La magia de la montaña es
así, cada semana vives una
aventura nueva, una jornada
única e inigualable. La
sorpresa, la emoción y el
goce nos abruma da tal
manera que te sientes un ser
inmensamente feliz, un
privilegiado.
Tras encontrarnos en el Área
Recreativa de la Fuente de
los Potros, el grupo de 15
Pasos Largos presentes para
esta interesante jornada
montañera, nos encaminamos
hasta el poblado de Prado
Negro donde estacianos los
vehículos. Iniciamos la
marcha, dando vistas a la
pelada Sierra de Arana,
ubicada al noreste del Parque
Natural Sierra de Huétor y a
la línea de cumbres que poco
despues íbamos a crestear.
Al principio tomamos un
carril que se dirige hacia
el cortijo de Andrés y busca
por el camino más lógico la
subida hasta la cuerda de la
montaña, opción que
siguieron un grupito
comandados por Rafa Márquez,
el "Aristóteles de la
senda". Los demás subimos a
media ladera hasta el
visible mogote pétreo de la
Cabeza del Caballo (1.887
m), que nos recuerda al
peñón de Enamorados de la
Sierra de las Nieves. Su
ascensión se realiza por un
canal rocoso, que tras una
breve trepada te deja en la
pequeña meseta somital.
Desde aquí contemplamos como
el grupo de Rafa Márquez
coronaba el peñón de Bogarre
(1.930 m). Tras la fotos de
rigor descendimos del peñón
para visitar la cueva
refugio situada en las
paredes de la cara sur. El
siguiente hito era la
estrella de la jornada, el
peñón de la Cruz (2.033 m).
El ascenso se realiza por
unas torcas que te conducen
hasta un filar con vistas a
Iznallor y sus amplios
campos, tras superar esta
zona pedregosa accedemos a
una pequeña meseta inclinada
con vistas al geodésico,
hacia el cual dirigimos
nuestros pasos. Desde este
otero las vista son
sorprendentes, a lo cual
ayudó la atmosfera límpia
que gozamos durante la
jornada. A nuestros pies se
extienden los altiplanos de
Guadix y Baza, la Sierra de
Baza, la Sagra, Cazorla y
Segura, Sierra Mágina, la
Subbetica Cordobesa, la
Sierra de Huetor, Sierra
Tejeda y Almijara, Sierra
Nevada al completo con todos
los tres miles, todo un goce
para la vista. Al fondo,
veíamos, como minúsculos
personajes, como el grupo de
Rafa Márquez coronaba la
Cabeza del Caballo.
Reagrupada toda la
expedición, nos dispusimos a
comer en unas recachas resguardadas
del gélido viento. Ahora
tocaba descender por unas
pedreras de gran inclinación
hasta el collado del Agua,
que nos separa de la
siguiente cumbre, el Orduña
(1.981 m). En este punto,
algunos compañeros deciden
bajar hasta a Prado Negro,
mientras el resto nos
encaminamos hasta el Orduña,
el cual atacamos por su cara
sur, siguiendo el camino a
Cogollos Vega. Arriba
existen algunas antenas y
unos prados verdes, que al
contraluz y con Sierra
Nevada de telón de fondo,
conforman una estampa digna
de la mejores postales
montañeras. Desde este lugar
se vislumbran las
principales cumbres de la
Sierra de Huetor, tales como
el Majalíjar, Haza Santa,
Jorobado y Peñón de La Mata.
El descenso lo afrontamos
por la cara norte, que tras
un rápido destrepe nos deja
en el Collado del Agua, de
donde parte un camino hacia
Iznallor y otro hasta Prado
Negro, naturalmente tomamos
el segundo, dando vistas a
los cortijos del Agua y
Tomaima, situado en un
prado, rodeados de huertos y
arboleda. Muy pronto
abandonamos la pista y
enfilamos un sendero que
pasa junto al cortijo de las
Pozas, cuya fuente hallamos
seca. Desde este punto
nos regalamos una visión
panorámica de todo el
recorrido y nos dejamos caer
sobre el poblado. En el
mesón El Jabalí nos volvemos
a reagrupar para tomar la
tradicional cerveza entre
bromas, risas y los
comentarios de la jornada.
Prometemos volver para cumbrear
las principales cumbres de
la adyacente Sierra de
Huetor.