A la hora fijada llegamos a Arroyo Molinos de
León, situado en los confines de Andalucía,
concretamente en el extremo norte de la
provincia de Huelva, lindando con la provincia
de Badajoz o lo que es lo mismo, Andalucía y
Extremadura. A unos 172 km. de Huelva capital y
unos 120 km. desde Sevilla, la extensión de su
termino municipal es de 91,7 km. cuadrados y su
población es de 1.163 habitantes. Está situado
en el extremo norte del Parqe natural Sierra de
Aracena y Picos de Aroche en una zona pedregosa
de montes de encinas y alcornoques. Y al igual
que la gran mayoría de los pueblos de la zona su
población vive de la agricultura y de la
ganadería, destacando el cultivo de cereales,
legumbres y hortalizas siendo la base de su
economía la aceituna de molino. El origen de su
nombre de debe a la proliferación de molinos que
existió en su día, lo del “león” ya no lo sé. Al
llegar al pueblo nos encontramos en primer lugar
con la Ermita de Nª Sra de los Remedios a la
izquierda y unos 400 m. mas alante a la derecha,
las calles del pueblo nos conducen hasta la
Parroquia de Santiago El Mayor (ambas del siglo
XVII).

En pocos minutos llegaron todos los amigos que
habían confirmado su asistencia y el grupo de
“Beautiful girls” procedentes de Sevilla, como
parte de las pruebas de acceso al Comando
Preston, a las que se presentaron: Lucía, Ana,
Ana Eugenia y Magdalena. Ni que decir tiene las
bajas temperaturas a las que tuvieron que hacer
frente nuestros fieles compañeros de Málaga:
Juan Carlos, Paqui, Miguel y Patricia que
llegando el día antes hicieron noche en el
”Camping de Aracena” con un frío serrano que
casi no les dejó dormir echando bastante de
menos el suave clima costasoleño.
Una vez finalizado el protocolo de saludos y
presentaciones
hay que dejar el mayor número de coches posible
en el “Puerto de los Ciegos”, para lo cual
descargamos todos los maleteros de mochilas y
bastones para que se queden en la plaza con
aquellos que no conducen. “Los conductores” cada
uno con nuestro coche salimos del pueblo por el
Camino
de Cabeza la Vaca, pasando al
comienzo por
varios molinos
junto al
Arroyo del
Abismo en una zona de numerosas
huertas, hasta que nos apartamos del arroyo para
continuar por un auténtico “Camel Tropic” que
Isi recordaba mas o menos en el mismo estado que
el “carril de Quejigales” (que mas hubiéramos
querido el resto de mortales que no teníamos
4x4), tras poner a prueba los bajos de los
coches intentado esquivar en numerosas ocasiones
auténticas piscinas sin agua ó con barro,
llegamos hasta la carretera de Cabeza la Vaca al
Tentudía a la altura del
Puerto de la
Media Legua (912 m), donde nos
reunimos todos los coches antes de continuar
carretera arriba hasta “El Puerto de Los Ciegos”
en la misma ladera del “Cerro Bonales” y a poco
mas de un kilometro de la cumbre del Tentudía,
allí se quedan todos los coches excepto los de
Juani e Isi que vuelven cargados con “todos los
conductores” por el mismo camino hasta “Arroyo
Molinos de león” donde nos esperan el resto de
compañeros, mas el trío que acababa de batir el
record de velocidad entre Ronda y Arroyo Molinos
de Leon en el coche de Carlos Tapia “el aprendiz
de mago”, acompañado por Rafa Márquez “El
Aristóteles de la Senda” y Paco Domínguez “el
Reportero de las cumbres”.


Sin mas dilación partimos desde la paza de la
Iglesia de Santiago (570 m.), caminando por una
callejón flanqueado por muros de piedra y
salpicado de casas encaladas a ambos lados que
en unos instantes quedaron atrás para dar paso a
una zona de dehesas que rodea al pueblo por
todas partes, avanzando en dirección norte, nos
adentramos por
un camino empedrado que conocido como la
Cuesta de los
Olivos, antiguo camino real de
arrieros que utilizaban para llegar hasta
Badajoz donde ya comenzamos a ver las primeras
pinturas amarillas y blancas correspondientes al
“PR. A-43” del que no existe ningún tablón con
el mapa o descripción de la ruta. La Cuesta de
los Olivos supera el desnivel de toda la loma de
solana al nordeste de Arroyomolinos llamada
Alto
de Matavacas (859 m).
uno de esos carriles
flanqueados por pequeños muros de piedra tan
característicos de esta zona, que ya forman
parte del paisaje. El grupo avanzaba a un ritmo
tan vivo, que nuestro amigo Manolo “novato en
las artes senderistas” le llegó a decir a Jaime:
“¡Quillo como ésto sea así todo el tiempo, yo no
sé asta donde voy a poder llegar!”
Atrás iban quedando magníficas vistas de
Arroyomolinos con toda la extensa barrera de
sierras al sur del término, como la
Sierra del
Ruar o Los Gabrieles (790 m),
Sierra
del Búho (851 m), Sierra del Castillo del Cuerno
(824 m, divisábamos su antigua fortaleza
morisca) o la Sierra de la Nava (729 m.).
A cada paso de dábamos las panorámicas se iban
ampliando y Juani aprovechaba la coyuntura
cámara de video y foto en mano para recoger la
marcha del grupo con bonitos "barridos"
panorámicos para el documental "Los 8 techos de
Andalucía".
Después de un primer collado llaneamos por la
umbría de dicha loma y llegamos al
Puerto de la
Gila (798 m), donde aparece una
encrucijada de caminos (un carril) y los
primeros robles. Tomamos a la izquierda por el
PR mal señalizado por el ayuntamiento, ya que a
pesar de las visibles marcas amarillas y blancas
que nos vamos encontrando a lo largo de la ruta,
el verdadero camino del Tentudía (que me
confirmaron algunos que era particular a su paso
por un castañal), seguía a la derecha (opción
circular en la próxima guía de Isi “El Profeta
del Aljarafe”, del parque natural Sierra de
Aracena y Picos de Aroche). Al llegar a cada
encrucijada o cada collado los del grupo
delantero encabezado por “Orzo Wei Javi”, “Sean
“El Canadiense Errante”, “Zorro”, “Huevo” y el
”Serpa Carmona” se quedaban esperando a los de
atrás como mandan los cánones para los
reagrupamientos tácticos, de hecho durante gran
parte de la travesía el grupo de 26 personas que
éramos avanzó de forma muy compacta y a un ritmo
mas que aceptable.


La zona por la que transitamos posteriormente
se llamaba
Los Valles,
a nuestra izquierda llevábamos la vertiente del
Arroyo del Abismo, y divisábamos al
Noroeste algunas alturas ya extremeñas como el
Cerro
Molino (961 m),
Cerro del
Castaño (934 m, no confundir con el otro Cerro
del Castaño) y Alto del Castillejo (928 m). Después fuimos bordeando
el
Cerro Vilano (927 m), a nuestra
derecha, hasta llegar a un colladito donde a la
izquierda se encuentra un toril de ganado en la
zona llamada
El Robledo,
desde la que posteriormente bajamos hasta llegar
a un cruce dudoso por la mal interpretación de
las marcas donde nos reunimos todos. A la
izquierda seguía el
Camino del
Abismo por la Fuente de la Higuera,
que nos llevaría de nuevo al pueblo, de frente
el carril salía a la carretera de Cabeza la Vaca
al Tentudía a la altura del
Collado
Garrido (893 m), y a la derecha
el camino que finalmente tomamos hacia el
Tentudía. Las abundantes lluvias caídas los días
previos hicieron posible que disfrutáramos de
preciosos prados con intensas tonalidades
verdes, bajo el cielo azul de aquella
resplandeciente mañana otoñal, certificada por
los distintos tipos de setas que nos íbamos
encontrando a ambos lados del camino y la caída
de las hojas de robles, inmortalizados a su vez
por grandes fotografos que nos acompañaban aquel
día como: Angel, Chari, Paco Domínguez, Carlos
Tapia ó Manuela “La Emperatriz de la Bahía”
entre otros.
Subimos y alcanzamos un collado entre bonitas
praderas, a nuestra izquierda ya se levantaban
los primeros "miles" de Huelva-Badajoz, como el
Cerro
Gordo y más adelante,
Cumbre de las
Ceborillas (1.038 m). Cruzamos
un regajo perteneciente a la cabecera del
Arroyo
de las Vegas, a nuestra
izquierda circundamos toda la zona llamada
Las Eritas, dejamos a la derecha el
Cerro de la
Encina (924 m), con su tupido
castañar, y más adelante llegamos a una portera
donde presuntamente, a falta de contrastar, se
encuentra según los mapas,
la Casa de
Eritas. Por aquí ya empezaron a
encenderse las luces de alarma en la rodilla
izquierda de nuestro sufrido amigo Isi, fruto de
varios cientos de kilómetros por los caminos mas
insospechados de esta sierra y otras zonas de
Andalucía. La cojera era cada vez mas ostensible
a pesar de la cercana compañía de Reinaldo “El
Senescal de la Bahía” y de la resignada mirada
de su novia Maku “La de los ojos Esmeralda”, que
por tercer día consecutivo lo seguía para hacer
otra ruta senderista…¡y es que esa ansiada guía
hay que escribirla antes con los pies!.
Más adelante cruzamos el
Arroyo de Valle Moral junto a las ruinas de la
Casa del Tío
Aleluya, continuamos entre
robles hasta llegar a un carril y el
Cortijo del
Portugués a la derecha, después
de dejar paso a unas reses bravas para que
terminaran de pasar por una estrecha senda por
la que teníamos que bajar.


Llegamos a la aldea de
Los Bonales, con sus casas aprovechadas para aprisco de
ganado, y por encima de esta ya se distinguía
claramente el punto culminante de toda la loma
que constituye el
Cerro de los
Bonales (1.059 m). Antes de
entrar en la aldea cruzamos el
Arroyo de las
Lancheras. Después de la aldea
vino un fuerte repecho que nos situó en el
Puerto
de los Moleores (899 m), entre
los Bonales a la izquierda y el
Alto de los
Barriales o Plaza de los Abantos
a la derecha (949
m).En este punto enlaza una vía
pecuaria llamada
Colada de la
Garganta, tras una portera a la
derecha, utilizada en la futura guía de Isi,
para venir desde el
Puente de la
Gitana (Ctra Arroyomolinos-Cala),
hasta el Tentudía por el
Barranco de Valdelamadera.
Llegamos al
Puerto de Los
Ciegos (952 m), y antes
disfrutamos de unas bonitas vistas a un valle a
nuestra derecha donde destacaba el
Molino de los
Moleores o Cortijo de la Tallisca (según planos
IGN). Ya teníamos nuestros dos
objetivos a tiro de piedra y tras unos breves
instantes de duda entre cual atacar primero nos
decidimos finalmente por el el
Tentudía
(1.112 m),
hacia el que nos dirijimos por la vieja
carretera que llega a su cumbre desde el pueblo
de “Cabeza de la vaca” y
atajando en su último tramo por el viejo camino,
parcialmente transformado en pista que tras los
mas de 700 m. de desnivel acumulado entre
subidas y bajadas, se hicieron algo duros en el
último tramo, tras la obligada visita a La
Ermita, que cuenta con un bonito claustro,
tienda de souvenir y restaurante anexo,
decidimos sacar las viandas que llevábamos en
las respectivas mochilas, sentándonos al borde
de la bonita pradera que se encuentra entre la
Ermita y la emblemática cruz de hierro junto a
la cual nos encontrábamos disfrutando de una
grandiosa panorámica hacia el noroeste desde
donde podíamos distinguir perfectamente los
pueblos de Cabeza de La Vaca, Monasterio y
Fuente de Cantos. Tal y como íbamos girando
alrededor de la Ermita que cuenta con la
peculiaridad detener el punto geodésico sobre su
campanario, se puede disrutar de unas
panorámicas tremendas de gran parte de la Sierra
Norte de Sevilla, el P. Nat. Sierra de Aracena y
Picos de Aroche con parte de su embalse
brillando como un espejo por el efecto del sol,
la comarca extremeña de Tierra de Barros, etc.
Allí estábamos nosotros en el techo de la
provincia mas grande de España, tan relajados
estábamos que Jaime se quedó dormido y hasta
llegó a roncar, consecuencia lógica de la noche
discotequera que había vivido horas antes.
Mientras que el “Huevo”, Jordi y el “Serpa
Carmona” no pudieron resistirse a las
maravillosas carnes a la brasa que se servían en
el restaurante panorámico, que también tendrá
que incluir nuestro amigo “Isi” en su guía,
(para los mas sibaritas).


El ambiente de camaradería, bajo aquel cielo
azul, aquel prado verde, la temperatura ideal y
tan magníficas panorámicas a nadie le apetecía
marcharse, pero estábamos en el techo de Badajoz
y nuestro objetivo teórico dentro de “los 8
techos de Andalucía” era el “Cerro Bonales” al
que llegamos por el mismo camino que habíamos
traido y que visto desde “El Puerto de Los
Ciegos” no es mas que un cerrito de menos de 100
m. de desnivel, al que se accede por una
angarilla, continuando por una senda difuminada
entre la hojarasca del joven bosque de robles
que crece por su ladera y que en ocasiones llega
a cerrarse tanto que nos recuerda a “El Proyecto
de Las Brujas de Blair”. Una última alambrada
que se pasa sin complicaciones es el último
obstáculo para esta cumbre tan dócil donde
conviven los robles con los pinos y donde viejos
incendios han provocado algunos claros que
aprovechamos para hacer algunas fotos con todo
el grupo “casi” al completo.

Afortunadamente fue un acierto dejar el mayor
número de coches posible en “El Puerto de Los
Ciegos”, posibilitando el que pudiéramos bajar
todos juntos hasta “Arroyomolinos de León” para
recuperar los pocos coches que habían quedado
allí y no tener que hacer dobles viajes.
Sin duda alguna la gran sensación del día fue
encontrar tantas caras nuevas entre las 26
personas que nos dimos cita, comenzando por el
grupo de “Beautiful girls”, que junto con la
reaparición de Jaime, Manolo y cinco miembros
del Comando Preston en Sevilla hicieron posible
el que por primera vez, fuesen mayoría mis
paisanos. No obstante hay que destacar el mérito
de quienes vinieron de Ronda, Málaga y Rota a
quienes dedicamos nuestros mayores elogios y
agradecimientos por los esfuerzos realizados.
Crónica: Isi y Juani
Fotos y video: Juan Ignacio Amador