EL ESCIBANO NIVAL, noviembre 2005.
Durante un periodo de varios días sin ordenador, por un virus informático, me avisó un amigo de la presencia de un Escribano nival en la desembocadura del río Vélez. A los dos días tenía reunión en Cártama, a las 11’30h y aproveché… Salí a las 6h de Ronda, y a las 8h estaba en la playa, disfrutando el amanecer. Con la primera luz lo vi, en el baldío donde me dijeron, entre cañas y lechugas, junto a gorriones comunes y un torcecuello anillado. Una pasada, ya creía que se me iba el 2005 sin ver una especie nueva!
Por lo demás, junto a la desembocadura disfruté Pechiazul, Chorlito dorado y Alondra común. Un hortelano me dijo que ya habían estado más de veinte apuntándole con los teles…