Este sábado, 5
de abril, se
cumplio el sueño
buscado desde la
temporada pasada,
cuando nuestros
compañeros Miguel y
Patricia propusieron
la subida al
Torrecilla por la
colada del Tejo.
Desgraciadamente, sólo
conseguimos llegar
hasta la colailla del
Tejo, ya que la niebla
desaconsejaba
continuar con la ruta.
Esta vez, la
meteorología se alió
con nosotros y tuvimos
un día estupendo, de
cielo limpio y azul, y
con una temperatura
más que agradable para
caminar.
A las
8,00 h nos dabamos
cita en el parking del
Balnerario de Tolox
los 24 Pasos Largos
que conformarían el
grupo. La primera
sorpresa del día la
protagonizan nuestros
compañeros de El
Coronil, Ana Mari y
Gabriel que nos
regalan un preciosa
cerámica, realizada de
manera artesanal por
Ana Mari, con el
nombre de nuestro
club: Pasos Largos,
precioso detalle que
denota la clase y
categoria humana de
esta pareja sevillana.
Una media hora más
tarde y tras esperar a
Ilde y otros
compañeros que venían
desde Gines, nos
repartimos en los
coches para acceder
hasta el puerto de los
Sauces, donde dejamos
los vehículos y
tomamos la pista que
nos conduce al puerto
de Peñas Blancas y
puerto Corona. Tras
pasar el paso
burladero, reiniciamos
la marcha por el
sendero que rodea la
gran mole del
Torrecilla por su cara
este, con vistas a la
impresionante cañada
de las Carnicerías,
resguardada por tajos
de vértigo como el de
la Caína, Guajarajaz,
Añicle, Acelimilla,
etc. Tras pasar por
las colas Altas,
aparece un incipiente
y vigoroso pinsapar
que nos acompaña hasta
situarnos en las
proximidades del tajo
del Picacho de
Fatalandar. Ahora
iniciamos una fuerte
subida por los únicos
andenes que permiten
discurrir, aunque ante
se afluir al cauce de
la cañada del Salaillo
hemos de bajar unos
cortados ayudados de
unas cadenas
instaladas para tal
fin. Allí descubrimos
la sima del Picacho,
explorada por el grupo
espeleológico de Tolox.
Tras una breve parada,
accedemos al anden
situado bajo el tajo
del Picacho y rodeando
sus impresionantes
paredes calizas, hasta
que llegamos a una
pedrera que en fuerte
pendiente nos conduce
hasta la colada del
Tejo, destacable por
la presencia de
algunos ejemplares de
este mítico árbol.
Seguidamente llega el
plato fuerte de la
jornada, la colailla
del Tejo, un
impresionante anden de
corto trayecto, pero
que acojona por el
precipicio que dejamos
a un lado. Uno a uno
todos vamos pasando,
excepto Duna y Enia,
los perros senderistas
que fueron aupados
hasta nuestra posición
con la ayuda de una
cuerda, el lugar por
donde accedieron queda
bautizado pues como el
Paso de Duna y Enia.
Ahora subimos por el
pinsapar de Froncaire
hasta el puerto de los
Valientes, que nos
deja en la cresta de
la loma del Picacho y
la cuerda que nos
lleva hasta la cumbre
del Torrecilla (1.919
m). Las panorámicas
desde esta ilustre
montañas son
espectaculares,
vislumbrandose toda la
Serranía de Ronda, la
Costa del Sol, Málaga
y el Valle del
Guadalhorce, las
sierras de Mijas,
Alpujata, Canucha,
Blanca, Palmitera,
Real y Reales de
Sierra Bermeja, el
Campo de Gibraltar,
las campiñas de Jerez
y Sevilla, la Sierra
Norte de Sevilla,
Sierra Tejeda y
Almijara, Sierra
Nevada, etc.
Descendemos hasta el
puerto de los
Valientes y nos
acercamos a los
Rinconcillos, dejando
en un margen el cerro
de los Valientes, para
bajar por unas paredes
calizas muy pulidas y
casi planas, lugar que
se conoce como Los
Navacillos, que mueren
a los pies del puerto
de las Palomas, desde
donde vemos el cerro
Corona y su puerto.
Enfilamos la Loma del
Pino, que serpentea
entre el barranco de
los Cazadores a la
derecha y la cañada de
Mingo a la izquierda.
Una vez en el puerto
Corona, desandamos lo
recorrido y llegamos
al puerto de los
Sauces para recoger
los coches. Como es
costumbre, nos tomamos
unas cervecitas en una
venta cercana a Tolox
para celebrar tan
espectacular
recorrido.
Nos
Vemos en las Montañas
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