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1ª Travesía Valle del Genal: ¡
Dónde el Otoño se transforma en “Primavera de
cobre”!
Espectacular travesía paisajística
por el Alto valle del Genal, imposible de olvidar
para cualquier persona que se adentre en esta
comarca aún desconocida para muchos.
Cómo Llegar:
El
punto de partida para esta travesía en forma de
“herradura” se estableció en Igualeja a la que se
llega por un tramo de carretera que sirve como
magnífico ejemplo de los grandes contrastes
paisajísticos de la serranía de Ronda. En este
caso, partiendo desde el cruce de carreteras entre
Ronda y San Pedro, próximo a la gasolinera de La
Venta Taurina, aún por encima de os 1.000 m. sobre
el nivel del mar, descendiendo por una
serpenteante carretera comarcal que se abre paso
entre los grandes macizos calizos, que son la
antesala del gran mosaico de amarillos, dorados y
ocres tan característicos de los castaños en
Otoño, que evocan una “primavera de cobre”, un
auténtico regalo para la vista realmente
espectacular, hasta llegar al punto de encuentro
establecido en el idílico paraje del nacimiento
del río Genal, situado a la entrada de Igualeja,
donde nos dimos cita mas de 40 personas, que
acudimos, puntualmente a las 9,00 am. desde
distintos puntos de Andalucía, impacientes ya por
adentrarnos en ese auténtico océano de colores
otoñales, que teníamos ante nosotros.
PR A-226 Igualeja-Parauta: 4,5
km.
9,30
am. Una vez pasada la lista de los participantes
inscritos para esta travesía y repartidas las
camisetas, gorras y descripción de la ruta con
mapa topográfico incluido, nos ponemos en marcha.
Tras un corto tramo por la calle principal del
pueblo llegamos hasta la Iglesia de Santa Rosa de
Lima, donde nos reagrupamos con los que se habían
adelantado para comprar provisiones, continuando
la marcha con numerosas fuentes de agua potable
repartidas por las encaladas calles del pueblo,
hasta llegar a un recodo escalonado del barrio de
Santa Rosa, donde el organizador Manuel Becerra
Parra, se presenta al grupo y nos da unas breves
explicaciones sobre la travesía que estamos a
punto de comenzar, al tiempo que nos advierte de
no caer en la tentación de recolectar castañas.
Dicho lo cual, abandonamos las calles de este
bonito pueblo, que cada sábado santo, hace una
representación teatral de la pasión de Jesús al
aire libre en la que participan de forma activa
casi todos sus habitantes.
9,50
am. Comenzamos a subir por el “camino de la
Tetona” que es como se le denomina a este tramo de
pista forestal del que se sirve el “PR. A-226”
para llevarnos desde Igualeja hasta Parauta y que
desde el principio nos sumerge en el mar de
castaños por el que vamos ascendiendo suavemente
hasta “el alto de la Loma” donde tiene lugar la
primera parada técnica para reagruparnos a eso de
las 10,25 am.. Siendo muchos los participantes que
vamos provistos con cámaras, doblemente motivados,
no ya sólo por la costumbre que tenemos algunos de
realizar un reportaje de cada ruta, sino por el
aliciente añadido de ese concurso fotográfico en
el que todos participamos, en busca de esa foto
perfecta, a la que se presta, esta Primavera de
cobre. Admirando en todo momento su poética
belleza en cada recodo del camino, un auténtico
remanso de paz en contraste con la saturadísima
costa del Sol y algunas capitales cercanas. De
hecho en algunos momentos teníamos la sensación de
ir caminando entre los “bosques encantados de
Lothlórien” (ver “El Señor de los Anillos”), a lo
largo de la jornada serían muchos los momentos en
que el sonido del viento entre las hojas de los
castaños, parecía arrastrar la dulce melodía de
los cantos élficos, en memoria de los que ya se
fueron, acompañados por el canto de los
petirrojos, herrerillos y pinzones .
Tras
el “alto de La Loma” el carril se torna en senda
para descender por otro hermoso castañar donde se
encuentra un curioso hito de cemento conmemorativo
del crimen pasional que allí tuvo lugar entre dos
vecinos de Igualeja, testimonio del fuerte
carácter de sus habitantes. Antes de darnos cuenta
ya estábamos en el “Arroyo de los Granaos” donde
llegamos a eso de las 10,45 am., lugar que muchos
aprovecharon para desayunar, al tiempo que
nuestros expertos en botánica discutían sobre la
procedencia de un misterioso avellano que con
orgulloso porte se alzaba a la orilla del arroyo.
Vadeamos dicho arroyo y comenzamos a subir por un
cómodo carril que no dejará de ascender
ofreciéndonos magníficas panorámicas del imponente
gigante calizo de “Almola” con sus espectaculares
tajos de la cara suroeste, frente a los cuales se
encuentra el afilado “cerro Malhacer”, ambos
situados al norte de Cartajima, que ya empezabamos
a contemplar a nuestra izquierda es decir al
oeste, tal y como nos íbamos aproximando a Parauta,
donde poco antes de llegar pudimos contemplar la
majestuosa “encina del Vallecillo”.
11.20
el grueso del grupo entra en Parauta, municipio
ecológico por antonomasia, uno de los 4 pueblos en
toda España que posee el “certificado AENOR” y es
que a pesar de su pequeño tamaño, posee un amplio
termino municipal que abarca ecosistemas tan
variados como sus castañares del alto Genal,
extensas zonas de monte calizo y la mayor parte de
la vertiente occidental del Parque natural Sierra
de las Nieves, con preciosos pinsapares como el de
la cara norte del Alcojona y parajes casi vírgenes
como el paradisíaco arroyo del “Cambullón de
Vélez”. Una vez en Parauta, el grupo se recreó
paseando cómodamente por sus encaladas calles,
adornadas por bellas esculturas en madera de
castaño, así como algunos pinsapos situados en
patios y jardines públicos, al tiempo que el reloj
parece haberse parado en la época musulmana que no
sólo vemos reflejada en su arquitectura, sino en
una herencia tan arraigada como la fabricación del
esparto.
PR. A-222 Parauta-Cartajima: 3,9
km.
11.40 El grupo abandona la
localidad de Parauta, para adentrarse nuevamente
en el mar de castaños por el “camino del Molino
Real” por donde discurre el “P.R.222” que nos
llevaría hasta Cartajima, gozando de nuevas
perspectivas del alto Valle del Genal, con las
blancas casa de Cartajima en lontananza, en
contraste con el telón de fondo de su espectacular
torcal, mas conocido como “Los Riscos”, uno de los
parajes naturales mas bellos y desconocidos de
esta comarca. Poco después nos encontramos con una
sucesión de madroños regalándonos sus frutos a
ambos lados del camino que hicieron las delicias
de varios componentes del grupo. Antes de darnos
cuenta ya estábamos pasando el vado del arroyo
Algorma a eso de las 12.30 pm.. Y ya le íbamos
cogiendo el tranquillo a la travesía, entre pueblo
y pueblo un valle, es decir: bajada hasta el fondo
del valle y posterior subida hasta el pueblo
siguiente. Ésta sería la tónica general de la
jornada. Y ahora llegaba la subida mas larga de la
jornada, la que nos llevaría hasta “Cartajima” que
con sus 846 m. sobre el niv el
del mar se convierte en el pueblo mas alto de la
serranía de Ronda y el de mayor índice de
pluviosidad. Con tan interminable subida, el grupo
fue llegando como “El Rosario de la Aurora”
algunos llegaron que ya no podían mas, pero a eso
de las 13,30 pm. Ya habían entrado los mas
rezagados, que echando mano de la cantimplora
volvían a recuperar fuerzas. Una vez reagrupado el
pelotón atravesamos las calles de Cartajima, con
esa forma tan curiosa que tienen en algunos puntos
donde el desnivel de las calles ha dado lugar a
que unas casas estén unidas a otras a modo de
puente. Y acordando la hora de salida a las 14,50
pm. El grupo se reparte entre los bares del pueblo
y las escalinatas de la Iglesia del Rosario,
donde comienza el concurso de “delicias
gastronómicas” que cada uno trae en su mochila,
quedando una vez mas campeón, nuestro amigo
Francis que para eso lleva su sección de “Recetas
Tradicionales de la serranía de Ronda” dentro de
www.pasoslargos.com Y en un gran ambiente de
camaradería, comemos, compartimos e
intercambiamos, hablando de lo humano y lo divino,
al tiempo que sopla un frío viento, que arrastra
numerosos nubarrones, que no dejan de amenazarnos
desde primeras horas de la mañana.
PR. A-224 Cartajima-Juzcar: 2,4
km.
14.50 pm. Nos volvemos a reagrupar
y abandonamos Cartajima, dirección Sur, rumbo a
Juzcar por el PR. A-224, que discurre en todo
momento por una pista forestal, con espectaculares
vistas hacia “Los Riscos” del que nos separa un
profundo Valle de castaños, por el que vamos
descendiendo con algunos tramos de fuerte
pendiente
hasta el arroyo Blanco 15,15 pm. Poco antes de
llegar aquí, nos llamó la atención el uso de un
muñeco de “Popeye” colocado estratégicamente en
una huerta cercana, a modo de espantapájaros con
quien nuestro amigo Francis se hizo una foto. Uno
minutos mas tarde, a eso de las 15,30 pm.
dejábamos a la derecha los restos de una calera.
La subida a Juzcar es la mas suave de todas las
que tenemos que realizar, y las piernas lo
agradecen al tiempo que nos recreamos con nuevas
perspectivas del alto Genal, que en dirección
Este, nos permitían contemplar los pueblecitos por
donde habíamos caminado por la mañana, con el
telón de fondo del macizo calizo del Cascajares,
por encima del mar de castaños, encinares y
quejigos, cuyo mosaico multicolor, parecía
adquirir vida propia con los rayos de sol que
fueron apareciendo y desapareciendo
intermitentemente conforme pasaban los nubarrones
que nos estuvieron enj jaque todo el día. Sin
ningún esfuerzo llegamos a enlazar con la
carretera Cartajima-Juzcar, abandonándola tras un
centenar de metros, por una pista asfaltada que
sale a la derecha y por la que entramos en Júzcar,
atravesando el barrio de la Ereta..
15.45
pm. Llegada a Júzcar donde los jazmines y sobre
todo las buganvillas trepan por las blanquísimas
casas y farolas del pueblo. Sus habitantes tienen
fama de ser muy hospitalarios, como tuvimos
oportunidad de comprobar en el bar “Torriceli”
donde se hizo una parada técnica para el cafelito.
En sus alrededores destacan los parajes con cursos
acuáticos, pudiéndose prácticar el descenso de
barrancos en las aguas del Genal, a su paso por la
Sima del Diablo, próximo a la “Real Fábrica de
Hojalata” el primer alto horno de España, que
tanta riqueza aportó al pueblo y la comarca
durante muchos años, a costa de grandes
extensiones de bosque. Tras la parada técnica de
reagrupamiento en el “Torriceli” situado frente a
una gran balconada con vistas del pueblo, cruzamos
el pueblo cuyas numerosas fuentes nos proporcionan
un agua exquisita, con propiedades terapéuticas.
PR. A-225 Júzcar-Pujerra: 3,6
km.
16.15 pm. Salimos de Juzcar para
adentranos por el camino de Pujerra, “PR. A-225”
donde nos esperan nuestros compañeros Fernando y
Ana que vuelven a unirse al grupo, mientras vamos
bajando por lo que ayer era una preciosa senda,
convertida hoy en carril, a nuestra derecha
tenemos una nueva perspectiva del Valle del Genal
viendo por
primera
vez los montes que rodean a Faraján, donde los
bosques de castaño, continúan mezclándose con
encinas, alcornoques y quejigos, formando una
interminable alfombra verde, que parece no tener
fin. En suave descenso continuamos por el carril,
desde donde ya comenzamos a ver frente a nosotros
la tremenda loma que tenemos que superar para
llegar a la parte mas alta donde se asoma la
localidad de Pujerra, cuyas blanca silueta,
destacaba sobre la oscuridad de los nubarrones
otoñales. Pero siguiendo la tónica general de cada
travesía entre pueblo y pueblo, todavía tenemos
que seguir bajando, hasta vadear el río, que en
este caso es el mismísimo Genal, a la altura de
las ruinas del “Molino Capilla”, que nada tiene
que ver con ninguna ermita o convento, sino con el
nombre de su antiguo propietario “Juan Capilla”
propietario de lo que en su día fue este antiguo
molino de harina.
17,05 pm. Cruzamosel río de
puntillas y nos tomamos nuestro tiempo para coger
fuelle, junto a un pequeño prado, mientras nos
recreamos con las ruinas del mencionado molino,
abandonando el carril que traíamos para adentranos
por el bonito sendero que en su día formó parte de
una de las vías pecuarias entre Ronda y Estepota.
Nos queda poco mas de un kilómetro en el que
tenemos que salvar un desnivel superior a los 200
m. de altura, para llegar al final previsto de
nuestra travesía en la localidad de Pujerra. Al
poco de subir los gemelos empienzan a acumular mas
tensión que la cuerda de un arco y algunos echan
mano de la lata de “red bull”. Mientras los
primeros ya han coronado, comenzamos la ascensión
mas dura de la jornada, por el serpenteante
sendero que parece no tener
fin,
entre jadeo y jadeo, al tiempo que las gotas de
sudor, se transforman en cascada hasta meterse
por los ojos, pero paso a paso, se va superando el
desnivel, hasta que a eso de las 18,00 pm
(coincidiendo con el horario previsto por la
organización) el grueso del pelotón llega a
Pujerra, aprovechando la ocasión para hacernos la
última foto de grupo en una preciosa balconada,
junto a una cruz tallada en madera de castaño,
ofreciéndonos otra magnífica panorámica del alto
Genal, abarcando la mayor parte de los lugares por
los que hemos caminado a lo largo de esta
inolvidable travesía. Ya casi con pena de haber
llegado a la conclusión, vamos atravesando las
calles del pueblo mientras saboreamos la hermosura
de cada pequeño detalle en sus encaladas calles
serranas. Esta localidad situada a 763 m. de
altura y orientada hacia el norte tiene fama
internacional por poseer las mejores castañas de
la comarca, además de grandes extensiones de pinar
en las cabeceras de los ríos Guadalmina,
Guadalmansa y el arroyo mas lejano de la cabecera
del Genal, tal es su privilegiada situación
geográfica entre las alturas de la serranía.
LA PROEZA de la jornada
la realiza el chófer del autocar que viene a
recogernos, para darle la vuelta al autobús en la
plaza del pueblo de Pujerra, desde donde partimos
hacia Igualeja, distante a unos 5 km. para
retornar al punto de partida, y recoger los
coches, tras despedirnos con la sensación
generalizada de haber compartido una jornada
memorable.
LA
ANÉCDOTA de la jornada
la protagonizan Fernando y Ana, miembros del
Comando Preston, que tras llegar a Parauta poco
después del grueso del grupo, y creyéndose
rezagados, se adentran sin mas dilación en el
“P.R. 222” Parauta-Cartajima (siguiendo el
itinerario previsto) imponiendo un ritmo
trepidante de caza y captura que los lleva a pasar
de largo de Cartajima y llegar hasta Júzcar, donde
por fin podemos contactar telefónicamente para
confirmarle que nosotros (“el grupo”) todavía
estamos en plena ascensión a Cartajima. Con lo que
tranquilamente tienen tiempo para almorzar,
dormir la siesta y hasta merendar mientras nos
esperan.
La Idea original
era haber trazado un itinerario circular con
principio y final en Igualeja, que nos hubiera
evitado la contratación del autobús que nos
recogió en Pujerra, pero el hecho de ir contra
reloj por la temprana puesta de sol y evitar los
últimos 5 km. de carretera a pie, con la única
alternativa de un sendero “todavía no homologado”
de unos 10 km. entre ambas localidades, hicieron
que al final lo que iba a ser un recorrido
circular, no llegara a cerrarse quedándose en esta
preciosa travesía en forma de herradura, cuyo
trazado transita en un 90 % por pista forestal y
el resto por senderos.
¿Sabías
que los grandes bosques
de castaña del Valle del Genal, tienen su origen
en la iniciativa que llevaron a cabo los romanos
primero y los musulmanes después para sustituir
los antiguos bosques de quejigos por los actuales
de castaña, que hasta la fecha han sido tan
beneficiosos para los pueblos de la comarca?.
Tanto el Valle del Guadiaro, como
el Valle de Genal forman un corredor ecológico
imprescindible para que los parques naturales de
la Sierra de las Nieves y Sierra de Grazalema,
hayan compartido entre ambos, ecosistemas tan
especiales como “los pinsapares” así como un gran
número de especies animales y vegetales tan
características de estos espacios naturales.
Crónica y
fotos: Juan Ignacio Amador (con la colaboración de
Manuel Becerra Parra y Oscar Gavira).









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