaje a Antonio Cañero
Estación de Cortes de la Frontera-Jimera de Líbar-Estación de Benaoján

Fecha: 5 de noviembre de 2005


 

Magnífica jornada de hermandad sendérica en la que nos dimos cita unos 40 participantes de distintos grupos de Sevilla, Málaga y Cádiz, con personajes tan variopintos como: "León" nuestro campeón de España de maratón, los científicos de los Batolitos, Reinaldo y Alba de Rota, miembros del Comando Preston, entre ellos, Juanma el mas jovencito de la ruta, con 9 años, miembros del Consejo JEDI de pasoslargos como: el gran Moya y el legendario Rafa Márquez (El Sócrates de la senda), Parra, que como “Senescal de Benaoján”, guió al grupo de manera experta por sus dominios, realizando una bonita travesía de unos 18 km. que nos llevarían desde la "Estación de Cortes de La Frontera" hasta "Jimera de Líbar" y finalmente a "Benaoján" caminando en todo momento frente a impresionantes colosos como "El Peñón de Líbar", el "Martín Gil", "el Palo", "el Tunio",  ó "el Ventana" todo ello combinado con la musicalidad acuática de las aguas del Guadiaro y el telón de fondo de los colores otoñales.


Tal y como estaba previsto: todos los coches fueron llegando puntualmente a la Estación de Benaoján-Montejaque (todos, menos uno, que viniendo de Sevilla, pasó de largo camino de Ronda y del que hablaremos mas tarde). Conforme íbamos llegando, nos íbamos presentando en un buen ambiente de cordialidad, que ya se respiraba en la barra del pequeño bar de la Estación o en el andén contrario a éste donde ya se iba agrupando el personal a la espera del tren procedente de Granada con destino Algeciras que llegó puntual como un clavo, para llevarnos hasta nuestro punto de partida situado en la Estación de Cortes de la Frontera, un breve y bellísimo recorrido paralelo al Guadiaro, de a penas 12 minutos (en tren), que nos mostraba hermosas pinceladas de la Sierra del Palo, que sería nuestro telón de fondo a lo largo de la jornada. Antes de darnos cuenta, ya estábamos en la estación del pueblo mas occidental de la provincia de Málaga, de enorme importancia para todos los amantes de la naturaleza ya que su amplio término municipal abarca: “Las Buitreras del Guadiaro”, la “Sauceda” en el Parque natural de los Alcornocales y amplias zonas de la Sierra de Libar, del Palo y Valle del Guadiaro por donde transitaría nuestra ruta en su totalidad.

 

En un ambiente de gran expectación y sin mayores preámbulos el grupo, se puso en marcha rápidamente por la carreterita que nada mas abandonar la Estación de Cortes en dirección Norte, atraviesa el Guadiaro, que a lo largo de toda la ruta permanecerá a nuestra izquierda en el sentido de la marcha. Abandonamos dicha carretera unos 800 m. después del puente por un ancho carril que comienza a nuestra izquierda, abriéndose paso entre un bosque de encinas, quejigos y alcornoques que aún hoy siguen proporcionando a Cortes su mayor fuente de ingresos. A lo largo de este primer tramo, la ruta continúa por este cómodo carril, desde el que se aprecian preciosas vistas de Cortes de la Frontera, con la inconfundible silueta del Peñón de Libar y el Martín Gil al oeste. Al pasar junto a la orillas del Guadiaro, aprovechamos para hacer una parada técnica, justo delante de unas enormes piedras que estaban colocadas a modo de puente improvisado, (por el que nuestro desaparecido amigo “Cañe” atravesaba en Julio de 2004 acompañado por un numeroso grupo de senderistas pertenecientes a “Los Batolitos”, Sevilla, “Llega como puedas”, Córdoba y “La Bota Viajera”, Málaga, de entre los cuales había algunos presentes, dirigiéndose a la Estación de Jimera y manteniéndose en todo momento mucho mas cerca del cauce del río, en lo que fue la 1ª Edición de esta Travesía).

 

Sin embargo, nosotros,  que íbamos acompañados por el amigo Parra, (coordinador del grupo Boissier y autor del libro Valle del Guadiaro, Guía del Excursionista), nos propuso continuar, camino de Jimera de Libar, sin llegar a atravesar el río salvo para hacer algunas fotos, siguiendo parcialmente “la ruta Nº9” de su libro, con la que enlazamos después de volver a atravesar la vía del tren, dejándola también a nuestra izquierda y avanzando en paralelo durante unos 400 m., hasta comenzar a caminar por primera vez en el día,  por una senda que se adentraba en un precioso bosque con magníficos ejemplares de encinas y alcornoques centenarios, desde donde partían varios caminitos un tanto difuminados, cogiendo en esta ocasión el de la derecha, y remontando una suave pendiente, que nos llevó hasta un claro del bosque donde se aprovechó para hacer otra parada alrededor de los restos de una gran encina tri-centenaria presuntamente destruida por un rayo.

 

Simultáneamente los integrantes del coche que no llegó a tiempo  para coger el tren en Benaoján,  y que ya nos habían confirmado, se unirían a la expedición en Jimera de Libar, aprovechaban el tiempo de espera, visitando “La Cueva de la Pileta”. Y es que sin duda, además del gran interés paisajístico que nos proporciona el Valle del Guadiaro y la Serranía de Ronda en general, no son pocos los restos arqueológicos y demás vestigios desde la prehistoria a nuestros días, con numerosas huellas de las distintas civilizaciones que han tenido el privilegio de habitar estas tierras, donde la madre naturaleza siempre fué tan generosa con el hombre. Una vez hechas las fotos de rigor, proseguimos el camino hacia el Jimera .Al aproximarnos al pueblo, las panorámicas del pueblo con “El Cancho del Conio” de fondo, fueron un auténtico regalo para la vista, coincidiendo, con la salida del Sol, sobre las 13,45 h., tras una fresca mañana de cielo plomizo bajo el que habíamos caminado hasta entonces.

 

Al llegar a Jimera 450 habitantes de los que vimos muy pocos, nos dirigimos a la plaza del pueblo, punto mas alto de nuestro recorrido, situado a 538 m. sobre el nivel del mar, donde nos reagrupamos con los que no pudieron tomar el tren en Benaoján. Y mientras la mitad del grupo se iba a almorzar o tapear al bar del pueblo, la otra mitad nos quedamos ocupando todos los bancos de la plaza, incluidos: soportales del ayuntamiento y escalinatas de la iglesia, para dar buena cuenta de los bocadillos, que compartimos con unos perrillos, expertos en cobrarle a los excursionistas de rigor, su pequeño tributo, a modo de peaje. Tampoco faltó alguna que otra compra, para aprovisionarnos un poquito mas, en una entrañable tienda de ultramarinos en la misma plaza, atendida por un abuelete, (tipo “Servan” en la serie “Cuéntame”) que le daba ese toque tan genuino, muy frecuente en otros tiempos, donde la falta de medios, quedaba compensada por la riqueza en humanidad, con un trato mucho mas cálido y humano, donde el respeto a nuestros mayores era sagrado.

 

 

Como suele ocurrir en muchas expediciones, superado ya el ecuador de la travesía, hubo quien tenía problemas para seguir caminando, ofreciéndose el gran Moya y el legendario Rafa Márquez, para acompañar a la dama en cuestión hasta la Estación de Jimera, situada bastante mas abajo del nivel del pueblo, mientras el resto de la expedición comenzaba a abandonar tan idílico pueblo con espectaculares vistas hacia “El Tunio” situado justo en frente, dirección OESTE. Al pasar junto a un corralón de gallinas no faltaron algunas bromas referentes a la fiebre aviar. En la siguiente parada, nuestro amigo Carlos de “La Bota Viajera” de Málaga, dejó atónitos a un grupo de chicas, mientras les recitaba con emocionado énfasis, una bella poesía, fruto de la inspiración de tan bello paisaje por el que íbamos caminando. Todo ello, complementando con un interminable repertorio de chistes, que comenzó a las 8.00 de la mañana, desde que se montó conmigo en el coche.

 

Si bien el primer tramo de la travesía entre Cortes y Jimera, nos hacía pasar por varios cruces que podían dar lugar a confusión. El  denominado: “sendero de Las Angosturas” entre Jimera y Benaoján (Ruta 10, del libro Valle del Guadiaro, guía del excursionista), está perfectamente definido, con un trazado muy entretenido, con numerosos toboganes, que oscilan entre los 370 y  500 m. de altitud, sobre el nivel del mar, no exento de algunas zonas con cierto “vuelo” por algunos tramos rocosos, combinadas con otras zonas de matorral, (donde dos años antes, un toro bravo sorprendía a nuestro amigo Rafa Márquez, envistiéndole con tremenda violencia, escapando de él como pudo echándose río abajo entre las zarzas y las rocas). Fué en una zona muy próxima a dicho lugar, donde el mismo Rafa Márquez y Moya, volvían a contactar con el pelotón, disfrutando de la relajante musicalidad acuática del Guadiaro que nos acompaña en muchos tramos de este bonito recorrido, donde podemos contemplar preciosas panorámicas por las zonas mas angostas del valle, con privilegiadas vistas del Tunio, el Monte Prieto y el Ventana, por donde ya se iba ocultando el Sol, conforme íbamos llegando con las sombras muy alargadas, a la Estación de Benaoján donde todos nos despedimos hasta la próxima vez, tras firmar el “Libro de Visitas de LOS BATOLITOS”.

 

 

¿Sabías que la enorme piedra que hay en pleno centro de Benaoján, se desprendió de lo alto de su Sierra, en una noche de tormenta, rodando montaña abajo, hasta quedarse frenada tras arrasar varias casas?

 

Como homenaje a nuestro amigo Antonio Cañero, “Cañe”, que mejor que seguir su ejemplo: amando y respetando la naturaleza, sin permanecer indiferentes, antes quienes cometen atrocidades contra ella, o se aprovechan de privilegiadas posiciones políticas, para hacer negocio con el patrimonio natural. Entrad en la página web que el mismo creó y nos dejó a modo de recordatorio: www.roquerosolitario.com, una entrañable página con interesantísimas propuestas, donde además de encontrar la travesía nocturna del Guadiaro, que realizó con sus amigos en Julio de 2004, encontraréis una serie de salidas realmente bonitas, sobre las cuales el mismo me asesoró para realizar mi calendario de rutas acuáticas, aquel mismo Verano. ¿Cómo me iba a imaginar yo entonces, que nos ibas a dejar tan pronto?.  Pero nadie muere, mientras quede alguien para recordarnos. No te quepa duda, que todos los que te conocimos,  pensamos mucho en ti, a lo largo de aquel día. De hecho tu espíritu nos sigue acompañando en cada una de nuestras salidas al campo, donde tu alma volará para siempre, libre como un pájaro. ¡Va por tí, Cañe!.

 

Crónica:  Juan Ignacio Amador

Fotos: Juan I. A. y Rafa Márquez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 © Asociación Senderista Pasos Largos (Ronda), 2001-2005 (www.pasoslargos.com)
© Todos los textos e imágenes son propiedad de sus autores. Prohibida su reproducción

¿Quiénes somos? | Aviso legal y Condiciones de Uso | Webmaster
 

                          [ Inicio | Libro de Visitas | Actividades | Rutas | Meteorología ]