Este martes, día 3 de julio fue la
fecha elegida para realizar la
segunda subida vespertina de la
temporada, que esta vez tuvo como
objetivo el Monte Jardón (1.158 m)
situado en la divisoria del Valle
del Genal con el Valle del
Guadalmansa, cumbre que por otra
parte fue ascendida hace pocas
fechas dentro del proyecto:
Señalización de Cumbres Señeras de
la Serranía.
Iniciamos el ascenso desde el
puerto del Corchuelo, donde
pudimos disfrutar de la
atrapamoscas, planta carnívora que
encuentra en los cortafuegos de
estos montes, un hábitat propicio
para prosperar. La calor se hacia
notar sobremanera, y dado que
subíamos por la ladera de solana,
decidimos imponer un ritmo lento y
pausado, que tambien nos permitio
ir vislumbrando los amplios
panoramas que se nos abrían
conforme avanzabamos hacia el
geodésico. Se nota la alta humedad
de este territorio, muy
beneficiado por las
criptoprecipitaciones, propiciando
el desarrollo de helechos y del
pinus radiata, una
especie alóctona cultivada para el
aprovechamiento maderero. Otra de
las joyas del paraje es el
quercus pyrenaica, más
conocido como rebollo, que ocupa
un pequeño rodal en las laderas de
poniente. No podemos olvidar al
castaño, el rey de la zona, que
ahora ofrece un estampa inusual,
al menos para los senderistas, más
acostumbrados a fotografiarlos en
la primavera de cobre.
Una vez llegados a la caseta de
vigilancia forestal, tomamos un
respiro y repusimos fuerzas
bebiendo agua. Allí se encontraba
el agente de vigilancia, que
agradecio nuestra compañía, dada
las muchas horas de soledad en
estos bellos pero deshabitados
pagos. Como viene siendo norma
habitual, nos hicimos la foto de
rigor en el poste geodésico y
después hicimos un pequeño periplo
por la cuerda de la montaña para
fotografiar a todo bicho viviente.
Al caer el sol regresamos a la
caseta dispuestos a retratar los
mil y un matices del ocaso,
regalandonos la vista con
panorámicas al Estrecho de
Gibraltar, con las Sierras
Crestellina y Bermeja en primer
plano; con el Montero y pico
Aljibe en los confines del parque
natural de Los Alcornocales; con
todo el Valle del Genal y sus
pueblos, a recordar: Gaucín,
Benalauría, Benadalid, Atajate,
Alpandeire, Faraján, Júzcar,
Cartajima, Igualeja... Por
supuesto avistamos las sierras
trasdorsalinas y las de Grazalema
y Libar. La Sierra del Oreganal,
con los Riscos y el Armola como
puntos principales, Sierra Hidalga
y de las Nieves con sus
pinsapares, el omnipresente y
majestuoso Torrecilla, Sierra
Palmitera... y así, hasta llegar
de nuevo al Valle del Guadalmansa
con la Costa de Sol de fondo y el
mar Mediterráneo. En definitiva,
una bonita tarde que recordar en
la cima de una de nuestras
montañas, de nuestras queridas
montañas.










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