El martes 17 de julio
miembros de Pasos Largos
realizamos una nueva
ascensión vespertina, esta
vez al imponente peñón de
Benadalid, situado en la
divisoria de los valles del
Genal y Guadiaro. La tarde
fue calurosa, pero con un
cielo limpio de azul
brillante, gracias al
poniente que corría ese día,
ello nos permitió gozar de
unas panorámicas
envidiables. Una vez en la
meseta somital nos
encaminamos al promontorio
más altivo donde esperamos
la puesta de sol, que no fue
tan bella como esperabamos,
en cambio si disfrutamos con
la localización de mil y un
enclaves dispuestos a
nuestro alrededor, a saber:
el valle del Guadiaro con el
pueblo de Cortes y la Cañada
del Real Tesoro, las cumbres
de la Sierra de los Pinos,
Martín Gil, Palo, El Tunio,
Ventana, Tavizna y en los
confines del valle del
Guadalcobacín, Los Frontones
y la sevillana Sierra del
Terril. En la zona del
Genal, buenoooo... desde
Benadalid a nuestros pies,
hasta Los Riscos, Alpandeire,
Cerro Romeral, Jarastepar,
El Conio, Faraján, Sierra de
las Nieves, con el
Torrecilla altivo y
presuntuoso; Pujerra, Sierra
Palmitera, El Alcojona,
Cascajares, Jardón,
Canalizo, Anícola, Porrejón
, Los Reales, Crestellina,
Monte del Duque... y como
no, el Campo de Gibraltar,
con Jimena, Algeciras, el
Peñón, Ceuta y el Yebel
Musa y toda la cordillera
del Rif al otro lado del
charco, Los Alcornocales,
con el Montero y el Aljibe
bien visibles, etc. Cuanta
grandeza a ojos vista,
fuimos dioses, gente
privilegiada, en nuestras
montañas, nuestras bellas,
increibles e inigualables
montañas.