A las
11,30 h partíamos el
grupo de 33 Pasos
Largos que nos dimos
cita en las cercanías
del puerto del
Acebuche, en
la vertiginosa
carretera que sube
desde Zahara de la
Sierra al puerto de
las Palomas y
Grazalema. El día se
presentaba algo
nublado, aunque a
veces se abrían claros
que aprovechabamos
para sacar fotos a las
caídas del Pinar,
donde prolifera el
magnífico pinsapar de
Grazalema. El carril,
en buen estado y casi
llano, permitio
caminar
tranquilamente, con la
chiquillería
deambulando de un lado
a otro. Pronto
rodeamos el cerro del
Montón y dejamos a
nuestra izquierda la
cañada de Ballesteros,
que se une al arroyo
del Pinar,
para dirigirse a otro
de los parajes
estrella de este
parque natural: la
garganta Verde; un
cañón sorprendente,
tanto por las
impresionantes paredes
de más de 100 m de
caída, como por la
colonia de buitres
leonados que atesora.
LLegados al llano del
Ravel, bebemos de su
pilar y nos
encaminamos hacia el
camino de los
pinsapos, que nos
adentra en la zona más
baja del bosque, con
presencia de quejigos,
madroños, durillos y
como no, pinsapos.
Realizado el sendero
circular, regresamos
al llano inicial para
comer en una pequeña
pradera, con vistas a
la norte de la Sierra
del Pinar, donde
sobresalen el Torreón
(1.654 m), máxima
altura del parque y de
la provincia de Cádiz,
el Circo, Cerezo, pico
de la V, el Puntal, el
pico del Águila, los
Espolones, mientras
hacia el este despunta
el emblemático pico de
San Cristobal. Tras la
comida, retornamos por
el camino de ida, con
un cielo más despejado
y con la Sierra de
Zafalgar a nuestra
izquierda, coronado
por sus dos picos más
emblemáticos, el cerro
del Pilar y el cerro
de la Cornicabra. Una
vez en el punto
inicial, decidimos
encaminarnos a la
venta el Tropezón (Montecorto),
donde nos bebemos unos
colacaos, cervezas,
etc, mientras
comentamos la
espectacularidad de la
ruta, una de las más
bellas,
paisajísticamente
hablando, de
Andalucía.