Episodio 1, Bienvenidos a Cambil:
No encuentro
palabras para expresar cómo me
cautivaste cuando te conocí. Al
final del viaje, cuando me
encontré ante ti, no sabía si eras
el escenario de un sueño o la
realidad que me envolvía. Cuan
grande es la ignorancia de la
plebe que alardea de haber viajado
al Caribe, sin antes conocer las
grandes maravillas que atesora su
tierra, nuestra tierra. Y que
grata la sorpresa del viajero al
descubrir, cuántas maravillas nos
quedan aún por conocer dentro de
nuestra propia tierra.
Tiene la provincia
de Jaén grandes pueblos rebosantes
de historia y tradición como
Úbeda, Baeza, Linares, Andujar,
Bailén, además de su capital. Sin
embargo, muchos mas aún son los
pueblos que le quedan al viajero
por descubrir en esta
interesantísima provincia que
además de ser la mayor productora
del mundo en aceite de oliva,
podría competir con la mejor en
arte, en historia, en gastronomía,
en fiestas populares y en parajes
naturales de extraordinaria
belleza. Todos estos y algunos mas
son los alicientes que ofrece al
visitante el pueblo de Cambil,
situado en a 780 m. sobre el nivel
del mar, ubicado en la falda
suroeste de “Parque Natural de
Sierra Mágina” de donde proceden
los tres arroyos que se unen en
Cambil, para formar el río
Guadalbullón, que atraviesa todo
el pueblo como si de una “pequeña
Venecia” se tratara y que no es
otro que el mismo que nos acompaña
en paralelo por la autovía N-323
desde la “Salida de Cambil” hasta
Jaén capital y continúa
acompañándonos 40 km mas allá,
dirección norte, paralelo a la
autovía , siempre a nuestra
derecha, hasta desembocar en el
Guadalquivir, a la altura del
“Embalse de Mengíbar”.
Otro
de los elementos que enamora al
visitante a primera vista son sus
imponentes tajos a cuyos pies se
encuentran sus encaladas casitas
en perfecta armonía con el bello
paisaje que lo rodea. Sobre los
dos tajos mas altos se encontraban
ubicadas las dos fortalezas
musulmanas a modo de inexpugnables
“nidos de águilas”. Las fortalezas
de “Qanbil y Alhabar”.
Al
parecer lo que hoy conocemos como
Cambil, estaba dividido en sus
orígenes en estas dos pequeñas
fortalezas, separadas por el río y
complementadas con algún refuerzo.
Aunque de aquella época tan sólo
nos han quedado sus ruinas, sus
dos fortalezas permanecerán
inmortalizadas para siempre con
sus dos torres luciendo orgullosas
en el escudo heráldico de la
ciudad.
Una de
las cosas que mas me sorprendió de
Cambil fue ver a tantos niños
jugando por las calles de esta
localidad que cuenta con 3.308
“cambileños” según el último censo
de población realizado en 2006.
Así como la plaza del pueblo donde
además del Ayuntamiento, se
encuentra una sobria iglesia en
piedra que mas recuerda al estilo
románico que al típico barroco ó
mudéjar andaluz. También nos
llamará la atención un
impresionante árbol, cuyo tronco
puede superar fácilmente los 5 m.
de diámetro y como pequeña
curiosidad, al otro lado de la
plaza, existe un muro de piedra
donde nos encontramos con dos
mosaicos: en uno de ellos nos
encontramos con todos los pueblos
que se encuentran alrededor de
Sierra Mágina y en el otro la
misma localidad de Cambil y su
entorno. La estratégica
iluminación artística proyectada
sobre la iglesia, así como sobre
sus tres almazaras y los tajos que
presiden este precioso pueblo, nos
hacen sentirnos en un escenario
digno del mas hermoso portal de
Belén.
Respecto a
su historia, aunque los
testimonios arqueológicos mas
antiguos, encontrados dentro de su
término municipal, concretamente
en el “Túnel de Santa Lucía”
(N-323 Granada-Jaén) datan de la
Edad de Bronce (II milenio a. C.),
además de sarcófagos y columnas
romanas en la aldea de Arbuniel.
Hay que remontarse al s. XII, para
encontrarnos con el primer
documento escrito de la localidad
de “Qanbil” bajo dominación
musulmana.
En 1315 el
infante don Pedro, tío de Alfonso
XI arrebata y ocupa los castillos
de Cambil y Alhabar a los
musulmanes. A partir de este
momento aparecerán frecuentemente
citadas en el contexto de las
luchas fronterizas entre el reino
nazarí y Castilla. En 1365 vuelve
a ser conquistada por los
musulmanes y tras varios ataques
esporádicos, fue definitivamente
conquistada en 1485 por los Reyes
Católicos.
La conquista de estos dos estratégicos baluartes militares no fue
empresa fácil, pues se hizo
necesario el cerco formado por un
ejército de 6.000 hombres
provenientes de Jaén y en el que
se empleo, por primera vez en la
península, la artillería de forma
masiva. La conquista de estos dos
castillos, Cambil y Alhabar,
dejaba expedito el camino hacia
Granada.
Los Reyes Católicos en agradecimiento a los vecinos de Jaén por su
participación en la conquista,
determinaron que la aldea de
Cambil pasase a formar parte de la
administración del Concejo de
Jaén. Situación que se prolongó
hasta el 19 de abril de 1558,
fecha en la que Felipe II emancipa
a Cambil de la tutela
administrativa de Jaén.
Para corroborar la buena fama que
tienen los cambileños de gente
educada y respetuosa con el
forastero, tuvimos la suerte de
encontramos con unos magníficos
anfitriones en la familia
propietaria del “Café-bar Monzó”
donde disfrutamos de una suculenta
cena todos los compañeros de
aventura que allí nos dimos cita
la noche antes de subir al Pico
Mágina, techo de Jaén y episodio
7, de nuestro programa “Los 8
techos provinciales de Andalucía”.
Frente a suculentos y humeantes
platos caseros estábamos sentados
a la mesa: Reinaldo “El Senescal
de la Bahía” junto a Manuela “La
Dama de Hierro” desde Rota, Cádiz,
que fueron los primeros en llegar,
después de haber pasado toda la
mañana en la zona norte del Parque
Natural de Sierra Mágina para
coronar el emblemático “Pico
Aznaitín” donde les cayó una
granizada que no olvidarán jamás.
Directamente desde la Feria de
Abril, sin a penas haber dormido
nada en las últimas 48 horas: “El
Indomable Jaime”, Magda “La
Pimentonera de Águila”, “Serpa
Carmona”, Francisco Javier “El
Huevo” y Fran “El Zorro” y para
completar el grupo de comensales,
desde distintos puntos de la
provincia de Málaga: “La Dulce
Celia”, “Darío el Magnífico”, “La
Rosa de Casarabonela”, Fernando y
Ana “Los Duques de Juanar”, Sean
“El Canadiense Errante”, Ruth “La
Ninfa del Pisuerga” y Juani
“Comandante Preston” que
disfrutamos de una cena histórica
por unos 12 €, después de una
doble ración de bebidas. Alguno se
tomó hasta dos postres, incluyendo
un “bombón almendrado” que tuvo
unos sonoros efectos secundarios
que retumbaron camino del “Hostal
Monzó” como si se tratara de la
famosa “Tamborá de Cambil”. Pero
antes de salir del “Café-bar Monzó”
que curiosamente hace las veces de
recepción del hostal que lleva el
mismo nombre varios miembros del
grupo se tomaron varios
“pelotazos” de a 2,50 € el cubata
de “Ron Brugal” (sin garrafón), y
otras bebidas potentes que
tuvieron su continuación en el
cercano “Pub Zipi-Zape” donde
hicimos escala antes de disfrutar
de un magnífico descanso en el
hostal, donde curiosamente el
huésped tiene a su disposición,
una magnífica enciclopedia sobre
la provincia de Jaén, que me
sirvió como lectura de cama,
escogiendo el capítulo de Cambil
para conocer un poquito mas del
lugar donde nos encontrábamos.
Disfrutando a la mañana siguiente
de un buen desayuno en el mismo
lugar donde habíamos cenado la
noche anterior y a donde fueron
llegando puntualmente todos los
compañeros que a la postre
completarían el grupo de esta
interesante expedición para subir
al “Pico Mágina” y que tuvo como
punto de encuentro la localidad de
Cambil, de la que prácticamente
quedamos enamorados todos los que
allí habíamos llegado.
Episodio 2, La
importancia del GPS en terrenos
desconocidos:
Salíamos de Cambil con la
convicción de que encontraríamos
fácilmente el acceso al carril por
el que nos adentraríamos en Sierra
Mágina desde el sur. A penas
acabábamos de sobrepasar los
primeros 5 km (dirección Huelma),
cuando llegamos a un pequeño tramo
de antigua carretera que salía a
la derecha para volver a unirse a
la principal unos 60 m. mas allá.
El lugar coincidía con el punto
por donde teóricamente se accede a
Sierra Mágina desde el sur, pero
el único acceso que veíamos desde
allí era un precario carril, muy
estrechito que se adentraba por un
olivar tras una fuerte pendiente
sin ningún tipo de señalización.
Acostumbrados a los grandes
paneles ó cartelones de “Parques
Naturales”, nadie imaginó a
primera vista que aquel fuera el
camino bueno, hasta que el ya
famoso GPS de Reinaldo “El
Senescal de la Bahía” dictó
sentencia, confirmándonos que ese
era el camino. Tras 4 km. llegamos
a la antigua fortaleza musulmana
de “El Castillo de Mata Begid”
(1.113 m.) desde donde algunos
compañeros, ansiosos ya por
empezar, pensaron que ya podíamos
echarnos a andar.

Sin embargo, tras
una rápida verificación en la que
comprobamos que aún faltaban, como
mínimo 5 km. para llegar al
teórico punto de partida situado
en el “Cortijo de los Prados”, que
según la guía que teníamos como
referencia venía indicado en el
mapa con una casa dibujada,
quedando a mano izquierda del
carril. Cuando pasamos a la altura
de los 1.380 m. donde en teoría
debía encontrarse dicho cortijo,
sólo nos encontramos una alberca,
sin el mas mínimo indicio de
cualquier edificación ó ruinas que
nos sirviera como referencia, como
tampoco ninguna senda o
señalización a la derecha que nos
pudiera servir como referencia
para empezar a subir a la zona
alta de la sierra, que ya
llevábamos en todo momento a
nuestra derecha (este). De hecho,
tal y como nos señalaba nuestro
mapa, ya estábamos justo a la
altura de la tremenda mole
piramidal de “Peña Jaén”. No
obstante, continuamos
decididamente, sin prisas pero sin
pausas carril arriba hasta que
llegando a los 1.500 m. de
altitud, decidimos aparcar junto a
un pequeño prado donde los coches
pudieran dar la vuelta ó bien
estacionar allí definitivamente.
Por deducción lógica estaba claro
que ya nos habíamos dejado atrás
el teórico punto de partida
ubicado en lo que un día fue el
“Cortijo de los Prados”. Sin
embargo, a pesar de que los 28
miembros de esta salida nos
encontrábamos en “territorio
comanche” (zona desconocida), una
cosa estaba clara, el carril donde
nos encontrábamos formaba parte
del camino de vuelta. Así que tras
reunión de urgencia del “Comité de
Sabios” y tratándose de una ruta
circular, ¡¿qué mas daba hacerla
en sentido contrario al que
habíamos previsto en un
principio!?. (Como dijo el “Serpa
Carmona”: “¡Propiedad Conmutativa
total!”).
Tras una inicial
rectificación, nos pusimos a
caminar, dirección nordeste con la
colosal pirámide de “Pico Jaén” a
nuestra derecha, no tardó en
avisarnos “El Senescal de la
Bahía” de que pronto nos
encontraríamos con otra pista, por
la falda de la sierra, pero a
mayor altura de donde habíamos
empezado. Definitivamente, ya
estábamos en el buen camino, sin
embargo, no se veía el menor
indicio de una senda o panel
informativo, no sabemos si por
tratarse de un área de reserva
(cuyo salvoconducto ya teníamos) ó
por ser un Parque Natural recién
homologado y estar aún muy virgen,
pero el caso es que de momento, no
veíamos el mas mínimo resquicio
medianamente transitable para
poder acceder a la zona alta de la
sierra.

El primer hito
destacable del camino fue un pilar
para el ganado bovino con el que
nos encontramos, justo antes de
llegar al mencionado carril, por
el que posteriormente llegaríamos
a una preciosa pradera, cuyo manto
verde contrastaba con el gris y
blanco de las tremendas moles
calizas que nos rodeaban. Ya que
todavía no habíamos hecho la
tradicional foto de grupo al
comienzo de la ruta, escogimos
este precioso lugar para hacer la
primera foto de grupo,
aprovechando el primer
reagrupamiento. Y por el tapiz de
aquella magnífica pradera
continuamos caminando dirección
nordeste con las grandes moles de
Sierra Mágina siempre a nuestra
derecha. Entre los grandes
nubarrones que poco a poco iban
oscureciendo el cielo de aquella
mañana que había amanecido
despejada y la grandiosidad del
escenario que nos rodeaba y
caminando sobre aquella hierva tan
verde, sólo hubiera faltado el
sonido de una gaita para pensar
que estábamos en Escocia,
caminando por los “Highlands”,
como en el comienzo de la película
“Los Inmortales”

Episodio 3, La
“Senda Anopea” (1)
Continuando por el
carril, parcialmente cubierto de
hierva y en las proximidades de
“Puerto Mágina” no tardamos en
encontrarnos a dos “homo
sendericus” que parecían conocer
el terreno, a los que obviamente
le preguntamos por la vía de
acceso mas cercana para llegar a
la zona alta de la sierra, que
hasta ese momento, llevábamos
paralela a nosotros. Al indicarnos
un acceso algo lejano al lugar
donde nos encontrábamos,
seguramente el que llega
directamente al “Refugio
Miramundos”, le preguntábamos si
tenían alguna referencia para
llegar arriba desde la cañada
donde nos encontrábamos a lo que
contestaron, que jamás nadie había
subido por allí. Pero no sabían
con quienes estaban hablando y ya
que al parecer no había ni una
sola baliza indicativa en toda la
sierra “¿por qué no abrir una
nueva vía?”.

Poco a poco las
“unidades de élite” fueron tomando
posiciones en la cabeza del grupo
mientras el resto del pelotón
avanzaba a buen ritmo, aunque con
“el chicle” estirándose cada vez
mas, atrás quedaban las verdes
praderas y conforme íbamos ganando
altura el terreno se volvía mas y
mas pedregoso, con algunos
pequeños espacios de tierra entre
bloque y bloque de roca caliza y
así llegamos a reagruparnos una
vez superado el primer collado.

Sin embargo, nada
mas llegar la cola del grupo, a
penas se le dieron unos segundos
de respiro y otra vez estábamos en
marcha con lo cual las diferencias
hasta el siguiente collado se
hicieron mas grandes, quedándonos
algún que otro compañero de puente
para animar a los que iban en la
cola del grupo subiendo como
podían por las rampas cada vez mas
empinadas, con la única referencia
de la estela que habían dejado los
compañeros de adelante guiados por
su instinto montañeros y
difuminados tramos de senda de
cabras. Y poco a poco fueron
llegando: Encarni “La Corresponsal
de la Bota Viajera”, Magda “La
Pimentonera de Águila”, en pleno
proceso gripal y sorprendentemente
un Carlos Tapia “El Aprendiz de
Mago” muy por debajo de su
habitual estado de forma en la
primera parte de aquella jornada.
Reagrupándonos poco después con
todo el grupo en la siguiente
cornisa. Aquí sí hubo tiempo para
un “kit-kat” y algo mas.

Con renovadas
energías, nos volvimos a poner en
marcha y aunque la fuerte
pendiente no daba tregua, al mismo
tiempo nos animaba bastante el
comprobar por los altímetros, como
íbamos ganando altura con rapidez.
Ahora sí que, aunque en fila
india, avanzábamos mucho mas
unidos con la gratificante
sensación que siempre se tiene al
comprobar la altura que ya llevas
conquistada cada vez que te tomas
un respiro para girarte y mirar
abajo. Antes de darnos cuenta
llegamos al collado, un precioso
paso encajonado entre dos pequeñas
paredes, donde nos encontramos dos
grandes manchas de nieves que el
“Aprendiz de Mago” aprovecho para
sacar varias fotos a ras de suelo
tal como iban subiendo los
compañeros, llegando así, casi sin
darnos cuenta, a la crestería.
(1) Sensa Anopea:
Senda secreta (tan sólo conocida
por los espartanos y focidios) que
comunicaba el paso de las
Termópilas con las proximidades
del Campamento que ocupaba el
tremendo ejército persa de Jerjes.
Una vez que un traidor de entre
los griegos, comunicó la
existencia de esta senda al
mismísimo “Rey Jerjes”, este
ordeno a su cuerpo de élite
conocido como “los inmortales” que
avanzaran por esta senda hasta
llegar a la retaguardia de los
espartanos y aniquilarlos,
atenazándalos entre ellos y el
único frente hasta entonces
existente que ya llevaba dos días
abierto. Resultando “el
descubrimiento” de esta senda,
definitivo para la victoria de los
persas.
Episodio 4, Por
la Crestería de Sierra Mágina
Nada mas dejar
atrás el collado anteriormente
mencionado, después de haber
superado las fuertes pendientes
rocosas que habían quedado atrás,
llegábamos a un tramo de
crestería, que se nos presentó
como una zona muy dócil, salpicada
de pequeños picachos todos de
similar altura y comunicados entre
sí por pequeños circos colonizados
en gran medida por el reino de la
“planta tapizante”, donde
destacaban algunas manchas de
nieve a modo de islas. Mientras
iba llegando la cola del grupo, la
avanzadilla encabezada por “Dario
el Magnífico” aprovechó para
coronar el primer pico destacable
de las proximidades, llegando el
primero a todas las cumbres en
aquella jornada. Encima de la
pequeña pirámide pudimos
distinguir al “Indomable Jaime”,
“El Canadiense Errante”, “El
Huevo”, “El Zorro”, “El Serpa
Carmona”, Miguel “El Hombre que
sabía demasiado”, Ruth “La Ninfa
del Pisuerga” y el mismísimo “Mago
Gandalf” que minutos mas tarde se
llevaría una grata sorpresa al
comprobar el magnífico estado de
conservación de uno de los neveros
que nos encontramos por allí.

Sin
embargo, ese primer pico, suponía
un pequeño desvío a nuestra
izquierda, es decir dirección
nordeste, cuando en realidad,
según el mapa que llevábamos y el
fantástico GPS del “Senescal de la
Bahía” nos recordaban que
precisamente había que desviarse
hacia la derecha, siguiendo la
dirección “suroeste”, siguiendo en
todo momento la cresta, por donde
fuimos coronando, cada pequeño
picacho que sobresalía a la voz de
“un, dos, tres por mí y por todos
mis compañeros”, sin tener la
certeza de cual era el mas alto,
ya que íbamos caminando alrededor
de los 2.100 m. con mínimas
diferencias entre un pico y el
siguiente, hasta que llegamos al
“Pico Mágina” (2.164 m.) que
pudimos reconocer gracias a su
punto geodésico y la altitud
exacta que marcaban altímetros y
GPS. Allí nos hacíamos la foto de
rigor todos los compañeros de esta
expedición, con la bandera de
Andalucía, como emblema
representativo de nuestro programa
“Los 8 techos provinciales de
Andalucía”, (celebrando así
nuestra conquista del techo de
Jaén, nuestro séptimo cielo
provincial).

En
circunstancias normales hubiéramos
escogido el “Pico Mágina” para el
almuerzo montañero, pero los
amenazantes nubarrones que se
dirigían directamente hacia
nosotros, nos hicieron proseguir
por la crestería, dirección
suroeste, para alcanzar la segunda
gran cumbre que teníamos prevista
coronar “Peña Jaén” (2.147 m.): la
imponente pirámide que tan
poderosamente nos había llamado la
atención a todos al comienzo de la
ruta, a la que llegamos, después
de rodear una especie de ciclópeo
anfiteatro formadas por grandes
bloques calizos, ubicado en su
ante cumbre por la cara este, que
nos sirvió de plataforma para
poder coronar tan formidable
pirámide. Mientras la mayor parte
del grupo, empezaba a escoger su
lugar para descansar y devorar sus
viandas, los “Duques de Juanar”
estuvieron atentos al quite,
haciendo de puente para evitar que
“La Dulce Celia” se perdiera
cuando ys estaba a punto de tomar
una senda equivocada. Tras esta
pequeña anécdota, disfrutamos de
un gratificante almuerzo con las
cumbres mas altas de “Los
Cárceles” frente a nosotros, una
“Sierra Paralela” a Sierra Mágina,
sobre la que destacaba desde
nuestra posición el “Cerro Almadén”
(2.082 m.) coronado por varias
antenas repetidoras. Tras el
copioso almuerzo,”Don Fernando el
Diácono ” aprovechó para rezar una
oración al pie de la cruz que se
encontraba en la cumbrere y
seguidamente “El Maestro Gandalf
de la Serranía” tuvo a bien
representar una escena de “la
Pasión” mas cercana a “La Fura del
Baus” que a lo puramente
convencional, ante la atenta
mirada de todos los presentes
(menos mal que atrás quedaron los
tiempos de la Inquisición y del
padre Torquemada).

Episodio 5,
Descenso por el “Collado de los
Cuatro Aguaderos”
Mientras abandonábamos la cumbre
de “Peña Jaén”, el “Serpa Carmona”
me confirma que lo están esperando
en “La Antilla” (Huelva) para
cenar, al igual que al “Huevo” y
al “Zorro” en una caseta de Feria
horas mas tarde en Sevilla, por lo
que comienzan a realizar su
particular slalom gigante (pero
sin llegar a despedirse del resto
del grupo, en la creencia de que
todos llegaríamos juntos).
Adelantando por sus prisas y las
de sus compañeros a la mayor parte
del grupo, sin llegar a alcanzar
la impresionante cabalgada a tumba
abierta del “Mago Gandalf” y el
“Canadiense Errante” auténticos
especialistas en los descensos
gigantes.

Mientras tanto, el grupo comenzaba
rodeando el “anfiteatro”
anteriormente mencionado por su
cara opuesta, hasta que los de
alante encontraron la zona mas
asequible para iniciar el
descenso, por la cara suroeste,
donde en teoría estaba previsto
haber realizado la subida. Poco a
poco el pelotón se fue dividiendo
en subgrupos, mientras que a los
asiduos del vagón de cola, que
descendíamos con mas pena que
gloria, se nos unieron
generosamente, compañeros tan
intrépidos como: “La Dalia Negra”,
“El Indomable Jaime”, “El Elfo de
la Malagueta”, “El Caimán de
Puentegenil”, “Los Duques de
Juanar” y Encarni, “la
corresponsal de la Bota Viajera”.
Había algunos tramos muy
comprometidos donde cada paso era
un dilema, un pequeño desafío,
hasta el punto que siempre, donde
uno menos se lo espera: “La Dulce
Celia” protagonizaba una
espectacular caída, de varios
metros ladera abajo, que de no ser
por estar ya muy cerca del final
del tramo calizo, podría haber
provocado un alud de piedras con
ella misma incluida, de hecho las
gafas casi le salen volando.
Simultáneamente, un centenar de
metros mas abajo, se pegaba un
culazo “La Corsaria de Levante”
que a vista de pájaro parecía
haber creado un improvisado
helipuerto, tal fue la caída, que
se le rompió el pantalón y lo que
no era el pantalón, dejándole
media nalga al aire, según nos
cuenta “La Ninfa del Pisuerga” que
la acompañaba en el trance.
Amarrándose a la cintura la
chaqueta negra que llevaba para
ocultar pudorosamente sus lindas
carnes.

Recuperados del susto, y tras
haber socorrido a nuestras
compañeras como mejor pudimos,
finalizaba el tramo mas duro del
descenso correspondiente a la
zona caliza para iniciar otro mas
suave por una especie de pradera
inclinada a media loma, que mas
nos recordaba a un ecosistema de
sabana propio del Serengueti que a
la misma “Sierra Mágina” fue
precisamente por allí donde vimos
un nutrido grupo de cabras
montesas, que “La Rosa de
Casarabonela” enumeró en
veinticinco, recreándonos en tan
bella estampa mientras subían a
gran velocidad y con total
facilidad por donde minutos antes
habíamos bajado con el “freno de
mano” puesto.

Finalizado este tramo de suave
pendiente, llegamos a una cornisa
rocosa, donde habíamos perdido el
contacto visual con los compañeros
que iban por delante, sin embargo,
acertamos al escoger la opción “A”
(a la izquierda), por donde
rápidamente llegamos al “Collado
de los Cuatro Aguaderos” desde
donde por primera vez en casi toda
la ruta comenzábamos a caminar por
una senda propiamente dicha, por
la cual llegamos a una preciosa
zona de encinar con magníficos
ejemplares, donde ya nos estaba
esperando la mayor parte del
grupo, caminando ya todos juntos
ladera abajo sobre el agradable
tapete verde de hierba fresca
entre enormes encinas e
inverosímiles roquedos, llegando
al carril donde ya nos esperaban
los coches. Despidiéndonos en el
“campamento uno” situado junto a
las ruinas del “Castillo de Mata
Megid” del resto de compañeros que
por una u otra razón ya no podían
alargar mas la jornada para
acompañarnos a la última visita
prevista en nuestro programa.
Episodio 6,
“Las Caras de Bélmez”
Aprovechando lo cerca que
estábamos de “Bélmez de la
Moraleda” y la afición de algunos
compañeros al mundo de la
parapsicología, no dudamos en
incluir la correspondiente visita
a “la Misteriosa Casa de María”
dentro de nuestro programa, con lo
cual, una vez de vuelta en la
carretera, nos dirigimos hasta
“Huelma” (dirección este) y desde
allí tomar dirección norte para
llegar hasta “Bélmez de la
Moraleda” disfrutando de un sol
que volvía a salir con toda su
intensidad, brillando sobre el mar
amarillo de jaramagos, salpicado
de rojas amapolas que se mecían
con el viento al igual que los
olivares que nos encontramos a lo
largo de todo el trayecto.
Destacando también nuevas e
impresionantes perspectivas de la
zona oriental de “Sierra Mágina”
que aún no conocemos.

Una
vez en “Belmez de la Moraleda”
basta con aparcar en la plaza del
pueblo o sus proximidades, y al
situarnos frente a la iglesia,
subir por la estrecha calle que
tenemos a la izquierda por donde
rápidamente llegamos a la “Casa de
María”, frente a la puerta nos
estaba esperando amablemente uno
de los dos hermanos de la difunta
María que se encontraban en la
casa. Tras una breve charla con
tan enigmático personaje, nos
pidió que entrásemos en dos grupos
ya que éramos catorce y lo que son
las caras se encuentran justo a la
entrada y en una salita contigua.
En el primer grupo entraron “El
Hombre que sabía demasiado” y “La
Reportera de Chef Chapen” (ambos
estrechos colaboradores de Iker
Jiménez), además de “Darío el
Magnífico”, “La Rosa de
Casarabonela”, Encarni, Laly “La
Corsaria de levante” y Angus “La
Dalia Negra”. Y en el siguiente
grupo: “El Indomable Jaime”,
Fernando “Duque de Juanar”, “La
Dulce Celia”, Juan Antonio “El
Elfo de la Malagueta”, Magda “La
Pimentonera de Águila” y un
servidor, al que le sorprendió la
nitidez con la que se pueden
apreciar tres de las cuatro
imágenes visibles en la actualidad
a pesar de que según nos
comentaban Miguel y Patri, desde
que falleciera la propietaria hace
unos años, las caras parecen estar
sufriendo un proceso irreversible
de desaparición.
Aunque son mayoría las personas
que no le dan importancia o
piensan que es una tomadura de
pelo todo esto. Desde mi modesto
punto de vista, como bien nos
recordaba Patricia en un e-mail
enviado en los días previos a esta
ruta, creo que se trata e un
fenómeno único en España y
posiblemente en todo el mundo, si
no fuera así no se hubieran tomado
la molestia de venir a este remoto
pueblecito, los mayores
especialistas de todo el mundo,
dedicándole muchas horas de
investigación a este fenómeno aún
por desvelar. Al quedarme sólo en
la salita con uno de los abuelitos
que tenía puesta en la tele una
película de “Cine de Barrio”, con
una pequeña bandejita donde los
grupos anteriores habían
depositado su “voluntad”. Le
pregunté si se podían fotografiar
las caras y me dijo que no se
debía, pero al sacar un billetillo
de 5 €, dijo:¡bueno, hombre por un
par de fotillos no va a pasar
nada!. Así que aproveché la
coyuntura disparando a discreción,
consiguiendo unos resultados
medianamente aceptables, dada la
poca luz que había y teniendo en
cuenta que era inútil el uso del
flash por el efecto rebote en
paredes y suelos.
Como
bien diría nuestra amiga “Angus”
el punto y final lo pusimos con
una copa en un “Disco-Pub” que
prácticamente llenamos al entrar
todos los compañeros, para
sorpresa del chaval que atendía la
barra y que tenía una música lo
suficientemente animada como para
que “El Elfo de la Malagueta” y
“La Corsaria de Levante” nos
dieran una auténtica exhibición de
baile, preludio de la ruta
nocturna que va a preparar nuestra
amiga “Laly” próximamente. También
se jugaron dos emocionantísimas
partidas de futbolín, por un lado
Juani y Jaime defendiendo los
colores del Sevilla F.C. y por
otro lado Miguel y Juan Antonio
defendiendo los clores del F.C.
Barcelona, quedando la cosa en
tablas: 4-3 y 3-4 donde habría que
destacar la maestría de Juan
Antonio en la delantera ,con un
final de infarto inmortalizado por
“Angus”.
Crónica y fotos:
Juan Ignacio Amador
Fotos: Juani,
Rafaflo, Manuela, Juan Antonio y
Ana
Dos días mas tarde,
nuestra compañera Celia escribía
lo siguiente en el Libro de
Visitas de
www.pasoslargos.com
Juani no exagera en
nada lo que escribe sobre Cambil.
La gente de Cambil, en especial
los dueños del Hotel y Bar Monzó,
Sr. José Lopez y señora que nos
atendieron con toda amabilidad,
cariño y paciencia con tantos que
eramos en la primera noche.
A nosotros que nos hemos quedado
otro dia mas para completar el
"tour" de La Sierra de Mágina;
Magda, Jaime, Dario y yo nos a
REGALADO un litro de aceite
ecológico de producción local. Nos
dejo a todos emocionados.
Extraordinário también el paisaje
de los olivares plantados en
aquellos montes que a mi me
parecieron como colchas de encajes
verdes extendidas sobre la sierra.
Tuvimos el placer de subir al
Mágina todavía agreste, poco
explorado y menos pateado.
Nosotros cuatro seguimos el
domingo
Nosotros: Magda, Jaime, Dario y yo
seguimos nuestra visita el domingo
29 de abril, por la carretera
Guadix -Ubeda hasta la zona de
Bedmar y Santuario de Cuadros,
cara norte de Sierra Mágina,
donde hicimos una hermosa ruta por
el río Cuadros, pinos y olivares
para terminar en la zona
recreativa y desde allí
despedirnos encantados con un
inesperado y maravilloso
escenario.
¡Jaén, Paraíso Interior!....y yo
añadiría por mi cuenta: Altamente
recomendado.
Saludos
Celia