Hay que remontarse al día 2 de
julio de 2005 para encontrar
otra salida organizada, a la
que sólo acuda una persona,
otra vez me ha tocado, así que
hoy, 22 de abril de 2007 el
miembro del Grupo Extremo Rafa
Flores, a las 11,00 h en punto
tomaba desde la plaza de María
Auxiliadora (Plaza del
Campillo para los rondeños) el
conocido camino de los
Molinos, una de las entradas
más espectaculares a la
ciudad, ya que es la única
posibilidad de acceder a Ronda
por su cara sur, donde el tajo
impone su enormes cortados
que superan en algunos puntos
los 100 metros de caída
vertical. Se inicia la ruta
por la conocida Cuesta del
Cachondeo, rodeado de
almendros y con vistas al
Puente Nuevo, símbolo
universal de la capital de la
Serranía. En un margen queda
la casa de Manolillo, situada
sobre el abismo, ocupada
por "jipis" Pronto llegamos a
la puerta del Cristo, en
restauración, al igual que las
murallas árabes. Destaca un
enorme promontorio rocoso,
plagado de fósiles marinos,
que todos conocen como La
Picha del Moro. A la izquierda
se desprende el camino a la
puerta del Viento, restaurada
recientemente, que da acceso
al castizo barrio de San
Francisco. Desde el Arco del
Cristo baja el sendero que se
dirige a los viejos
molinos-viviendas de harina y
batanes, destruidos por un
terremoto en el año 1917, y
donde perdieron la vida 17
personas. Ahora desciendo por
la vereda que atraviesa la
muralla, buscando el carril de
los Molinos, que se dirige
entre otros sitios a la
central eléctrica. Una vez
cruzado el río Guadalevín
avanzamos con los
impresionantes acantilados a
nuestra derecha y rodeados de
huertos y frutales, regados a
través de las viejas acequias,
herencia cultural árabe. Aún
se ven algunos peros, una
variedad endémica de manzana,
propia de Ronda. El siguiente
hito es la casa-torre de Luís,
con una hornacina adyacente
que resguarda a la virgen de
la Inmaculada, en cuyo honor
se celebra en el mes de
mayo la romería más antigua de
Ronda. Avanzamos entre campos
verdes y las cunetas del
carril recubiertos de flores
de mil colores, más arriba,
cuando el tajo pierde altura
se vislumbra el antiguo
convento de los carmelitas
descalzos, hoy bodega Los
Descalzos, precisamente vemos
algunos viñedos en sus
cercanías. Al otro lado
destacan las cuevas de San
Antón, antigua iglesia
rupestre cavada en la roca,
donde hoy se asienta la ermita
de la Virgen de la Cabeza,
sobre el lomo montañoso se
recortan los centenarios pinos
piñoneros bajo los cuales
buscan sombra los romeros que
a primeros de junio visitan
esta zona. Iniciamos una corta
subida hasta el puerto de las
Muelas, que nos permite gozar
de una fantástica imagen del
conjunto del paraje del Tajo
de Ronda, La Hoya del Tajo, el
Prao Nuevo y la sierras que
circundan a Ronda. Desde el
mismo puerto se toma el
sendero PR-253 Benaoján-Ronda,
que coincide con el GR-7
Atenas-Tarifa y que sube por
la cornisa hasta la barriada
del Doctor Vázquez. Una ultima
mirada desde las balconadas de
la Cruz Roja y mirador del la
Virgen del Rocío, hacia las
montañas de Libar y Grazalema,
dejan un buen recuerdo en mi
retina, hasta otra nueva
aventura.