El domingo, 30 de
septiembre, miembros del
Grupo Extremo realizamos
un bonito recorrido por
algunos de los parajes
más bellos del Valle del
Guadiaro. A las 11,30 h
nos dimos cita junto a
la plaza de toros de
Cortes, allí estábamos
un total de 17 personas,
entre ellos el amigo
Juan Antonio Mena, más
conocido como El Elfo de
la Malagueta, que ayer
compartió jornada
montañera con nuestros
compañeros del Comando
Preston, realizando
un periplo por los
agrestes paisajes de la
Almijara granadina.
Igualmente fue
celebrada la presencia
de la paraje Ángel-Chari,
esta última totalmente
recupera de su operación
de oído. Apuntar la
incorporación al Grupo
Extremo de Portu (es de
Portugal, aunque lleva
más de 20 años en
España), hombre alegre,
jovial y desprendido,
que hizo las delicias
de los pequeños y
mayores, con detalles
que hablan por si solo
de su valía humana.
Iniciamos el recorrido
descendiendo por un
camino terrizo que poco
a poco se
estrecha hasta convertirse
en vereda empedrada. El
primer hito del camino
es la famosa Casa de
Piedra, una antigua
iglesia rupestre
reconvertida más tarde
en lagar y cuadra de
animales. Pronto
llegamos a la Cañada del
Real Tesoro, que celebra
su romería. El calor
aprieta, por lo que
decidimos hacer una
parada en el bar
Guadiaro, donde tomamos
unas cervezas. Retomamos
el camino con la
compañía del río
Guadiaro a
nuestra izquierda y de
una serie de cortijos y
huertas en el otro
margen. Los niños se
paran a ver unos pavos
situados en un corral y
cual es nuestra sorpresa
cuando Portu comienza a
entablar un misterioso
dialogo con la
galliforme, que
contestan a cada sonido
del luso; las risas y
carcajadas afloran ante
el espectáculo que
estamos contemplando, y
desde ese momento se
bautiza a Portu como "El
hombre que hablaba con
los pavos". Pronto
dejamos la cañada real y
tomamos otra vía
pecuaria conocida como
cañada real del Llano de
las Cruces,
perfectamente delimitada
por muros de piedra;
tras la dura subida
afluimos a la Torre del
Paso (edificada en el
siglo X), una atalaya
medieval, construida
para el control del paso
entre las poblaciones
de Gaucín y Ubrique.
Comemos en este
emplazamiento
embelesados con las
magníficas panorámicas
al Valle del Guadiaro y
al Macizo de Líbar.
Reiniciamos la marcha
que nos conduce a través
de un bosque de encinas
a la carretera de Cortes
a Ubrique, por unos
momentos circulamos por
la misma calzada, hasta
que surge a la derecha
la cañada real de El
Colmenar que nos lleva
directamente a Cortes.
Allí espera Portu con
cervezas de lata para
los mayores y helados
para los niños. Paramos
en la plaza donde se
ubica
el precioso edificio del
ayuntamiento para tomar
unas birras que han
comprado Carlos y Portu,
después nos fuimos
al bar Los Alcornocales,
donde tomamos café y
degustamos el riquísimo
bizcocho relleno de
moras que nos ofreció
Victoria. Una vez
realizada la despedida
con algunos miembros de
la expedición, el resto
nos encaminamos a la
finca de El Pantanillo,
donde gozamos del
avistamiento de
varios venados (ciervos)
y de unas estupendas
vistas contemplables
desde un recóndito
mirador cercano
al pantano.