Me
despierta el cántico del mohaecin
que desde lo alto de su alminar
llama los fieles a la oración,
poco han cambiado las cosas aqui.
“Ala
Adbar,
Ala Adbar” Ala es
grande, Ala es grande y mahoma es
su profeta”,
es lo que desde altas horas de la
madrugada y regidos por el tiempo
lunar, despierta a la población
que dormita en la noche de los
tiempos. Amanece en Xahuen.
Tiempo pasará de
esta aventura y estoy convencido
que en la memoria de todos quedara
el recuerdo de este inolvidable
viaje.
Día
1, Jueves 1 de noviembre de 2007,
día de todos los Santos
La temperatura es
algo fresca en la mañana, los
pronósticos del tiempo auguran
buen tiempo aunque fuerte levante
para los próximos días.
Son las cinco y
media de la mañana cuando llego a
la parada de autobús, protegidos
bajo el edificio están ya
esperando algunos compañeros con
sus abultadas mochilas, nadie
falta a esta primera cita, nos
unimos con otros dos vehículos
conducidos por nuestros amigos y
compañeros Rafa Ríos y Salvador
Moreno, que llevarán al resto del
personal. Nos falta recoger a
Rosa, Cristóbal, Magda y Arturo,
que nos esperan en el puerto de
Algeciras.
La carretera de San
Pedro como era de prever nos
recibe con las mismas curvas de
siempre.
Llegamos al puerto
de Algeciras a la hora prevista
7:30 h donde nos esperan el resto
de la expedición, que cierra el
grupo con un total de veintiún
componentes.
Son prácticamente
las ocho así que decidimos
desayunar tranquilamente y coger
el próximo barco de las nueve.
Listos
los pasajes y listos para embarcar
en un magnifico y llamativo barco
de última generación que nos
cruzara el estrecho en tan solo 35
minutos, recuerdo hace años,
aquellos lentos barcos que podían
tardar mas de hora y media.
Durante la travesía
el mar esta algo movido, vemos
algunos delfines, pero la travesía
resulta tranquila, el sol se deja
ver dando una pintoresca nota de
color a las grises aguas.
El
desembarco se hace de una manera
rápida y ordenada y de un tirón
nos plantamos en una gasolinera
cercana, donde llenar los
depósitos con el combustible mucho
mas barato que en la península.
Enfilamos nuestros coches hacia la
frontera no sin antes atravesar
esta histórica ciudad de Ceuta.
El cruce de la
frontera es como siempre caótico,
lleno de burocracia y de
oportunistas dispuestos a
ganarse unos dirham por nada y
menos. Rafa Ríos, Salva Moreno y
yo, nos encargamos de la
documentación de los coches y de
los pasaportes cada miembro. Una
hora y media aproximadamente nos
robará pasar esta aduana.
Muchos de los que
nos acompañan no han estado nunca
en Marruecos y él hecho de estar
en un país diferente al nuestro en
todos los sentidos y saber que
estamos también en un continente
diferente, Africa, hace que se
viva esta experiencia de una
forma más real.
Emprendemos camino
y nada mas pasar el último control
ya empezamos a observar el caos
circulatorio, mujeres cargadas
hasta más no poder la multitud se
arremolina alrededor, de unos
puestos ambulantes y mercedes
taxis por todas partes.
El
tiempo parece que se mantiene
dejando vislumbrar de vez en
cuando un paisaje
inexplicablemente verde y lleno de
contrastes. Al cabo de poco tiempo
empezamos a ver la ciudad de
Tetuan, ciudad que perteneció al
protectorado de España hasta hace
pocas décadas.
La circunvalación
de esta ciudad nos evita
atravesarla para así coger el
desvío que nos lleva a nuestro
destino. Hasta ahora la carretera
ha sido buena, bien pavimentada y
señalizada donde las ya conocidas
rotondas lo invaden todo. Es a
partir del cruce donde la
carretera se estrecha y su
sinuosidad la hace parecerse a
cualquier carretera comarcal de
nuestra querida Serranía.
Puestos
improvisados al pie de la
carretera y una chiquillería
vendiendo madroños reclaman
nuestra
atención. Observamos como el
viento de levante deja una corona
de nubes en las montañas que
corren paralelas a nuestra
carretera. Han pasado ya casi
nueve horas cuando vemos aparecer
Xauen rodeadas de una orografía
que aunque similar a la nuestra no
deja por eso de sorprendernos.
Pese a la hora de
menos de diferencia con este país
no son nuestros relojes los que
marcan las tres sino nuestros
resentidos estómagos que piden
algo de alimento.
Una
tarde algo calurosa para esta
época nos recibe. Después de dejar
los vehículos y cargar con
nuestras mochilas nos encaminamos
hacia nuestro Hostal por unas
tortuosas pero azuladas calles que
nos recuerdan de forma explícita
donde nos encontramos. Nos recibe
el que ya será para todos nuestro
amigo Ichann, simpático y siempre
con una sonrisa. Esta pensión será
nuestro hogar en los próximos
cuatro dias. Humilde pero limpia,
austera pero con lo mínimo para
hacernos pasar buenos momentos y
someros descansos al cuerpo
fatigado que siempre agradecerá.
Nos repartimos las habitaciones
deseosos de comer así que salimos
guiados por nuestro olfato al
restaurante más cercano donde nos
agasajaremos con un almuerzo por
todo lo alto en un lugar de
ambiente cálido y acogedor. Ese
día tan solo nos dará para dar
una vuelta por esta encantadora
ciudad donde los primerizos
saldrán encantados con la cantidad
de sensaciones que les brindará.
Tras una liviana cena, nos
marchamos para la pensión y a
descansar e intentar que también
nuestra cabeza repose después de
este ajetreado dia.
Día 2, Viernes 2 de
noviembre de 2007


Los cánticos
llamando a la oración nos desvelan
de madrugada y ya pocos podrán
conciliar el sueño.
Así pues muchos de
nosotros madrugamos y a las claras
del día salimos en busca de alguna
buena foto. El desayuno nos espera
en la soleada terraza. El día
amanece despejado.
A la hora
acordada emprendemos la marcha,
hemos decidido subir todo lo
posible con los coches hasta donde
podamos, y quitarnos así las mas
de cuatro horas de caminata por un
carril sin mucho valor, y así
adelantar tiempo para poder
aprovechar la jornada en el
pinsapar.



Después
de una hora aproximada nos
situamos en una antesala donde ya
podemos vislumbrar al fondo el
maravilloso circo calizo cuajado
de frondosas coníferas y que mas
tarde confirmaremos ¡pinsapos!. A
medida que avanzamos el paisaje se
va haciendo mas agreste dejándonos
contemplar tremendas gargantas que
sirven de escape a las aguas
torrenciales que de seguro caerán
en esta zona cuando los húmedos
vientos provenientes del Atlántico
se acercan para enfriarse y
descargar aquí toda su apreciada
carga. Pequeños rebaños de menudas
cabras domesticas se ven de vez en
cuando acompañados de viejos
pastores. Ya en el puerto la
panorámica es espectacular
con
una visión casi general del Rif y
al fondo el Mar de nubes que no
nos abandonará, Estamos en el
llamado puerto de las nieves que
en Arabe la traducción es
complejísima y casi intraducible.
Desde aquí partimos hacia un
próximo montículo donde se puede
adivinar una panorámica general
del valle, merece la pena, las
vistas son espectaculares y la
visión global que se tiene de esta
parte del Rif, te dan idea de lo
inmenso de esta cordillera del
Norte de Africa. Después de comer
algo, el grupo mas numeroso decide
bajar tranquilamente por el
tortuoso sendero hacia Xauen, otro
grupo menos numeroso partimos
hacia una de las cimas próximas,
nuestra intención es llegar a un
collado y desde ahí intentar hacer
la cumbre sur, la mas alta de
ambas. El sendero no es complicado
y pronto
llegamos al puerto, desde aquí dos
compañeras se quedan esperando y
el resto partimos, no sin antes
cerciorarnos de la proximidad de
la niebla que sube apresurada
amenazando nuestro objetivo.
Iniciada las primeras rampas y una
vez casi bordeada la cumbre y a
unos 200 metros de esta, vemos con
temor que la niebla sube de forma
peligrosa, ante lo peligroso del
descenso, la prudencia se hace
valer una vez mas y decidimos
abortar el ataque a la cumbre y
regresar, bajando hacia el
collado. Una vez allí volvemos a
los vehículos y regreso a Xauen,
no sin antes detenernos en una
pequeña casa de campesinos y
ganaderos de estas montañas donde
les agasajamos con ropa y zapatos
que algunos de nosotros llevábamos
en el coche con esa intención, las
caras de sincera felicidad y
agradecimiento, sobre todo por los
niños nos hacen pensar en lo
humilde y simple de sus vidas, nos
regalan a todos unas hogazas de
pan recién echo, en un horno de
barro como antaño se realizaban
por nuestras tierras. Nos
despedimos de ellos. Bislama,
Bislama, adiós, adiós……..

Día 3, Sábado 3 de
noviembre de 2007
El día amanece
nuevamente esplendido. Todos hemos
descansado bien, salvo por la
sinfonía de
ronquidos que mas bien parece
haber compartido habitación con el
macho Alfa, espalda plateada. Para
este día la idea es ir a la
garganta de Quaziin y culminar en
el Puente de Dios, por lo que
desayunamos una hora antes. Tras
el magnifico y ya conocido
desayuno emprendemos la marcha
primero en nuestros coches y esta
vez si por unas estrechas y poco
asfaltadas carreteras locales
hasta el lugar de partida.
Emprendemos la caminata y tras
unos minutos comenzamos a subir
por unas empinadas escaleras
terrizas con sus peldaños
apuntalados con troncos y estacas
de madera, vamos ganando altura y
aproximadamente a la hora de
caminata llegamos a nuestro
destino, nos quedamos todos
gratamente sorprendidos al
contemplar tan colosal arco de
piedra que une ambas paredes de
esta garganta, de aproximadamente
75 metros de altura y de una
veintena de metros de ancho, el
color rojizo de la piedra es mas
llamativo aún por los rayos de sol
que caen sobre él. Descargamos a
discreción decenas de fotos. Como
dice un dicho “la necesidad, da
alas a la imaginación” así pues
haciendo gala del ingenio marroquí
nos encontramos un improvisado
puesto de comida montado a la
entrada del mismo arco, las
estanterías modelo Ikea piedra,
donde degustamos un buen té que
nos pondrá las pilas a todos.
Desde
aquí un numeroso grupo decide
regresar desandando el camino
hasta el punto de partid y otros
optamos por cruzar al otro lado de
la garganta y seguir subiendo
guiados por los consejos de
algunos caminantes para ir a
buscar la unión con otra garganta
y tratar de localizar la gran
cascada, otro atractivo de esta
zona. Emprendemos la empinada y
tortuosa vereda, que no para de
subir. El camino se va haciendo
cada vez más pendiente y como
marchamos cada uno a su ritmo el
grupo va haciendo el chicle, donde
las fuerzas de cada uno van
rindiendo tributo personal a la
montaña.

Llegado
un punto algunos compañeros
deciden cortar y bajar por un
sendero alternativo. Nosotros
seguimos subiendo y subiendo,
paramos de vez en cuando y
sorprendidos miramos en al rededor
las maravillosas panorámicas,
paisajes que quedan inmortalizados
en nuestras cámaras. Por el camino
nos sorprende gustosamente el
regalo que la naturaleza nos
brinda con el rico sabor de los
abundantes y rojos madroños,
nuestra compañera Pilar es la
primera sorprendida y no deja
madroñal vivo. Después de casi una
hora de subida ininterrumpida y
viendo que el camino toma un rumbo
diferente al que pensábamos y
después de sopesar los pro y los
contra, decidimos darnos la vuelta
y regresar al punto de partida.
Increíble la cantidad de personas
que toman este camino que también
les llevará a una aldea próxima.










Llegamos a Xauen,
donde después de una sorteada
ducha, saciaremos nuestro apetito
con la esplendida comida Rifeña,
en un restaurante típico y donde
todos charlaremos sobre las
vivencias de este bonito día.
Día 4, Domingo 4 de
noviembre de 2007


Nos levantamos
sabiendo que hoy nos marchamos.
Tras hacer las últimas compras que
por supuesto incluyen los
deliciosos pasteles, emprendemos
camino sobre la una y media de la
tarde hacia la frontera. Al cruzar
ya la aduana de Algeciras es donde
a todos se nos queda esa sensación
que te embarga cuando sabes que
dejas algo que te ha colmado
literalmente todos los sentidos.


En nuestra
despedida es unánime el
sentimiento de satisfacción por
compartir esta inolvidable
experiencia que quedará grabada
para el resto de nuestras vidas.
A tod@s mis
compañer@s de Aventura.
Crónica: Rafa Cordero
Fotos: Rosa Blanco, Angel Cantó y
Rafa Cordero