|
Salidas de "El Grupo" -
Temporada 2004-2005 |
|
Tradicional
subida nocturna a la cumbre del Torrecilla´2005 Fecha: 19 de junio de 2005 |
||||||||
|
Ramón decidió que si había que subir se subía, pero le invadió la duda de que subir por subir... Casi en la cima, alcanzamos a Diego y su grupo. Ya eran las 06:15h y clareaba el día. Mientras nos acoplábamos para tomar un café calentito esperando la salida del sol, se escuchó una voz aguardientera gritar “¡¿Dónde está mi Elenita?!”, era Francis que había pasado allí la noche con Jesús Olvera, porque venían de hacer el río Padrón y decidieron darnos la sorpresa. También nos encontramos en la cima a Juanjo con dos hijas: otros valientes que pasaron allí la noche. Total, que allí reinaba el cachondeo y no la paz precisamente. La vista era espectacular, el frío también. Esperábamos la salida del sol observando el maravilloso cielo enrojecido, y abrigados hasta los ojos. A las 06:35h aproximadamente asomó el esperado astro rey, y fue dejándose ver haciendo que todos en silencio contempláramos ese precioso amanecer. Fue genial. Por supuesto que mereció la pena la subida. Tras hacernos las fotos de rigor y tomar el tentenpié, comenzamos el descenso sobre las 07:15 h. La bajada se realizó en distintos grupos, en función de la prisa que llevaba cada uno. Reunidos todos en el Pilar de Tolox desayunamos para reponer fuerzas y a partir de ahí la coordinadora se desentendió de la gente que no se fue con ella, no sin antes advertirles que no se hacía responsable de aquellos que decidieron irse por su cuenta y riesgo, de nuevo haciendo uso de su palpable autoridad. Actitud bien recibida, por otra parte, ya que cualquiera se creía con más conocimiento de la zona que la coordinadora novata. Total, decidimos tomar el camino que discurre por la Cañada de las Ánimas después de desviarnos en varias ocasiones para ver las simas Honda, GESM, del Tejo, entre otras cosas, mariposas... Disfrutando de la bajada integrados en pleno pinsapar y volviendo a encontrarnos la orquídea Cephalanthera rubra en flor y a disfrutar de los paisajes, recibimos la llamada de nuestro querido Presi, preocupado por nosotros y ordenando los deberes de rigor, como esta crónica que ahora tenéis el placer de leer. Sobre las 12:30 h llegamos a Quejigales donde habíamos dejado los coches; nos reunimos unos pocos compañeros que aún quedaban por allí y al bajar, pasadas Las Navas de San Luis, nos encontramos a Carlos y Maite a un lado del carril... por qué... al acercarnos y parar vimos la triste realidad: Carlos, como hombre que es, había pinchado dos ruedas, no una ni ninguna sino dos y bien reventadas, ¡¡¡entonces, salió la frase del día: “si no has visto la piedra ¿cómo vas a ver el matagallo?”... En fin, habría que preguntarle a Francis cómo se le ocurrió esa genial frase, de dónde venía, con quién había estado durante muchas horas de sol el día anterior, qué había hecho con el susodicho, quién era el susodicho... quizá Jesús...en fin, las experiencias vividas le llevaron a exclamar tan lúcida frase ¿qué le vamos a hacer! Todos volvimos sanos y salvos y para mediodía estábamos en casa. Hasta aquí la crónica (o el intento de). “La coordinadora agradece a todos la participación en dicha excursión y, sobre todo, la ayuda de los colaboradores que conocían la zona para no dejarla en mal lugar y evitar así su expulsión de Pasoslargos por inepta, una magnífica asociación donde ha descubierto a gente estupenda”
|
||||||||
|
Tradicional
subida nocturna a la cumbre del Torrecilla´2005 Fecha: 19 de junio de 2005 |
||||||||
|
Parque Natural Sierra de Las Nieves Por Juan Ignacio Amador
Estos son algunos de los recuerdos más intensos de aquellas horas que tuvimos la fortuna de compartir y que guardaremos en nuestra memoria tanto como podamos: Empezamos a andar sobre las 2 de la madrugada, ascendemos por la Cañada del Cuerno con la luna y las estrellas apareciendo de vez en cuando entre torturados pinsapos y a las 4 dejamos atrás el Puerto de los Pilones, desde donde ya se divisa a lo lejos nuestra meta.
Pasado el nevero de Tolox,
sobre las 4:30 de la mañana, nos
encontramos con Juan José (curiosamente
nos habíamos conocido, días antes, en la
cena de fin de temporada), cargado con un
mochilón enorme y guiando pacientemente a
sus dos hijas de 7 y 9 años por las
estrecha senda. En la cumbre los volví a
ver, las niñas estaban muy contentas,
disfrutaban del momento, habían subido más
de setecientos metros en plena noche como
si tal cosa, ¡eso si que es dar pasos
firmes, Juan José, dejarán huella, no te
quepa duda! Casi llegando a la cumbre veo que se aproxima, medio andando medio volando, una figura que se nos antoja familiar. Al acercarse, leemos en sus vestimentas, “patinlevatan”, miramos más detenidamente y recordamos, “pero bueno, pero si es el Mena de patinlevatan”, lo paramos, le saludamos, nos damos la mano y sigue subiendo como una moto.
De camino a casa, quisimos
volver por la Cañada de las Animas, pero
a pesar de las pacientes explicaciones de
Francis y Fran, ¡no os metáis por la senda
de la izquierda que os lleva a la vereda
de los 1.500!, pues nada, como sin darle
importancia, acabamos en la Cañada del
Cuerno por esa misma vereda, si es que ...
no tenemos remedio. Habrá que dejar la
Cañada de las Animas para otra ocasión.
Desayuno pistachano en el
Pilar de Tolox
|
|
[ Inicio | Libro de Visitas | Actividades | Rutas | Meteorología ] |