Eran las 10,30 am.
cuando empezábamos a llegar los
primeros coches al antiguo proyecto
de la Estación de “Navalagrulla”,
curioso nombre compuesto por el
accidente geológico de “la nava”
donde se encuentra” y “la grulla”
que no llegamos a ver. Como bien
había explicado nuestro anfitrión: para
acceder a la estación de
Navalagrulla, tomamos por la A-384 y
en el tramo que va desde Olvera a
Algodonales, nos desviamos por una
carreterilla en dirección a " La
Muela", y trascurridos unos 3 km.,
tomamos una pista asfaltada a cuya
entrada un cartel rezaba: "Vía Verde
de la Sierra" donde en menos de un
kilómetro llegábamos al punto de
encuentro, terreno de suaves
colinas, pero recóndito lugar donde
los haya, para el que no es asiduo a
“La Vía Verde”.

Encontrándonos en
medio del puente del 1 de mayo, con
las comuniones en las que se
encontraban algunos de los mas
ilustres miembros de Pasos Largos,
bien como invitados, bien como
anfitriones en el caso de Rafita y
Andresito. Unidos a las escapadas y
compromisos varios propios del mes
de mayo, estaba claro que a la
asistencia no iba a ser
multitudinaria. Pero ya estaban allí
el incombustible Juan Antonio Mena,
candidato a “Senderista destacado
2008”, haciendo escuela con su hija
Ana y su gran admiradora Lourdes
desde Málaga capital. Mónica “La
Princesa de la Patagonia” uno de los
fichajes estrella de esta Temporada
2007/8 desde “Alcalá del Valle” (ó
“Vache” como sólo ella sabe
pronunciarlo). Tres miembros
fundadores del Comando Preston,
llegados desde Sevilla entre los que
se encontraban Luis, Cristina y
digamos que “Mr. Fantástico”, al
igual que Felix y Katherine. Desde
Ronda: nuestro anfitrión Don
Fernando “El Diácono” acompañado por
su hijo Javier y un séquito
encabezado por el “Aristóteles de La
Senda” y su hermano “José Mª el
Tempranillo”, seguido por un elenco
de bellas damas acompañadas a su vez
de sus hijos. Y desde Fuengirola “el
Comandante” con su fiel e ínclito
lugar teniente “Carlitos” y su
inseparable “Chukie”.


Comprobado ya por
parte de Don Fernando que no quedaba
nadie por llegar, echamos a andar
tan peculiar grupo, para salir al
encuentro de nuestros hermanos “Los
batolitos” a la altura de la
“Estación de Zaframagón” hacia donde
poníamos rumbo con el tibio sol de
media mañana a nuestra espalda, bajo
una fina capa de calima que no nos
permitió ver el cielo completamente
azul hasta bien pasado el mediodía.
Con la sierra de Algodonales a
nuestra izquierda y algo mas atrás
el Lagarín y Las Grajas como
testigos comenzábamos a disfrutar de
la caminata, mientras veíamos como
agricultores de la zona trabajaban
con su maquinaria plantando ó
recolectando los productos propios
de la época. Mientras tanto no
dejaban de pasar el ya clásico
chorreo intermitente de ciclistas
que tiene lugar en la vía verde de
la Sierra, cada fín de semana,
máxime cuando al parecer, estaba
teniendo lugar una competición de
ciclistas que afortunadamente venían
hacia nosotros, desde la “Estación
de Puerto Serrno” hasta el final
situado en la “Estación de Olvera-Pruna”,
no muy lejos de donde nos
encontrábamos. Para no ser menos,
Ana comenzó muy fuerte con su
bicicleta, mientras que Javier
encabezada el grupo orgulloso con su
bandera, intercalándose ambos bici y
bandera la mayor parte del recorrido
cuando cada uno se cansaba de lo que
llevaba. Si bien papás y amigos
echaron una manita de vez en cuando
en alguna que otra cuesta.

Flanqueados
permanentemente por un mosaico
multicolor de flores silvestres a
ambos lados del camino fuimos
abriéndonos paso por “La Vía Verde
de la Sierra”. Que al igual que
todas las de su categoría, nos ha
llegado como herencia de un antiguo
trazado ferroviario, en su día
ideado por José Antonio Primo de
Rivera y actualmente acondicionado
para uso turístico. Siendo hoy
transitables 36 Km. a caballo entre
Cádiz y Sevilla, que unen las
localidades de Olvera y Puerto
Serrano. A lo largo de este
recorrido podemos encontrar 5
estaciones, 30 túneles que le
aportan gran encanto al recorrido,
al igual que sus 4 viaductos, la
espectacular Reserva Natural del
Peñón de Zaframagón, sin duda la
postal por antonomasia de esta vía,
que alberga unas de las mayores
colonias de buitres leonados de
Andalucía y por ende, del sur de
Europa. No es casualidad que su
acceso se encuentre hoy en día
completamente vallado, pudiendo ser
visitado exclusivamente por personal
autorizado del parque. Tampoco
podemos olvidar El Monumento Natural
Chaparro de la Vega, próximo a la
“Estación de Caripe” y otros
atractivos naturales y
paisajísticos. De las 5 estaciones,
3 se encuentran rehabilitadas, entre
ellas la de Olvera, municipio
declarado conjunto histórico
artístico en 1983, siendo muy
recomendables las visitas a Puerto
Serrano, Caripe, Algodonales, Pruna,
y ya puestos: El Gastor, Torre
Alhaquime, Setenil de Las Bodegas y
Alcalá del Valle.


Hay paisajes que
nunca te cansarías de mirar, uno de
ellos es la impresionante panorámica
que nos regalan los majestuosos
farallones rocosos que forman las
verticales paredes del “Peñón de
Zaframagón, cortado a cuchillo por
la persistente corriente del arenoso
“río Guadalporcún” que nos brinda su
mas bella imagen a su paso por la
conocida “Garganta del Estrechón” a
su paso por el peñón. Hechas las
fotos de rigor, tan sólo quedaban
por cubrir los 300 m. que nos
separaban de la “Estación de
Zaframagón”, donde ya nos esperaban
nuestros hermanos los “Batolitos”,
que acababan de llegar 10 minutos
antes que nosotros, con una comitiva
algo mayor que la nuestra encabezada
por su carismático presidente el
“Ilustrísimo Sr. Don Pepecuen”,
escoltado por “El Cuñao”,
carismáticos miembros de “Batolitos”
como nuestro ínclito amigo “Don
Ildefonso León Ortega” que con sus
79 años, no sólo sigue siendo
campeón de España de Maratón y Media
Maratón de veteranos, sino que
actualmente se está preparando para
los 5.000 y 1.500 m., presentándose
también a la cita algunos nuevos
fichajes de muy buen ver. Finalizado
el protocolo de saludos, se procedió
al reparto de camisetas
conmemorativas del evento y
posteriormente “Los Batolitos” que
aún no habían tenido tiempo de
contemplar el Peñón de Zaframagón se
acercaron un momento al viaducto,
para disfrutar de la mejor postal
del camino. Mientras tanto algunos
compañeros “Pasos Largos”
aprovecharon para descanar a la
sombra, si bien la mayoría entraron
en el
“Centro de interpretación y
observatorio ornitológico
especializado en buitres” en el que
se ha convertido hoy día la
“Estación de Zaframagón” con
imágenes en directo de varias
pantallas, conectadas a distintas
cámaras móviles instaladas
estratégicamente con sensor de
movimiento que no sólo filman el
vuelo de los buitres mas cercanos,
sino los que se posan cerca de las
mismas, sus nidos e incluso la
aparición de posibles visitantes
ilegales o cazadores furtivos, como
si del edificio central del F.B.I. o
la C.I.A. se tratara. ¡Acojonante
tío, cualquiera se salta la valla
para subir allí arriba!.


Al regreso de “Los
batolitos”, nos pusimos todos juntos
en marcha, dirección “Estación de
Caripe”, para desviarnos a unos 500
m. a la izquierda, dirección sur,
por un empinado camino entre
pinares, hasta el idílico pradito
donde se encuentra la emblemática
“Fuente de la Alberquilla” lugar
elegido para el “Encuentro de
Hermandad Sendérica Batolitos-Pasoslargos
2008” con la parte mas alta del
“Peñón de Zaframagón” como testigo.

Ante la ausencia del
Gran Rafa Flores, nuestro “Gran
Maestro Gandalf”, el carismático
“Pepecuén” se ofreció a ser
rebautizado por nuestro anfitrión
“Don Fernando el Diácono” que con
“el tazón de la alianza” lo nombró
“El Coloso de Zaframagón” ante las
atentas miradas atónitas de “los
batolitos” y “pasos largos” que en
perfecta hermandad almorzaban juntos
en el prado. Tampoco faltó la ya
tradicional poesía de Carlitos,
intercaladas con otras cortas pero
no menos interesantes de algún que
otro paisano batolito y para no ser
menos, Don Fernando “El Diácono”
gran autodidacta como fotógrafo,
informático y poeta improvisado,
entre otras especialidades se sacaba
de su chistera el siguiente verso en
prosa:
En la vida de todo
senderista, hay rutas que pasaran a
la historia y posiblemente a la
eternidad, por lo que simbolizan y
lo que representan. Esta, sin lugar
a dudas será una de ellas.-
Como dice la frase
que incluye últimamente en sus
correos nuestro compañero Juani,
extraída de la película “Gladiator”:
“...¡Si os veis
cabalgando solos por verdes prados,
el rostro bañado por el sol, que no
os cause temor! ¡Estaréis en el
Elisio y ya habréis muerto!
¡Hermanos! ¡¡Lo que hacemos en la
vida tiene su eco en la
eternidad!!...”
Acontecimientos como
los de hoy, deben de tener su eco,
si no en la eternidad, si en el
resto de la sociedad y en las
generaciones venideras, pues en este
mundo en el que vivimos, marcada por
el materialismo y el botellón, que
un grupo de senderistas venidos de
todos los rincones de Andalucía, nos
demos cita, aquí en Zaframagón,
unidos y hermanados, por una afición
común, tan digna, bonita y tan
noble, como es el senderismo, es
algo que a todos nos engrandece y
nos debe de llenar de orgullo.-
Hermanos: ¡Si os
veis caminando entre valientes, el
rostro bañado por el sudor y os
encontráis dentro de un túnel, que
no os cause temor!.
¡ Estaréis en la
Vía Verde!, pero no habréis muerto,
estaréis “reventaos”. -
¡¡ Hermanos!!.- Actos
como el que está teniendo lugar aquí
en el día de hoy, quedará marcado en
nuestros corazones y posiblemente
también tendrá su eco en la
eternidad.-
¡¡VIVAN
LOS BATOLITOS!!
¡¡VIVAN LOS
PASOSLARGOS!!


Tras lo cual, junto
con Rafa Márquez “El Aristóteles de
la Senda”, procedió a la entrega de
regalos, entregando a “Los
Batolitos”, un pequeño ejemplar de
“algarrobo” y “una placa”
conmemorativa del encuentro, que
recogían las manos del recién
bautizado: “Coloso de Zaframagón” ó
lo que es lo mismo el “Gran Pepecuén”
a quien le falló el fabricante del
encargo que tenía previsto
entregarnos para dicho evento,
prometiendo entregarlo en una
próxima ocasión. Pero ¡atención!,
para no ser menos, nos hizo entrega
de una de las obras maestras de la
literatura española del s. XX,
altamente recomendable para todos
los amantes de la naturaleza y
auténtica Biblia de “Los Batolitos”
tal y como él escribió en su
dedicatoria de “El Bosque Animado”,
que decía así:
Este es el libro
sagrado de “Los Batolitos”, las
vivencias que en él se narran son
palabra de naturaleza. Hacemos
entrega de este ejemplar, para
perpetuar con su símbolo, la
hermandad surgida desde el mismo
“Pilar de Tolox” con el “zorro de
Tolox” como testigo, el 6 de marzo
de 2004, ¡bendito día!.
Desde nuestro
reconocimiento y admiración a
nuestro Hermano Mayor “Asociación
Pasos Largos” en la encomiable labor
a favor de la defensa, conocimiento
y divulgación de los valores
arqueológicos, paisajísticos, medio
ambientales, la historia, geografía
y naturaleza.
Gracias por
enseñarnos tanto a tantos.
En el Peñón de
Zaframagón
Grupo Senderista El
Batolitos
03 de mayo de 2008

Como tuve la gran
suerte de que me lo regalara en su
día, puedo recomendaros sin temor a
equivocarme que os hagáis con este
maravilloso libro, inspirado en mi
amada Galicia. Las páginas de “El
Bosque Animado” guardan vivencias,
leyendas, descripciones y
reflexiones tan bellas como ésta:
“Los árboles tienen
sus luchas. Pero entre todos los
seres vivos del bosque son los mas
pacíficos, los mas bondadosos, los
que poseen un alma mas sencilla e
ingenua. Conviene saber que carecen
absolutamente de vanidad. Nacen en
cualquier parte e ignoran que sólo
por el hecho de crecer allí, aquel
lugar queda embellecido. No se
aburren nunca porque no miran a la
tierra, sino al cielo, y el cielo
cambia tanto, según las horas y
según las nubes, que jamás es igual
así mismo. Cuando los hombres buscan
la diversidad viajan. Los árboles
satisfacen ese afán sin moverse. Es
la diversidad la que se aviene a
pasar incesantemente sobre sus
copas.
Ellos son también la
diversidad. Como quieran que se
agrupen, siempre forman un conjunto
armonioso, y hasta los que nacen
aislados en la campiña ó sobre los
cerros parecen tener una profunda
significación que emociona el
espíritu. Si los troncos son rectos,
impresiona su esbeltez, si torcidos
y atormentados, no deja de haber en
ellos una sugerida belleza, algo que
los humaniza ante nuestros ojos…
Y en ambiente de
fraternal hermandad nos despedíamos
con prolongada pereza: “Batolitos”
de vuelta a “La Estación de Caripe”
y “Pasos Largos” a la “Estación de
Navalagrulla” con el Peñón de
Zaframagón como testigo y son las
inconfundibles siluetas de la Sierra
del cerril y Peñón de Algámitas en
lontananza.
Crónica y fotos: Juan
Ignacio Amador